23 Octubre 2002 Seguir en 
Contra reloj se trabaja en Grafa para llegar a diciembre en las condiciones exigidas para certificar las normas ISO 14.001 de cuidado ambiental. La preocupación por el medio ambiente estuvo siempre presente en la producción de esta compañía textil. Su planta de tratamiento de efluentes se construyó en 1972, incluso antes de que se terminara de levantar la planta de producción.
Desde 1994, cuando Grafa comenzó a formar parte del grupo Santista Textil, que tiene su sede central en Brasil, se comenzó a trabajar para adecuar la gestión ambiental a los estándares internacionales. La precertificación se hará el 30 de noviembre pero los directivos de la empresa confían en que llegarán a tiempo, según expresaron a LA GACETA Ricardo Arluna, gerente de Recursos Humanos, y Santiago Bejas, jefe de Relaciones Laborales.
Entre los requisitos que se les exigen para otorgar la certificación, figura la difusión que la empresa tiene que hacer entre sus empleados y hacia la comunidad en la que está inserta respecto de la importancia del cuidado ambiental. Grafa trabaja con escuelas y con organizaciones intermedias de Famaillá y de Monteros.
Recursos naturales
También es necesario cuidar los recursos naturales. Entre las inversiones en maquinaria que hizo Grafa en los últimos años (U$S 30 millones desde 1995 hasta la fecha) estuvieron los equipos necesarios para reciclar el agua que se emplea en la refrigeración de la planta de hilados.
Además, se están adecuando distintos tambores de lata, reciclados, para la recolección de residuos que ya se está haciendo en forma separada. Por un lado se ponen los cartones y papeles -que se venden-; por otro, los vidrios; por otro, los residuos comunes y, finalmente, los residuos contaminados. Estos últimos deben ser trasladados, en un transporte especial, a Córdoba o Buenos Aires para que los incineren. "En Tucumán no hay empresas que se dediquen a la disposición final de este tipo de residuos contaminados. Eso encarece un poco el proceso porque hay que contratar firmas de otras provincias y pagar el flete", dijo Bejas.
Desde 1994, cuando Grafa comenzó a formar parte del grupo Santista Textil, que tiene su sede central en Brasil, se comenzó a trabajar para adecuar la gestión ambiental a los estándares internacionales. La precertificación se hará el 30 de noviembre pero los directivos de la empresa confían en que llegarán a tiempo, según expresaron a LA GACETA Ricardo Arluna, gerente de Recursos Humanos, y Santiago Bejas, jefe de Relaciones Laborales.
Entre los requisitos que se les exigen para otorgar la certificación, figura la difusión que la empresa tiene que hacer entre sus empleados y hacia la comunidad en la que está inserta respecto de la importancia del cuidado ambiental. Grafa trabaja con escuelas y con organizaciones intermedias de Famaillá y de Monteros.
Recursos naturales
También es necesario cuidar los recursos naturales. Entre las inversiones en maquinaria que hizo Grafa en los últimos años (U$S 30 millones desde 1995 hasta la fecha) estuvieron los equipos necesarios para reciclar el agua que se emplea en la refrigeración de la planta de hilados.
Además, se están adecuando distintos tambores de lata, reciclados, para la recolección de residuos que ya se está haciendo en forma separada. Por un lado se ponen los cartones y papeles -que se venden-; por otro, los vidrios; por otro, los residuos comunes y, finalmente, los residuos contaminados. Estos últimos deben ser trasladados, en un transporte especial, a Córdoba o Buenos Aires para que los incineren. "En Tucumán no hay empresas que se dediquen a la disposición final de este tipo de residuos contaminados. Eso encarece un poco el proceso porque hay que contratar firmas de otras provincias y pagar el flete", dijo Bejas.







