18 Octubre 2002 Seguir en 
MANILA, Filipinas.- Una bomba mató hoy a 3 personas e hirió a otras 20 al estallar en un colectivo en Manila, capital de Filipinas, en el segundo atentado perpetrado en este país en dos días y el cuarto en menos de un mes, informó la policía.
La explosión, que arrancó el techo del vehículo, ocurrió cuando circulaba por una autopista en el norte de Manila, agregó la misma fuente policial.
"Se trata de un episodio grave", declaró a la radio Roilo Golez, consejero para la Seguridad de la presidenta Gloria Arroyo.Antes del atentado, que no fue reivindicado, la policía había recibido una serie de llamados telefónicos con amenazas de ataques contra edificios públicos en las cercanías de Manila y en Zamboanga, una ciudad meridional de mayoría cristiana.
En la capital, donde la zona comercial está custodiada por 300 policías, esta mañana antes del alba una granada estalló en el barrio financiero de Makati, dañando un vehículo pero sin causar heridos.
Otra granada fue hallada en la misma zona, pero fue desactivada.
El de hoy en Manila es el cuarto atentado en Filipinas en menos de un mes y el segundo en menos de 48 horas.
Ayer, siete personas murieron y unas 160 sufrieron heridas en Zamboanga, en la sureña isla filipina de Mindanao, en un doble atentado contra shoppings atribuidos por la policía local al grupo radical islámico Abu Sayyaf, al que se vincula con la red Al Qaeda de Osama Ben Laden.
El 10 de octubre, seis personas fueron asesinadas y 19 resultaron heridas de gravedad al ser alcanzadas por una granada en una parada de colectivos, en Kidapawan, la conflictiva región de Mindanao. La policía atribuyó el ataque al grupo de la Nueva Armada del Pueblo.
Ocho días antes, una bomba casera explotó en un bar de esa misma ciudad y mató a un soldado estadounidense y a dos civiles filipinos. Las autoridades culparon a Abu Sayyaf.
La guerrilla integrista Abu Sayyaf, que tiene como feudo la sureña isla filipina de Basilán y se especializa en secuestros de turistas occidentales, es combatida por tropas especiales filipinas asistidas por soldados de elite estadounidenses.Por otro lado, la policía está buscando a cuatro hombres sospechosos por los dos ataques de ayer.
"Ya tenemos cuatro sospechosos y los estamos buscando", declaró Gloria Arroyo, que hoy se dirigió a la ciudad meridional para reunirse con los comandantes militares locales.Autoridades filipinas consideraron prematuro establecer un vínculo con el atentado de hace seis días en Bali (189 muertos).Tras los atentados de Bali y los ataques en Filipinas -el único país asiático en que la mayoría de la población es católica- el temor a más ataques se extendió a todo el sudeste asiático. (Télam-SNI)
La explosión, que arrancó el techo del vehículo, ocurrió cuando circulaba por una autopista en el norte de Manila, agregó la misma fuente policial.
"Se trata de un episodio grave", declaró a la radio Roilo Golez, consejero para la Seguridad de la presidenta Gloria Arroyo.Antes del atentado, que no fue reivindicado, la policía había recibido una serie de llamados telefónicos con amenazas de ataques contra edificios públicos en las cercanías de Manila y en Zamboanga, una ciudad meridional de mayoría cristiana.
En la capital, donde la zona comercial está custodiada por 300 policías, esta mañana antes del alba una granada estalló en el barrio financiero de Makati, dañando un vehículo pero sin causar heridos.
Otra granada fue hallada en la misma zona, pero fue desactivada.
El de hoy en Manila es el cuarto atentado en Filipinas en menos de un mes y el segundo en menos de 48 horas.
Ayer, siete personas murieron y unas 160 sufrieron heridas en Zamboanga, en la sureña isla filipina de Mindanao, en un doble atentado contra shoppings atribuidos por la policía local al grupo radical islámico Abu Sayyaf, al que se vincula con la red Al Qaeda de Osama Ben Laden.
El 10 de octubre, seis personas fueron asesinadas y 19 resultaron heridas de gravedad al ser alcanzadas por una granada en una parada de colectivos, en Kidapawan, la conflictiva región de Mindanao. La policía atribuyó el ataque al grupo de la Nueva Armada del Pueblo.
Ocho días antes, una bomba casera explotó en un bar de esa misma ciudad y mató a un soldado estadounidense y a dos civiles filipinos. Las autoridades culparon a Abu Sayyaf.
La guerrilla integrista Abu Sayyaf, que tiene como feudo la sureña isla filipina de Basilán y se especializa en secuestros de turistas occidentales, es combatida por tropas especiales filipinas asistidas por soldados de elite estadounidenses.Por otro lado, la policía está buscando a cuatro hombres sospechosos por los dos ataques de ayer.
"Ya tenemos cuatro sospechosos y los estamos buscando", declaró Gloria Arroyo, que hoy se dirigió a la ciudad meridional para reunirse con los comandantes militares locales.Autoridades filipinas consideraron prematuro establecer un vínculo con el atentado de hace seis días en Bali (189 muertos).Tras los atentados de Bali y los ataques en Filipinas -el único país asiático en que la mayoría de la población es católica- el temor a más ataques se extendió a todo el sudeste asiático. (Télam-SNI)







