Diabetes: un análisis evita complicaciones

Logrando niveles adecuados de glucemia, el diabético puede alcanzar una buena calidad de vida.

09 Junio 2004
Un simple análisis de sangre (llamado hemoglobina glicosilada o A1C) evita complicaciones a largo plazo en personas diabéticas. Es recomendable mantener los niveles de hemoglobina glicosilada en un nivel menor a 7% ya que cada reducción del 1 % en los niveles de A1C, disminuye en un 35 % las complicaciones asociadas con esta enfermedad.
Toda persona diagnosticada con diabetes debe realizarse rutinariamente una prueba de A1C inicial y subsiguientemente, al menos una prueba cada tres o cuatro meses.
Un control inadecuado de la enfermedad puede llevar al desarrollo de complicaciones en la visión, enfermedades coronarias, vasculares, renales y cerebrales que a largo plazo podrían complicar la vida de las personas con diabetes.

Crónica y progresiva
La diabetes, cuarta causa de muerte en el mundo, es una enfermedad crónica y progresiva que aparece cuando el organismo no utiliza el azúcar que recibe de los alimentos en la forma adecuada para convertirla en energía. Esto se produce cuando el páncreas no produce suficiente cantidad de la hormona llamada insulina o porque no puede aprovechar adecuadamente la cantidad con la que cuenta. La insulina ayuda a que los azúcares obtenidos a partir del alimento lleguen a las células del organismo para suministrar la energía necesaria.
Si bien esta enfermedad no puede ser curada, tratamientos y controles efectivos pueden realizarse para mantener los niveles de A1C cerca de los normales, es decir (hemoglobina glicosilada) entre un 4 y 6 %. La prueba A1C o HbA1c es un indicador exacto para determinar esos niveles.
Estudios realizados en Gran Bretaña por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (DCCT) y por el Diabetes Trial Unit at Oxford University (UKPDS) demostraron que el control de los niveles de glucosa en sangre lo más cerca de los niveles normales, así como el control de la presión sanguínea, pueden reducir hasta un 76% el riesgo de desarrollar enfermedades de la visión, un 50% las enfermedades de riñón, un 60% las enfermedades del sistema nervioso y hasta un 33% los accidentes cerebrovasculares.

¿Qué es una prueba de A1C?
Comúnmente llamada "Hemoglobina glicosilada", la prueba A1C es un examen de sangre recomendado para las personas que tienen diabetes. Este examen mide el control a largo plazo de la glucosa sanguínea. Una prueba de A1C permite a las personas saber el grado en el cual la glucosa ha glicosilado (se ha adherido) a la hemoglobina para indicar el nivel promedio de glucosa en la sangre. "La prueba de A1C es la mejor herramienta disponible para ayudar a los médicos a establecer la efectividad del tratamiento a largo plazo y por lo tanto les ayuda a tomar decisiones sobre el tratamiento futuro", indicó el doctor León Litwak, jefe de Diabetes y Metabolismo del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Mantener los niveles de A1C por debajo del 7 % reduce significativamente los riesgos asociados con la enfermedad. Estudios médicos establecen que por cada reducción del 1 % en los niveles de A1C, disminuye en un 35 % las complicaciones asociadas con la diabetes. Las personas que no tienen diabetes tienen niveles de A1C entre 4 y 6 % y por lo tanto lo aconsejable para una persona con diabetes es mantener este nivel por debajo del 7%. Es importante resaltar que logrando niveles adecuados de glucemia en el día a día, una persona diabética puede alcanzar niveles de A1C inferiores a 7%.

Quiénes deben hacerse la prueba
Toda persona que reciba un diagnóstico de diabetes debe rutinariamente realizarse una prueba de A1C y subsecuentemente, repetir el examen cada tres o cuatro meses para determinar si hay necesidad de cambios en el régimen terapéutico.
La mayoría de las personas con diabetes no realizan una verificación de sus niveles de glucosa en sangre, pudiendo sufrir las consecuencias de una complicación a largo plazo. En Latinoamérica se estima que un 30% de los pacientes con diabetes tipo 1 y un 43% con diabetes tipo 2 no presentan registros de control de A1C. Las cifras promedio indican que sólo un 12% de personas con diabetes tipo 1 y un 17 % con diabetes tipo 2 están en un nivel por debajo de 6,5%. Un 32% de los pacientes con diabetes tipo 1 presentan niveles de A1C iguales o superiores a 8%. Menos del 20 % de las personas con diabetes en el mundo logran esta meta clínicamente recomendada.
Si bien todavía no se ha encontrado la cura para esta enfermedad, nuevos tratamientos pueden ayudar a los pacientes a sobrellevarla de una mejor manera. "Es importante que el paciente sepa que si bien el automonitoreo de la glucosa en la sangre es una manera efectiva para verificar cuánta insulina necesita diariamente, se necesita un análisis más amplio para valorar la efectividad de su tratamiento a largo plazo", señaló el doctor Antonio Chacra, Presidente de la ALAD (Asociación Latinoamericana de Diabetes).

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