20 Octubre 2002 Seguir en 
ZAMBOANGA, Filipinas.- Un soldado murió hoy y 16 civiles resultaron heridos, entre ellos una bebé de diez meses, tras la explosión de una bomba en el exterior de un santuario católico la ciudad de Zamboanga, en el sur de Filipinas, informó la policía.
La bomba estaba colocada sobre una bicicleta delante de la puerta principal del templo "Fort Pilar", donde devotos católicos a menudo se congregan los domingos, señaló la policía.
Un soldado de la marina de 28 años que hacía guardia delante del santuario murió por la detonación.
Fuentes policiales dijeron que un hombre musulmán, identificado por testigos como la persona que dejó la bicicleta delante de la puerta del templo, fue arrestado inmediatamente después de ocurrida la explosión.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, condenó el atentado, el tercero desde el inicio del mes en Zamboanga, 875 al sur de Manila.
"La presidenta llama al público a estar alerta y apoyar la lucha del gobierno contra el terrorismo", dijo el vicesecretario de Prensa Roberto Capco.
Se desconocen todavía los motivos de la agresión, aunque la policía especula con la posibilidad de un atentado.El pasado jueves en ataques contra centros comerciales en Zamboanga City murieron siete personas y 150 resultaron heridas.
El 2 de octubre se registró la detonación de un poderoso artefacto explosivo fuera de un bar cercano a un campo de entrenamiento militar en el distrito de Malagutay de Zamboanga, que dejó un soldado estadounidense y tres filipinos muertos. El gobierno responsabilizó al grupo islamista Abu Sayyaf por la agresión. (DPA)
La bomba estaba colocada sobre una bicicleta delante de la puerta principal del templo "Fort Pilar", donde devotos católicos a menudo se congregan los domingos, señaló la policía.
Un soldado de la marina de 28 años que hacía guardia delante del santuario murió por la detonación.
Fuentes policiales dijeron que un hombre musulmán, identificado por testigos como la persona que dejó la bicicleta delante de la puerta del templo, fue arrestado inmediatamente después de ocurrida la explosión.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, condenó el atentado, el tercero desde el inicio del mes en Zamboanga, 875 al sur de Manila.
"La presidenta llama al público a estar alerta y apoyar la lucha del gobierno contra el terrorismo", dijo el vicesecretario de Prensa Roberto Capco.
Se desconocen todavía los motivos de la agresión, aunque la policía especula con la posibilidad de un atentado.El pasado jueves en ataques contra centros comerciales en Zamboanga City murieron siete personas y 150 resultaron heridas.
El 2 de octubre se registró la detonación de un poderoso artefacto explosivo fuera de un bar cercano a un campo de entrenamiento militar en el distrito de Malagutay de Zamboanga, que dejó un soldado estadounidense y tres filipinos muertos. El gobierno responsabilizó al grupo islamista Abu Sayyaf por la agresión. (DPA)







