17 Octubre 2002 Seguir en 
ZAMBOANGA, Filipinas.- Al menos seis personas murieron y más de 150 fueron heridas cuando dos bombas estallaron hoy en la zona comercial de la ciudad de Zamboanga, en el sur de Filipinas, informaron fuentes militares, que calificaron el ataque de "acto terrorista".
Según el segundo jefe de policía filipina, general Edgardo Aglipay, la primera bomba explotó cerca del mediodía local (01,00 hora argentina) en la planta baja del shopping O Rama, ubicado a dos cuadras de la comisaría primera de Zamboanga.
La segunda explosión ocurrió minutos después en el shopping Central, en tanto que una tercera bomba, encontrada en el O Rama, fue desactivada por los expertos en explosivos fuera del centro comercial.
La policía encontró otros dos artefactos explosivos en un tercer centro comercial, además de cuatro bombas dispuestas en la zona aledaña, y que pudieron ser desactivados a tiempo.
Numerosos locales comerciales de esa ciudad filipina, situada 875 kilómetros al sur de Manila, cerraron sus puertas, en tanto que las escuelas enviaron a sus casas a los alumnos y suspendieron las clases.
"Esta es una operación terrorista", dijo por su parte el jefe de prensa del ejército filipino, teniente coronel Danilo Servando, quien identificó como el principal sospechoso de los atentados al grupo islámico Abu Sayyaf, supuestamente vinculado a la red Al Qaeda de Osama Ben Laden.
Sin embargo, ninguna organización reivindicó los atentados.Pero el ataque ocurrió a unas horas de que el teniente general Narciso Abaya asumiera su cargo de jefe de la comandancia sur del Ejército filipino y que prometiera aplastar a Abu Sayyaf, que opera en las islas de Basilán y Jolo.
A esta guerrilla se le atribuye también el atentado ocurrido el 2 de octubre en un bar de Zamboanga, que causó la muerte de un soldado estadounidense y tres filipinos.
Ocho días después, seis personas murieron y diez resultaron heridas de gravedad en un atentado con granadas en una parada de ómnibus de Kidapawan, también en el sur del archipiélago, que la policía atribuyó al Nuevo Ejército Popular (NPA, comunista).
"Las bombas que se utilizaron en los shoppings son del mismo tipo que la que estalló el 2 de octubre", explicó Servando.En tanto, voceros de la seccional primera de Zamboanga informaron, sin proporcionar las identidades, que dos ciudadanos turcos, un malayo y 13 filipinos fueron indagados en relación con los atentados de hoy.
En tanto, según informó el consejero nacional para la Seguridad Roilo Golez, la mandataria Gloria Arroyo va a organizar un "gabinete de guerra" para implicar directamente al gobierno en la campaña contra los rebeldes musulmanes y los grupos criminales.
Golez agregó que los servicios de inteligencia de la región estaban vigilando atentamente los movimientos del grupo musulmán radical indonesio Jemaah Islamiya, que fue relacionado con el Frente Moro de Liberación Nacional de Filipinas y que aparece como sospechoso en el atentado de Bali el sábado pasado. (Télam-SNI)
Según el segundo jefe de policía filipina, general Edgardo Aglipay, la primera bomba explotó cerca del mediodía local (01,00 hora argentina) en la planta baja del shopping O Rama, ubicado a dos cuadras de la comisaría primera de Zamboanga.
La segunda explosión ocurrió minutos después en el shopping Central, en tanto que una tercera bomba, encontrada en el O Rama, fue desactivada por los expertos en explosivos fuera del centro comercial.
La policía encontró otros dos artefactos explosivos en un tercer centro comercial, además de cuatro bombas dispuestas en la zona aledaña, y que pudieron ser desactivados a tiempo.
Numerosos locales comerciales de esa ciudad filipina, situada 875 kilómetros al sur de Manila, cerraron sus puertas, en tanto que las escuelas enviaron a sus casas a los alumnos y suspendieron las clases.
"Esta es una operación terrorista", dijo por su parte el jefe de prensa del ejército filipino, teniente coronel Danilo Servando, quien identificó como el principal sospechoso de los atentados al grupo islámico Abu Sayyaf, supuestamente vinculado a la red Al Qaeda de Osama Ben Laden.
Sin embargo, ninguna organización reivindicó los atentados.Pero el ataque ocurrió a unas horas de que el teniente general Narciso Abaya asumiera su cargo de jefe de la comandancia sur del Ejército filipino y que prometiera aplastar a Abu Sayyaf, que opera en las islas de Basilán y Jolo.
A esta guerrilla se le atribuye también el atentado ocurrido el 2 de octubre en un bar de Zamboanga, que causó la muerte de un soldado estadounidense y tres filipinos.
Ocho días después, seis personas murieron y diez resultaron heridas de gravedad en un atentado con granadas en una parada de ómnibus de Kidapawan, también en el sur del archipiélago, que la policía atribuyó al Nuevo Ejército Popular (NPA, comunista).
"Las bombas que se utilizaron en los shoppings son del mismo tipo que la que estalló el 2 de octubre", explicó Servando.En tanto, voceros de la seccional primera de Zamboanga informaron, sin proporcionar las identidades, que dos ciudadanos turcos, un malayo y 13 filipinos fueron indagados en relación con los atentados de hoy.
En tanto, según informó el consejero nacional para la Seguridad Roilo Golez, la mandataria Gloria Arroyo va a organizar un "gabinete de guerra" para implicar directamente al gobierno en la campaña contra los rebeldes musulmanes y los grupos criminales.
Golez agregó que los servicios de inteligencia de la región estaban vigilando atentamente los movimientos del grupo musulmán radical indonesio Jemaah Islamiya, que fue relacionado con el Frente Moro de Liberación Nacional de Filipinas y que aparece como sospechoso en el atentado de Bali el sábado pasado. (Télam-SNI)







