20 Octubre 2002 Seguir en 
SEUL.- Estados Unidos ejercerá la máxima presión internacional sobre Corea del Norte para que esta renuncie a su programa secreto de armas nucleares, sostuvo en la capital de Corea del Sur el subsecretario norteamericano de Estado para Asuntos Asiáticos, James Kelly. Tras un encuentro a puertas cerradas el viernes, en Pekín, el enviado del gobierno de George W. Bush llegó ayer a Seúl en momentos en que en Pyongyang, capital de Corea del Norte, comenzaba una nueva ronda de conversaciones en el marco del proceso de reconciliación entre las dos Coreas.
El miércoles pasado, Washington anunció por primera vez que, a principios de octubre, durante una visita de Kelly a Pyongyang, Corea del Norte admitió la existencia de un programa secreto de armas nucleares. El programa violaría un acuerdo con Estados Unidos de 1994, en el que Pyongyang se comprometió a no perseguir el desarrollo de armamento nuclear. Corea del Norte, país al que Bush cuenta entre los integrantes del "eje del mal" junto con Irak e Irán, no se expidió hasta ahora sobre las revelaciones de Washington.
Con países "interesados"
Kelly no dio detalles de sus conversaciones con las autoridades sudcoreanas. Tampoco se conoció el resultado de sus conversaciones con el gobierno chino. Sin embargo, precisó que Estados Unidos continuará sus contactos con Corea del Sur, Japón y "otros países interesados", con el objetivo de lograr un desmantelamiento inmediato y visible del presunto programa nuclear de Corea del Norte. Según Kelly, Corea del Norte admitió que ha fabricado en secreto dos bombas nucleares. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió atención prioritaria a esta versión, y el órgano ejecutivo de la Unión Europea advirtió a Pyongyang que, si se comprueba que ha desarrollado armas nucleares, suspenderá todos sus programas de ayuda. (AFP/TELAM)
El miércoles pasado, Washington anunció por primera vez que, a principios de octubre, durante una visita de Kelly a Pyongyang, Corea del Norte admitió la existencia de un programa secreto de armas nucleares. El programa violaría un acuerdo con Estados Unidos de 1994, en el que Pyongyang se comprometió a no perseguir el desarrollo de armamento nuclear. Corea del Norte, país al que Bush cuenta entre los integrantes del "eje del mal" junto con Irak e Irán, no se expidió hasta ahora sobre las revelaciones de Washington.
Con países "interesados"
Kelly no dio detalles de sus conversaciones con las autoridades sudcoreanas. Tampoco se conoció el resultado de sus conversaciones con el gobierno chino. Sin embargo, precisó que Estados Unidos continuará sus contactos con Corea del Sur, Japón y "otros países interesados", con el objetivo de lograr un desmantelamiento inmediato y visible del presunto programa nuclear de Corea del Norte. Según Kelly, Corea del Norte admitió que ha fabricado en secreto dos bombas nucleares. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, pidió atención prioritaria a esta versión, y el órgano ejecutivo de la Unión Europea advirtió a Pyongyang que, si se comprueba que ha desarrollado armas nucleares, suspenderá todos sus programas de ayuda. (AFP/TELAM)







