17 Octubre 2002 Seguir en 
WASHINGTON.- La búsqueda del francotirador que aterroriza a los habitantes de la zona de Washington se intensificó ayer con la vigilancia aérea del Ejército, que ayudará a más de 2.000 policías en su hasta ahora infructuosa pesquisa. El Pentágono aportó un avión con equipamiento de vigilancia sensible que puede detectar al francotirador inclusive si dispara en la oscuridad. En sólo dos semanas, el francotirador ha matado a nueve personas y herido a dos. La oscuridad y la distancia desde donde efectúa certeros disparos son los principales aliados del asesino serial para desaparecer rápidamente de los lugares elegidos para sus crímenes, en las áreas aledañas a la ciudad de Washington y en los suburbios de los vecinos Estados de Maryland y Virginia.
El avión espía RC-7B ofrecido por el Pentágono es mucho más poderoso que lo que a simple vista parece ser. La nueva y sofisticada versión de la aeronave de cuatro motores cuenta con un moderno equipo de vigilancia que puede rastrear el movimiento de personas y vehículos en tierra durante la noche o el día. Civiles en tierra interpretarán la información enviada desde el aire y decidirán qué acción tomar.
Sin pistas
La policía admitió ayer que no ha podido realizar un retrato del francotirador, tan sólo un día después de haber anunciado su confianza en atraparlo. El francotirador comenzó sus ataques el pasado 2 en el condado de Montgomery, donde mató a cinco personas en sólo 15 horas. En su última aparición, el lunes en la noche en un centro comercial de Falls Church, Virginia, segó la vida de una empleada del FBI de un solo disparo en la cabeza.
Como entre las víctimas del asesino hay un niño, varias escuelas de la región mantienen a sus alumnos en el interior de los establecimientos desde el 2 de octubre. "Para la mayoría de los residentes del área, el último asesinato sólo reforzó el miedo y el sentimiento de encarcelamiento", indicó el editorial del diario "The Washington Post", que urgió a las autoridades escolares a buscar un modo para que los niños lleven una vida normal. (Reuter/Télam/AFP)
El avión espía RC-7B ofrecido por el Pentágono es mucho más poderoso que lo que a simple vista parece ser. La nueva y sofisticada versión de la aeronave de cuatro motores cuenta con un moderno equipo de vigilancia que puede rastrear el movimiento de personas y vehículos en tierra durante la noche o el día. Civiles en tierra interpretarán la información enviada desde el aire y decidirán qué acción tomar.
Sin pistas
La policía admitió ayer que no ha podido realizar un retrato del francotirador, tan sólo un día después de haber anunciado su confianza en atraparlo. El francotirador comenzó sus ataques el pasado 2 en el condado de Montgomery, donde mató a cinco personas en sólo 15 horas. En su última aparición, el lunes en la noche en un centro comercial de Falls Church, Virginia, segó la vida de una empleada del FBI de un solo disparo en la cabeza.
Como entre las víctimas del asesino hay un niño, varias escuelas de la región mantienen a sus alumnos en el interior de los establecimientos desde el 2 de octubre. "Para la mayoría de los residentes del área, el último asesinato sólo reforzó el miedo y el sentimiento de encarcelamiento", indicó el editorial del diario "The Washington Post", que urgió a las autoridades escolares a buscar un modo para que los niños lleven una vida normal. (Reuter/Télam/AFP)







