El término, tan utilizado y generalizado en los últimos tiempos, se ha puesto de moda, al punto que hay programas que llevan ese nombre y se dedican a registrar lo que, efectivamente, ocurre detrás del telón. Cada película, por ejemplo, tiene dos filmaciones: la cinta que se mostrará al público y otra en que se cuenta como se hizo la primera (y que también será difundida). El backstage también exhibe cómo se rodó un videoclip y allí pueden observarse los titubeos, los furcios, errores y hasta los arreglos de un tema.
La moda podría ser vista como el creciente interés que tienen los espectadores en los detalles de una filmación, porque se supone que agrega información, o que permite contextualizar. Pero además, porque en el backstage hay un contenido de verdad que después aparece disimulado o desviado cuando se corre el telón; o cuando las modelos lucen el maquillaje.
Hollywood mostró la cara oculta de los informativos
"Algo muy personal" fue estrenada en 1996, y cuenta una historia de amor protagonizada por Robert Redford y Michelle Pfeiffer. La película -filmada en sólo tres semanas- trata sobre una aspirante a reportera de telediario que comienza su sueño con muchísima ambición, poco talento y un video casero con el que se presenta en el canal donde trabaja Warren Justice (Robert Redford) quien la ayuda y se envuelve románticamente.
El backstage de un informativo puede apreciarse en gran parte de la película. Allí se ve cómo se preparan desde las notas que parecen más irrelevantes (como el informe del clima, por ejemplo) hasta la coberturas de accidentes y hasta la lucha antiguerrillera en un país del Caribe.
En su intento de convertirla en una buena notera, Redford no se cansa de darle indicaciones a través del apuntador electrónico, cuando ella está frente a un entrevistado, e incluso cuando debe preparar el copete de una nota.
"Algo muy personal" es un relato que incluye en su argumento el backstage de un canal de noticias. La lucha por el poder y la imposición de líneas editoriales están presentes en el filme. El rostro de Redford, un viejo periodista que aspira a ser corresponsal de guerra, se ilumina cuando ve en la pantalla, a unos pocos metros suyo, la cara de Pfeiffer. Desde ese momento será su objetivo: como maestro y como amante. Le enseñará a pararse frente a la cámara, a mover su cara, a acentuar su dicción, lo que causará envidia y celos de los otros conductores, luego de cometer innumerables y ridículos furcios.
Pero no fue la única película que Hollywood dedicó a mostrar el backstage de un informativo. También lo fue el filme "Detrás de las noticias" que protagonizaron William Hurt y Holly Hunter en 1987. Las ambiciones y miserias de los protagonistas aparecen claro en la lucha por escalar posiciones y hacer carrera. De cerca, el filme exhibe las urgencias y los nervios en una redacción de una cadena de televisión de Washington. En 1994, Dustin Hoffman y John Travolta, bajo la dirección de Costa Gavras animaron otra excelente historia en el filme "Cuarto Poder". Se observa allí, detrás de las cámaras, la feroz situación de los noticieros de televisión, trabajando enloquecidamente por obtener elevado rating. Cualquier acción se legitima en nombre de lograr el rating.
El formato de los programas de popstars
Los Popstars que finalmente constituyeron dos grandes grupos,"Bandana" y "Mambrú", tuvieron un formato con dos partes claramente diferenciadas. Por un lado exhibieron las pruebas, el casting y la selección de los chicos y chicas. Por el otro, el backstage de todo este proceso. Las alegrías y las penas, el fracaso y el triunfo, así como las distintas aspiraciones de los participantes se reflejaron en el backstage. Incluso, hubo un programa conducido por Dolores Barreiro, dedicado especialmente a dar detalles de todos los momentos, que se transmitió exclusivamente por Disney Channel. En el caso de "Mambrú", tras tres meses de casting llegó el momento mágico. Fue cuando se abrazaron los cinco ganadores -Milton, Pablo, Gerónimo, Germán y Emanuel- sobre el escenario del Gran Rex, que pisarán nuevamente el 1 noviembre con su primer show en vivo. En diversas ediciones se pudo ver el "detrás" de estos programas, sobre todo los momentos en los que se esperaba la decisión del jurado y después de ésta, donde las cámaras no perdonaban. Está comprobado por quienes manejan los índices de medición de audiencia que estos instantes son los más seguidos por los espectadores. Es verdad que interesa tanto el momento del ensayo, de las pruebas de voces y de los entrenamientos vocales y físicos, pero lo más atractivo para el público eran las conversaciones entre los participantes donde se confiaban sus dudas y certezas, sus nostalgias y los diálogos con sus familiares que mostraban los backstages sucesivamente.
