18 Octubre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- El misterioso francotirador que desde hace dos semanas mantiene atemorizada a la ciudad de Washington y sus alrededores, dejó pasar ya tres días sin actuar desde su noveno asesinato -el lunes- y la tensión aumenta por horas a la espera del próximo ataque. Ni los casi dos mil efectivos que rastrean las zonas urbanas, ni la tecnología militar de avanzada puesta a disposición para la búsqueda del asesino han logrado calmar a la población.
La policía, que no ha logrado diseñar un retrato del sospechoso que ya mató a nueve personas en 11 ataques, incorporó a la investigación la posibilidad de que se trate de un terrorista vinculado a la red Al Qaeda de Osama Bin Laden. Pero en la lista de posibles autores figuran, además de activistas islámicos, psicópatas, ex oficiales policiales y militares y neonazis, entre otros muchos individuos recientemente liberados de las cárceles.
Una pista se esfumó
El trabajo de los investigadores no es sencillo, ya que el francotirador se desplaza rápidamente, dispara velozmente una sola vez y se escapa por las autopistas. Lo único que está claro hasta el momento es que el asesino es un hombre, dijo un investigador. Ayer se esfumó una de las posibles pistas, luego de que se descartó la búsqueda de una camioneta color crema que, según testigos, fue vista en los lugares por donde anduvo el asesino serial derribando a sus víctimas con certeros disparos de rifle. Según los pesquisas, las versiones no son creíbles. Expertos creen que el agresor seguramente aparece en las cintas de video de los sistemas de vigilancia de bancos, tiendas y otros edificios por donde atacó, pero dado que no se sabe qué aspecto tiene por ahora no se pueden analizar estas pruebas. (Reuter/Télam)
La policía, que no ha logrado diseñar un retrato del sospechoso que ya mató a nueve personas en 11 ataques, incorporó a la investigación la posibilidad de que se trate de un terrorista vinculado a la red Al Qaeda de Osama Bin Laden. Pero en la lista de posibles autores figuran, además de activistas islámicos, psicópatas, ex oficiales policiales y militares y neonazis, entre otros muchos individuos recientemente liberados de las cárceles.
Una pista se esfumó
El trabajo de los investigadores no es sencillo, ya que el francotirador se desplaza rápidamente, dispara velozmente una sola vez y se escapa por las autopistas. Lo único que está claro hasta el momento es que el asesino es un hombre, dijo un investigador. Ayer se esfumó una de las posibles pistas, luego de que se descartó la búsqueda de una camioneta color crema que, según testigos, fue vista en los lugares por donde anduvo el asesino serial derribando a sus víctimas con certeros disparos de rifle. Según los pesquisas, las versiones no son creíbles. Expertos creen que el agresor seguramente aparece en las cintas de video de los sistemas de vigilancia de bancos, tiendas y otros edificios por donde atacó, pero dado que no se sabe qué aspecto tiene por ahora no se pueden analizar estas pruebas. (Reuter/Télam)







