La Iglesia analiza al país

El proceso electoral y la intervención de los obispos en conflictos sociales serían abordados en un documento eclesial. Por Guillermo Villarreal - Columnista de la Agencia DYN.

22 Abril 2007
La campaña electoral en ciernes condicionará la primera plenaria anual de obispos, quienes dicen estar preocupados por una ley educativa que excluye a Dios, la puesta en práctica del programa de educación sexual en las escuelas y el aumento de las adicciones. La reunión sesionará en Pilar esta semana, en medio de un clima de tensión con el gobierno, que acusa al cardenal Jorge Bergoglio de meterse en la contienda porteña para perjudicar a los candidatos del kirchnerismo.
A las críticas gubernamentales por “jugar a favor de la alianza” entre Jorge Telerman y Elisa Carrió se contrapone el malestar que dejó trascender la cúpula del Episcopado por la falta de respuesta a sus reiterados pedidos de audiencia al Senado y la Cámara de Diputados. “El tema electoral y la intervención de obispos en conflictos sociales provinciales, lógicamente que van a aparecer en el intercambio del primer día”, confirmó a DyN el secretario general Episcopado, monseñor Sergio Fenoy.
El prelado no descartó que el plenario pueda pronunciarse sobre el proceso eleccionario, y hasta dio a entender que puede reflexionar sobre el carácter “excepcional” que debe tener la incursión de sacerdotes en política.
Otra fuente religiosa reveló a esta agencia que hay un 80 % de probabilidad de difundir una declaración sobre los comicios de octubre, porque varios obispos ya redactaron sugerencias para un borrador de documento. El objetivo, precisó la fuente, es concientizar a los partidos sobre la necesidad de una campaña que deje de lado las agresiones para discutir ideas y propuestas, dada la importancia de una elección presidencial.
No obstante, el plenario episcopal se abocará a tres temas que la Iglesia considera preocupantes.
En primer término volverá a analizar la Ley Nacional de Educación que impulsa el gobierno, por advertir que en su articulado subyace “un proyecto ideológico hegemónico” y estimar que existen puntos ambiguos que pueden originar “intranquilidad e innumerables conflictos”. En el Palacio Sarmiento niegan, sin embargo, que haya roces en materia educativa y prefieren hablar de coincidencias, a pesar de afirmar que la Ley es “perfectible”.
Entre otros equívocos, la Comisión Episcopal de Educación alertó en febrero -en un documento donde sopesó aspectos positivos y negativos- que la norma educativa puede poner en peligro el derecho a la libertad de enseñanza, que incluye tanto a la enseñanza de gestión privada como pública.
También lamentó la “sorpresiva” inclusión como contenido curricular del Cedaw, un protocolo de Naciones Unidas que al entender eclesiástico facilita el aborto y favorece la no discriminación por género, que la Iglesia evalúa como una “distorsión” en la educación sexual. Precisamente ese será uno de los ejes transversales, dado que los obispos reconocen falencias en la capacitación de formadores bajo una óptica cristiana, por lo que intentarán evitar que se filtre en las escuelas confesionales la idea de una sexualidad reducida a lo genital.
La Iglesia preparó en este sentido su propio manual “sustentado en valores”, a fin de promocionar métodos naturales de regulación de la natalidad, difundir la castidad para evitar enfermedades de transmisión sexual, promover la paternidad responsable y alentar la vida sexual dentro del matrimonio.
El tercer eje del plenario episcopal será avanzar en una pastoral para contener situaciones de marginalidad por droga, adicciones y juego, que para los obispos es consecuencia directa de la pobreza en la que viven millones de argentinos.

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