25 Octubre 2002 Seguir en 
Washington.- John Allen Muhammad es un musulmán converso, padre de cuatro hijos de al menos dos ex esposas, que en los últimos tiempos vagaba en compañía de Malvo. Veterano de la guerra contra Irak en 1991, dejó las Fuerzas Armadas a mediados de la década pasada.
En el Ejército llegó a la máxima calificación como disparador de rifles M-16, lo cual quiere decir que en la prueba anual acertaba a por lo menos 36 de los 40 blancos. Luego de abandonar las filas castrenses, este ex soldado de 1,80 metro de estatura, un afroamericano del sur estadounidense, siguió luciendo su pelo casi al rape y se mantiene en buena forma física por sus entrenamientos de karate.
Sus dos ex esposas entablaron contra él agrias batallas judiciales por la custodia de sus hijos, y al menos una de ellas lo demandó por secuestro de los niños.
Simpatizante de Al Qaeda
Muhammad no tenía antecedentes criminales en el Estado de Washington, en donde él y el joven vivían, en un modesto suburbio, hasta hace unos nueve meses. El sospechoso se convirtió al Islam y el año pasado cambió su apellido Williams por Muhammad. Según conocidos, mostraba simpatía por la red Al Qaeda y ayudó a proveer seguridad en la Marcha de un Millón de Hombres convocada por el ministro de la Nación del Islam, Louis Farrakhan, en 1995.
Menos se sabe acerca de Malvo. En la escuela secundaria de Bellingham, en Tacoma, que el joven abandonó en diciembre, lo describieron como una persona amigable. (DPA)
En el Ejército llegó a la máxima calificación como disparador de rifles M-16, lo cual quiere decir que en la prueba anual acertaba a por lo menos 36 de los 40 blancos. Luego de abandonar las filas castrenses, este ex soldado de 1,80 metro de estatura, un afroamericano del sur estadounidense, siguió luciendo su pelo casi al rape y se mantiene en buena forma física por sus entrenamientos de karate.
Sus dos ex esposas entablaron contra él agrias batallas judiciales por la custodia de sus hijos, y al menos una de ellas lo demandó por secuestro de los niños.
Simpatizante de Al Qaeda
Muhammad no tenía antecedentes criminales en el Estado de Washington, en donde él y el joven vivían, en un modesto suburbio, hasta hace unos nueve meses. El sospechoso se convirtió al Islam y el año pasado cambió su apellido Williams por Muhammad. Según conocidos, mostraba simpatía por la red Al Qaeda y ayudó a proveer seguridad en la Marcha de un Millón de Hombres convocada por el ministro de la Nación del Islam, Louis Farrakhan, en 1995.
Menos se sabe acerca de Malvo. En la escuela secundaria de Bellingham, en Tacoma, que el joven abandonó en diciembre, lo describieron como una persona amigable. (DPA)







