16 Octubre 2002 Seguir en 
Bagdad.- Los iraquíes votaron ayer en un referéndum a favor de que el presidente Saddam Hussein permanezca en el gobierno por un nuevo período de siete años y, según la televisión estatal iraquí, no se registraron votos en contra. Unos 11,5 millones de iraquíes mayores de 18 años fueron llamados a votar. En el último referéndum celebrado en octubre de 1995, Hussein recibió el 99,96% de los votos. El líder iraquí gobierna el país desde 1979, y es el único candidado a la presidencia.
El gobierno difundirá los resultados de la consulta en la mañana de hoy, horas antes de que, en Nueva York, se inicie la primera de dos jornadas de debate abierto del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak. No son comunes los debates abiertos en el Consejo de Seguridad, que generalmente se reúne a puertas cerradas cuando debe discutir temas importantes. Pero el alcance internacional, y sobre todo las consecuencias de una eventual guerra contra Irak, que a toda costa quieren impulsar Estados Unidos y Gran Bretaña, pondrían al mundo entero ante un sinnúmero de efectos negativos, desde el alza en los precios del petróleo hasta una nueva ola de terrorismo internacional.
Las inspecciones
La decisión de hacer público el debate obedece a que todo el mundo quiere saber de qué se trata cuando se habla de los arsenales nucleares y de las armas químicas y biológicas que, presuntamente, esconde Irak. El jefe de los inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, dijo que Irak no había aceptado todas las reglas para futuras inspecciones de armas. Aunque Irak accedió a la mayoría de los arreglos prácticos para las inspecciones, no aceptó que las entrevistas con científicos y otros se realicen sin escoltas, dijo Blix al Consejo de Seguridad. También indicó que Irak no respondió a las exigencias de la ONU de usar aviones espías U-2 y helicópteros para sobrevolar Bagdad, así como establecer oficinas regionales en Mosul, en el norte, y en Basra en el sur. En diciembre de 1998, Bagdad suspendió las inspecciones de la ONU y, según Washington, desde entonces el régimen iraquí volvió a reequiparse con armas de destrucción masiva. (AFP/DPA)
El gobierno difundirá los resultados de la consulta en la mañana de hoy, horas antes de que, en Nueva York, se inicie la primera de dos jornadas de debate abierto del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Irak. No son comunes los debates abiertos en el Consejo de Seguridad, que generalmente se reúne a puertas cerradas cuando debe discutir temas importantes. Pero el alcance internacional, y sobre todo las consecuencias de una eventual guerra contra Irak, que a toda costa quieren impulsar Estados Unidos y Gran Bretaña, pondrían al mundo entero ante un sinnúmero de efectos negativos, desde el alza en los precios del petróleo hasta una nueva ola de terrorismo internacional.
Las inspecciones
La decisión de hacer público el debate obedece a que todo el mundo quiere saber de qué se trata cuando se habla de los arsenales nucleares y de las armas químicas y biológicas que, presuntamente, esconde Irak. El jefe de los inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, dijo que Irak no había aceptado todas las reglas para futuras inspecciones de armas. Aunque Irak accedió a la mayoría de los arreglos prácticos para las inspecciones, no aceptó que las entrevistas con científicos y otros se realicen sin escoltas, dijo Blix al Consejo de Seguridad. También indicó que Irak no respondió a las exigencias de la ONU de usar aviones espías U-2 y helicópteros para sobrevolar Bagdad, así como establecer oficinas regionales en Mosul, en el norte, y en Basra en el sur. En diciembre de 1998, Bagdad suspendió las inspecciones de la ONU y, según Washington, desde entonces el régimen iraquí volvió a reequiparse con armas de destrucción masiva. (AFP/DPA)







