23 Abril 2007 Seguir en 
Desde hoy y hasta el 29 de abril se llevará a cabo la Primera Semana Mundial de la ONU para la Seguridad Vial. En Tucumán, el Foro Cívico de Yerba Buena organizó una serie de actividades que incitan a la reflexión sobre el problema de la siniestralidad en las calles y carreteras.
Bajo el lema "Salvate la vida", hoy, a las 20, en la Escuela Petrona de Adami, de Las Higueritas y Saavedra Lamas, se realizará la firma de un compromiso público. Del 24 al 28 se recolectarán firmas en todo el municipio y el 25 se presentará el proyecto municipal "Un camino al cambio", muestra interactiva de la Dirección de Tránsito Municipal en Solano Vera y Vigil, a las 11.
El domingo 29, a las 11, se realizará una marcha ciudadana con lanzamiento de globos y se conmemorará a las víctimas de accidentes, desde Aconquija y San Martín, hasta Municipalidad de Yerba Buena.
"Es imperiosa la necesidad de cambiar la conducta de cada uno de nosotros, tanto conductores y peatones", dice Florencia Marchese, integrante de la agrupación civil.
Víctimas de la imprudencia
La Argentina tiene uno de los índices de mortalidad por percances viales más altos del mundo. Cada año, más de 7.550 personas pierden la vida en las calles y rutas de la nación. Veinte por día. Es como si cada 10 días ocurriera una tragedia de Cromagnón.
Por decreto del Poder Ejecutivo, éste fue declarado como el Año de la Seguridad Vial. Absurdamente, comenzó siendo uno de los más siniestros. En lo que va del año, la Defensoría del Pueblo de la Nación registró 569 muertos en choques. De ese total, 44 son tucumanos, según datos extraoficiales.
Un estudio del Instituto de Seguridad Vial (ISEV), al que tuvo acceso LA GACETA, revela que en enero y en febrero los accidentes aumentaron un 29 % con respecto al mismo período del año pasado.
El informe también delata el crecimiento en un 46 % de la participación de varones de entre 17 y 30 años en choques. Del total de muertos, el 65 % son hombres jóvenes. Aquí los accidentes son la principal causa de muerte en personas de hasta 35 años.
Otro dato que preocupa es el incremento en un 31 % de la morbilidad (los heridos graves). Las estadísticas -que se nutren de datos de compañías de seguros- señalan además que entre las 6 y las 12 del mediodía se produce el 40 % de las colisiones.
El diagnóstico es contundente: la sociedad está muy grave. "Se requiere una intervención urgente, seria y responsable", sentencia Eduardo Bertotti, director del ISEV. Desde su despacho en Buenos Aires, el experto reclama voluntad de encarar la problemática.
"Es hora de preparar la mesa de trabajo sobre la cual luego se construirá una infinidad de medidas, acciones y herramientas. Y esa mesa tiene cuatro patas: asunción de la seguridad vial como política de Estado; elaboración, implementación y seguimiento de un programa de acción; asignación oficial de recursos del presupuesto y creación de una autoridad de aplicación", asevera.
Las cifras se repiten incansablemente cada año, ante la inoperancia y desidia de las autoridades. Alberto Gasparini, capacitador de la asociación Luchemos por la Vida, dice que gran parte del problema de esta "endemia social" es el resultado de una carencia de conciencia de riesgo. "Los accidentes viales no son casuales, sino causales", corrige.
Desde su perspectiva, mejorar todas las rutas, adecuándolas al crecimiento del parque automotor y a las exigencias de seguridad, demandará años. Mientras eso ocurra, la enseñanza de la educación vial será fundamental. "Si bien son muchos los aspectos que deben tenerse en cuenta para detener la cadena de muertes, el respeto por las normas de tránsito es fundamental", concluye.
Tuvieron que morir 200 jóvenes en un boliche porteño para que hablemos de la seguridad en esos sitios. ¿Cuántas familias más deben deshacerse para que nos ocupemos de las catástrofes viales? LA GACETA (C)
Bajo el lema "Salvate la vida", hoy, a las 20, en la Escuela Petrona de Adami, de Las Higueritas y Saavedra Lamas, se realizará la firma de un compromiso público. Del 24 al 28 se recolectarán firmas en todo el municipio y el 25 se presentará el proyecto municipal "Un camino al cambio", muestra interactiva de la Dirección de Tránsito Municipal en Solano Vera y Vigil, a las 11.
El domingo 29, a las 11, se realizará una marcha ciudadana con lanzamiento de globos y se conmemorará a las víctimas de accidentes, desde Aconquija y San Martín, hasta Municipalidad de Yerba Buena.
"Es imperiosa la necesidad de cambiar la conducta de cada uno de nosotros, tanto conductores y peatones", dice Florencia Marchese, integrante de la agrupación civil.
Víctimas de la imprudencia
La Argentina tiene uno de los índices de mortalidad por percances viales más altos del mundo. Cada año, más de 7.550 personas pierden la vida en las calles y rutas de la nación. Veinte por día. Es como si cada 10 días ocurriera una tragedia de Cromagnón.
Por decreto del Poder Ejecutivo, éste fue declarado como el Año de la Seguridad Vial. Absurdamente, comenzó siendo uno de los más siniestros. En lo que va del año, la Defensoría del Pueblo de la Nación registró 569 muertos en choques. De ese total, 44 son tucumanos, según datos extraoficiales.
Un estudio del Instituto de Seguridad Vial (ISEV), al que tuvo acceso LA GACETA, revela que en enero y en febrero los accidentes aumentaron un 29 % con respecto al mismo período del año pasado.
El informe también delata el crecimiento en un 46 % de la participación de varones de entre 17 y 30 años en choques. Del total de muertos, el 65 % son hombres jóvenes. Aquí los accidentes son la principal causa de muerte en personas de hasta 35 años.
Otro dato que preocupa es el incremento en un 31 % de la morbilidad (los heridos graves). Las estadísticas -que se nutren de datos de compañías de seguros- señalan además que entre las 6 y las 12 del mediodía se produce el 40 % de las colisiones.
El diagnóstico es contundente: la sociedad está muy grave. "Se requiere una intervención urgente, seria y responsable", sentencia Eduardo Bertotti, director del ISEV. Desde su despacho en Buenos Aires, el experto reclama voluntad de encarar la problemática.
"Es hora de preparar la mesa de trabajo sobre la cual luego se construirá una infinidad de medidas, acciones y herramientas. Y esa mesa tiene cuatro patas: asunción de la seguridad vial como política de Estado; elaboración, implementación y seguimiento de un programa de acción; asignación oficial de recursos del presupuesto y creación de una autoridad de aplicación", asevera.
Las cifras se repiten incansablemente cada año, ante la inoperancia y desidia de las autoridades. Alberto Gasparini, capacitador de la asociación Luchemos por la Vida, dice que gran parte del problema de esta "endemia social" es el resultado de una carencia de conciencia de riesgo. "Los accidentes viales no son casuales, sino causales", corrige.
Desde su perspectiva, mejorar todas las rutas, adecuándolas al crecimiento del parque automotor y a las exigencias de seguridad, demandará años. Mientras eso ocurra, la enseñanza de la educación vial será fundamental. "Si bien son muchos los aspectos que deben tenerse en cuenta para detener la cadena de muertes, el respeto por las normas de tránsito es fundamental", concluye.
Tuvieron que morir 200 jóvenes en un boliche porteño para que hablemos de la seguridad en esos sitios. ¿Cuántas familias más deben deshacerse para que nos ocupemos de las catástrofes viales? LA GACETA (C)







