25 Octubre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- Luego de tres semanas de miedo por una serie de diez asesinatos, la policía está segura de haber atrapado al francotirador que amenazaba a los habitantes de los alrededores de Washington, y a un cómplice. John Allen Muhammad, de 41 años, un veterano de la Guerra del Golfo Pérsico, y John Lee Malvo, un jamaiquino de 17, se hallaban durmiendo en el interior de un automóvil cuando los arrestaron. En el interior del coche, un Chevrolet Caprice azul con placa de Nueva Jersey, se encontró un rifle de asalto modelo "Bushmaster 223", con mira telescópica y trípode. El arma es la versión civil del rifle militar M-16 y anoche se dijo oficialmente que se trata del rifle que ha usado el francotirador.
En un principio, Muhammad quedó arrestado por cargos de tenencia ilegal de armas, en conexión con un caso anterior por el que se había pedido su captura. Pero luego de los resultados de la pericia balística sobre el arma incautada, tanto el hombre como el joven son considerados sospechosos de haber matado a diez personas y de haber herido de gravedad a otras tres desde el pasado 2 de octubre, dijo el jefe de la investigación, Charles Moose. Malvo sería el cómplice que colocaba los mensajes.
Aviso de un camionero
Junto con la orden de búsqueda y captura de estos dos hombres, la policía había difundido los datos del automóvil. Un camionero avistó al vehículo a unos 80 kilómetros al noroeste de Washington y dio la voz de alerta, alrededor de la 1 del viernes. La policía intervino dos horas después. Muhammad, también llamado John Allen Williams, y Malvo no ofrecieron resistencia cuando fueron sorprendidos. En el baúl del automóvil se ven dos grandes agujeros que, según los investigadores, le habrían permitido al francotirador disparar desde adentro del vehículo.
Las perforaciones están alineadas de manera tal que en una cabe el caño del rifle y en la otra, la mira telescópica. "El automóvil es una verdadera máquina de matar", dijo uno de los investigadores del FBI.
Detalle revelador
Las pistas que llevaron a estos dos hombres se encontraron a miles de kilómetros de la capital estadounidense. Malvo, de 17 años, está acusado de haber asesinado en setiembre a una mujer y herido a otra durante el robo a una licorería de Montgomery (Alabama). Posiblemente el mismo francotirador fue el que reveló el dato clave que llevó a la policía a seguirlo. Según un diario de Baltimore, en una de sus conversaciones telefónicas con la policía dijo: "miren entre la gente de Montgomery", para reforzar sus amenazas.
La policía revisó una casa en Tacoma, en el Estado de Washington, donde vivían los dos hombres. El terreno fue revisado palmo a palmo y se descubrió un tronco de un árbol que había sido utilizado en ejercicios de tiro. Trozos de la madera y al menos una bala fueron recogidos para su análisis.La policía también fue a una escuela a la que asistía un tal Lee Malvo, de origen jamaiquino, en busca de escritos con los que poder comparar los mensajes del francotirador. Algunos de los mensajes dejados por el asesino están escritos en jerga jamaiquina y el nombre de una banda musical de ese país, dijo la cadena CNN. (DPA)
En un principio, Muhammad quedó arrestado por cargos de tenencia ilegal de armas, en conexión con un caso anterior por el que se había pedido su captura. Pero luego de los resultados de la pericia balística sobre el arma incautada, tanto el hombre como el joven son considerados sospechosos de haber matado a diez personas y de haber herido de gravedad a otras tres desde el pasado 2 de octubre, dijo el jefe de la investigación, Charles Moose. Malvo sería el cómplice que colocaba los mensajes.
Aviso de un camionero
Junto con la orden de búsqueda y captura de estos dos hombres, la policía había difundido los datos del automóvil. Un camionero avistó al vehículo a unos 80 kilómetros al noroeste de Washington y dio la voz de alerta, alrededor de la 1 del viernes. La policía intervino dos horas después. Muhammad, también llamado John Allen Williams, y Malvo no ofrecieron resistencia cuando fueron sorprendidos. En el baúl del automóvil se ven dos grandes agujeros que, según los investigadores, le habrían permitido al francotirador disparar desde adentro del vehículo.
Las perforaciones están alineadas de manera tal que en una cabe el caño del rifle y en la otra, la mira telescópica. "El automóvil es una verdadera máquina de matar", dijo uno de los investigadores del FBI.
Detalle revelador
Las pistas que llevaron a estos dos hombres se encontraron a miles de kilómetros de la capital estadounidense. Malvo, de 17 años, está acusado de haber asesinado en setiembre a una mujer y herido a otra durante el robo a una licorería de Montgomery (Alabama). Posiblemente el mismo francotirador fue el que reveló el dato clave que llevó a la policía a seguirlo. Según un diario de Baltimore, en una de sus conversaciones telefónicas con la policía dijo: "miren entre la gente de Montgomery", para reforzar sus amenazas.
La policía revisó una casa en Tacoma, en el Estado de Washington, donde vivían los dos hombres. El terreno fue revisado palmo a palmo y se descubrió un tronco de un árbol que había sido utilizado en ejercicios de tiro. Trozos de la madera y al menos una bala fueron recogidos para su análisis.La policía también fue a una escuela a la que asistía un tal Lee Malvo, de origen jamaiquino, en busca de escritos con los que poder comparar los mensajes del francotirador. Algunos de los mensajes dejados por el asesino están escritos en jerga jamaiquina y el nombre de una banda musical de ese país, dijo la cadena CNN. (DPA)







