15 Octubre 2002 Seguir en 
A dos semanas de la apertura del corralito para depósitos de hasta $ 10.000, entre el 70% y el 80% de los ahorristas tucumanos optó por dejar el dinero en los bancos de la City local. De ese total, cerca de la mitad eligió los plazos fijos por las tasas tentadoras y el resto los depositó en cuenta a la vista (cajas de ahorro o cuentas corrientes).
Esta reacción fue recibida con beneplácito por los gerentes bancarios, quienes aseguraron que esta señal es importante para el sistema financiero argentino, muy cuestionado después del corralito y de la pesificación. El plazo para acceder a los depósitos reprogramados se extiende hasta el 29 de este mes.
Lo llamativo en estas dos semanas fue que muy pocas personas se interesaron por el plan Canje II (Boden 2013) que había lanzado el Gobierno. "La gente ya había optado en el Canje I sobre el futuro de su dinero; además, la desventaja de esta nueva operatoria es que es a largo plazo", justificó un oficial de inversiones de un importante banco local. Observó que los clientes prefieren los plazos fijos o las cuentas a las vista.
Los porqués
El gerente de una entidad financiera nacional expresó que el clima calmo y la decisión de dejar los depósitos en los bancos obedecieron a varias razones:
* El ofrecimiento de altas tasas; por nuevos plazos fijos, llegaron al 60%, y en las cajas de ahorro subieron hasta el 15%. En los últimos días, las tasas bajaron considerablemente.
* La estabilidad del tipo de cambio, que desde agosto parece estabilizado en torno de los $ 3,60 y $ 3,75 pesos por dólar.
* La inseguridad, ya que la gente teme ser asaltada en el camino o en su hogar.
Incluso los beneficiados con medidas de amparo contra el corralito eligen dejar el dinero en los bancos. El escaso porcentaje de ahorristas que retiró el efectivo lo hizo para saldar deudas contraídas anteriormente o para cubrir los gastos fijos del mes.
Otro dato que destacaron en la City fue que muy pocos ahorristas optaron por la compra de dólares. Aunque la disposición del Gobierno era que los bancos debían devolver hasta $ 7.000 más el CER ($ 9.590), muchas entidades optaron por devolver $ 10.000 más el CER ($ 13.700). Esto representaba al 60% de los ahorristas y el 7,1% de los depósitos reprogramados. Es decir cera de $ 1.000 millones.
Esta reacción fue recibida con beneplácito por los gerentes bancarios, quienes aseguraron que esta señal es importante para el sistema financiero argentino, muy cuestionado después del corralito y de la pesificación. El plazo para acceder a los depósitos reprogramados se extiende hasta el 29 de este mes.
Lo llamativo en estas dos semanas fue que muy pocas personas se interesaron por el plan Canje II (Boden 2013) que había lanzado el Gobierno. "La gente ya había optado en el Canje I sobre el futuro de su dinero; además, la desventaja de esta nueva operatoria es que es a largo plazo", justificó un oficial de inversiones de un importante banco local. Observó que los clientes prefieren los plazos fijos o las cuentas a las vista.
Los porqués
El gerente de una entidad financiera nacional expresó que el clima calmo y la decisión de dejar los depósitos en los bancos obedecieron a varias razones:
* El ofrecimiento de altas tasas; por nuevos plazos fijos, llegaron al 60%, y en las cajas de ahorro subieron hasta el 15%. En los últimos días, las tasas bajaron considerablemente.
* La estabilidad del tipo de cambio, que desde agosto parece estabilizado en torno de los $ 3,60 y $ 3,75 pesos por dólar.
* La inseguridad, ya que la gente teme ser asaltada en el camino o en su hogar.
Incluso los beneficiados con medidas de amparo contra el corralito eligen dejar el dinero en los bancos. El escaso porcentaje de ahorristas que retiró el efectivo lo hizo para saldar deudas contraídas anteriormente o para cubrir los gastos fijos del mes.
Otro dato que destacaron en la City fue que muy pocos ahorristas optaron por la compra de dólares. Aunque la disposición del Gobierno era que los bancos debían devolver hasta $ 7.000 más el CER ($ 9.590), muchas entidades optaron por devolver $ 10.000 más el CER ($ 13.700). Esto representaba al 60% de los ahorristas y el 7,1% de los depósitos reprogramados. Es decir cera de $ 1.000 millones.







