BAGRAM, Afganistán.- El hiperactivo comediante y actor Robin Williams "negoció" con las tropas estadounidenses para que no censuraran su histriónico sentido del humor durante un viaje a las bases militares de su país en Afganistán, que terminó ayer.
Apenas llegado a la polvorienta base de Bagram, al norte de Kabul, Williams ya hizo comentarios para provocar las risas. Comparó a las mujeres afganas -en sus tradicionales burkas- con los apicultores, hizo algunos comentarios sobre las declaraciones de Ted Turner y su ex mujer Jane Fonda e incluso se arriesgó a hacer una parodia de la reina estadounidense de los "talk-shows", Oprah Winfrey.
Desinhibido de la mojigatería estadounidense, Williams hizo comentarios de tipo sexual pero, eso sí, imponiendo normas a las cámaras de televisión, ya que sus agentes en Hollywood insistieron a los operadores de televisión que no sacaran armas de fuego en la misma toma en la que se viera al cómico.
Williams se aseguró de que muchos de sus comentarios eran más adecuados para los cuarteles que para un programa familiar. El actor se presentó a sí mismo con un estruendoso "¡Bueeeeeeeeeeeeenos díííías, Bagraaaaaaaaaam!", haciendo una parodia del presentador del programa de radio de la película "Buenos días, Vietnam", lo que tuvo una muy buena acogida entre su audiencia formada por cientos de soldados estadounidenses, tanto hombres como mujeres.
El actor se metió a las tropas estadounidenses en el bolsillo cuando hizo una parodia de los efectos intestinales de lo que denominó "comidas listas para comer", así como con sus referencias a las prohibiciones sobre el alcohol en las bases de Estados Unidos en Afganistán y la frustración sexual en el estricto Estado musulmán. Williams se rió también de los peligros de Afganistán, y bromeó sobre que era imposible completar un circuito de golf, porque los 10 agujeros de la partida habían sido minados.
La capitana Beverly Grandison dijo que los soldados habían disfrutado con la actuación de Williams."Fue terrible. Es genial. Es un gran cómico. En todos estos años he disfrutado de todo lo que ha hecho. Agradezco mucho que haya viajado hasta aquí", apuntó. (Reuter)
Apenas llegado a la polvorienta base de Bagram, al norte de Kabul, Williams ya hizo comentarios para provocar las risas. Comparó a las mujeres afganas -en sus tradicionales burkas- con los apicultores, hizo algunos comentarios sobre las declaraciones de Ted Turner y su ex mujer Jane Fonda e incluso se arriesgó a hacer una parodia de la reina estadounidense de los "talk-shows", Oprah Winfrey.
Desinhibido de la mojigatería estadounidense, Williams hizo comentarios de tipo sexual pero, eso sí, imponiendo normas a las cámaras de televisión, ya que sus agentes en Hollywood insistieron a los operadores de televisión que no sacaran armas de fuego en la misma toma en la que se viera al cómico.
Williams se aseguró de que muchos de sus comentarios eran más adecuados para los cuarteles que para un programa familiar. El actor se presentó a sí mismo con un estruendoso "¡Bueeeeeeeeeeeeenos díííías, Bagraaaaaaaaaam!", haciendo una parodia del presentador del programa de radio de la película "Buenos días, Vietnam", lo que tuvo una muy buena acogida entre su audiencia formada por cientos de soldados estadounidenses, tanto hombres como mujeres.
El actor se metió a las tropas estadounidenses en el bolsillo cuando hizo una parodia de los efectos intestinales de lo que denominó "comidas listas para comer", así como con sus referencias a las prohibiciones sobre el alcohol en las bases de Estados Unidos en Afganistán y la frustración sexual en el estricto Estado musulmán. Williams se rió también de los peligros de Afganistán, y bromeó sobre que era imposible completar un circuito de golf, porque los 10 agujeros de la partida habían sido minados.
La capitana Beverly Grandison dijo que los soldados habían disfrutado con la actuación de Williams."Fue terrible. Es genial. Es un gran cómico. En todos estos años he disfrutado de todo lo que ha hecho. Agradezco mucho que haya viajado hasta aquí", apuntó. (Reuter)