La moda podría ser vista como el creciente interés que tienen los espectadores en los detalles de una filmación, porque se supone que agrega información, o que permite contextualizar. Pero además, porque en el backstage hay un contenido de verdad que después aparece disimulado o desviado cuando se corre el telón; o cuando las modelos lucen el maquillaje.
Hollywood mostró la cara oculta de los informativos
"Algo muy personal" fue estrenada en 1996, y cuenta una historia de amor protagonizada por Robert Redford y Michelle Pfeiffer. La película -filmada en sólo tres semanas- trata sobre una aspirante a reportera de telediario que comienza su sueño con muchísima ambición, poco talento y un video casero con el que se presenta en el canal donde trabaja Warren Justice (Robert Redford) quien la ayuda y se envuelve románticamente.
El backstage de un informativo puede apreciarse en gran parte de la película. Allí se ve cómo se preparan desde las notas que parecen más irrelevantes (como el informe del clima, por ejemplo) hasta la coberturas de accidentes y hasta la lucha antiguerrillera en un país del Caribe.
En su intento de convertirla en una buena notera, Redford no se cansa de darle indicaciones a través del apuntador electrónico, cuando ella está frente a un entrevistado, e incluso cuando debe preparar el copete de una nota.
"Algo muy personal" es un relato que incluye en su argumento el backstage de un canal de noticias. La lucha por el poder y la imposición de líneas editoriales están presentes en el filme. El rostro de Redford, un viejo periodista que aspira a ser corresponsal de guerra, se ilumina cuando ve en la pantalla, a unos pocos metros suyo, la cara de Pfeiffer. Desde ese momento será su objetivo: como maestro y como amante. Le enseñará a pararse frente a la cámara, a mover su cara, a acentuar su dicción, lo que causará envidia y celos de los otros conductores, luego de cometer innumerables y ridículos furcios.
Pero no fue la única película que Hollywood dedicó a mostrar el backstage de un informativo. También lo fue el filme "Detrás de las noticias" que protagonizaron William Hurt y Holly Hunter en 1987. Las ambiciones y miserias de los protagonistas aparecen claro en la lucha por escalar posiciones y hacer carrera. De cerca, el filme exhibe las urgencias y los nervios en una redacción de una cadena de televisión de Washington. En 1994, Dustin Hoffman y John Travolta, bajo la dirección de Costa Gavras animaron otra excelente historia en el filme "Cuarto Poder". Se observa allí, detrás de las cámaras, la feroz situación de los noticieros de televisión, trabajando enloquecidamente por obtener elevado rating. Cualquier acción se legitima en nombre de lograr el rating.
El formato de los programas de popstars
Los Popstars que finalmente constituyeron dos grandes grupos,"Bandana" y "Mambrú", tuvieron un formato con dos partes claramente diferenciadas. Por un lado exhibieron las pruebas, el casting y la selección de los chicos y chicas. Por el otro, el backstage de todo este proceso. Las alegrías y las penas, el fracaso y el triunfo, así como las distintas aspiraciones de los participantes se reflejaron en el backstage. Incluso, hubo un programa conducido por Dolores Barreiro, dedicado especialmente a dar detalles de todos los momentos, que se transmitió exclusivamente por Disney Channel. En el caso de "Mambrú", tras tres meses de casting llegó el momento mágico. Fue cuando se abrazaron los cinco ganadores -Milton, Pablo, Gerónimo, Germán y Emanuel- sobre el escenario del Gran Rex, que pisarán nuevamente el 1 noviembre con su primer show en vivo. En diversas ediciones se pudo ver el "detrás" de estos programas, sobre todo los momentos en los que se esperaba la decisión del jurado y después de ésta, donde las cámaras no perdonaban. Está comprobado por quienes manejan los índices de medición de audiencia que estos instantes son los más seguidos por los espectadores. Es verdad que interesa tanto el momento del ensayo, de las pruebas de voces y de los entrenamientos vocales y físicos, pero lo más atractivo para el público eran las conversaciones entre los participantes donde se confiaban sus dudas y certezas, sus nostalgias y los diálogos con sus familiares que mostraban los backstages sucesivamente.







