Inquieta la posibilidad de otra suba en las naftas

La petrolera Esso ya dispuso un incremento del gasoil para Buenos Aires, pero el aumento podría generalizarse a todo el país.

18 Octubre 2002
Los propietarios de estaciones de servicios esperan, con preocupación, que en las próximas horas se pueda producir un nuevo aumento del precio de los combustibles.
La petrolera Esso hizo la punta incrementando en un 3,8% el precio del gasoil. Esta suba rige exclusivamente en la Capital Federal, en el Gran Buenos Aires y en La Plata. Sin embargo, se teme que se generalice a todo el país y que sea adoptado también por las otras empresas.
El presidente de Capega, cámara que agrupa a los estacioneros, Juan Montanaro, confirmó que hasta anoche los precios del combustible en Tucumán se mantenían.
"Esperemos que no haya nuevos incrementos porque de lo contrario, vamos a vender menos nafta todavía", dijo el empresario.
Montanaro expresó su coincidencia con el presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Carlos Calabró, quien ayer les advirtió a las autoridades nacionales que un producto "tiene que tener el precio que la gente puede pagar, lo que no se está teniendo en cuenta, ya que las ventas cayeron un 70% en los últimos tres años".
Los expendedores de combustibles piden que se busquen alternativas para que las subas del crudo no se trasladen al precio de venta al público. "Se podrían rebajar los impuestos sobre el combustible o buscar algún tipo de compensaciones a las petroleras", dijo Montanaro.
En Tucumán, las naftas cuestan entre un 10% y un 15% más por el desagio de los bonos. Montanaro señaló que hasta que no se normalice el canje, no se puede dejar de hacer esa quita.

Negociaciones
El secretario de Energía de la Nación, Enrique Devoto, espera anunciar esta semana un acuerdo con las petroleras para congelar en los valores actuales los precios de los combustibles. Sin embargo, las petroleras dijeron que no hay nada cerrado con el Gobierno. El vicepresidente de Shell, Juan Aranguren, en declaraciones a la agencia DyN, advirtió que esa pretensión sería viable sólo si se acuerda en el mercado interno un precio promedio que permita equilibrar las fluctuaciones del valor del crudo en el plano internacional. "Los combustibles deberían aumentar entre un 14% y un 17% antes de fin de año para neutralizar el aumento de la materia prima, que alcanza un 410% acumulado desde enero", dijo.
El barril de crudo se negoció ayer en Nueva York a 29,47 dólares. Pero los especialistas estiman que si hay una nueva guerra en el Golfo, el precio del petróleo puede subir unos 10 dólares por barril.

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