La cosecha de soja en Argentina de esta campaña se ubicará en los 29,5 millones de toneladas, en tanto que la zafra triguera se recortará a 15,5 millones, de acuerdo con las proyecciones difundidas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Esas nuevas estimaciones representan un incremento en el caso de la oleaginosa y una reducción en el cereal, frente a los valores previos que consignó el organismo estadounidense, que se ubicaron en 28,75 y 15,7 millones de toneladas, respectivamente. La información también destaca mermas en sus pronósticos de las exportaciones argentinas de soja, que caerían a 8 millones de toneladas desde los 8,35 millones anteriores.
Respecto de las ventas externas de trigo, el USDA indicó que alcanzarán los 10,8 millones de toneladas durante la presente campaña, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Las nuevas proyecciones del USDA se conocieron poco después que la plaza de Chicago cerrara con fuertes caídas en los valores de la oleaginosa que, de continuar operando los fondos de inversión en ese mercado, amenazan con seguir descendiendo, en especial para las posiciones comerciales más cercanas a cosecha.
Así lo comentaron operadores del circuito granario porteño, tras recordar que la plaza de futuros -Mercado a Término- permanece paralizada en el país desde hace ya 110 días.
Cuando para la producción y los representantes del sector exportador todavía resulta difícil de digerir la vuelta intempestiva de los anacrónicos gravámenes a las exportaciones agroindustriales, todos los integrantes de la cadena granaria comercial enfrentan la paralización del MATBA y la falta inexplicable de respuestas del gobierno.
La parálisis comenzó el 20 de diciembre último debido a que el Banco Central todavía no difundió el decreto complementario del de pesificación de la economía nacional, para que la entidad continúe operando en dólares, como se maneja el negocio granario mundial.
Los subsidios de EE.UU. distorsionan el precio de la soja
Los subsidios que otorga el gobierno de Estados Unidos a los productores de soja distorsionan los precios del mercado internacional y provocan pérdidas por unos U$S500 millones anuales a los sojeros argentinos, según un informe que circula entre los empresarios del sector
. "El cálculo del daño al complejo sojero argentino por los subsidios de los Estados Unidos, otorgado a los agricultores de ese país depende de los parámetros que se consideren, pero se puede estimar en unos 500 millones de dólares", indicaron voceros de la producción.
La magnitud se explica porque Estados Unidos es el primer productor y exportador mundial de soja y sus ventas subsidiadas distorsionan el precio internacional del grano y sus derivados (aceite y harina de soja), en perjuicio de sus competidores: Brasil y la Argentina.
"Si los agricultores estadounidenses no recibieran subsidios seguramente producirían menos soja y la presión sobre el mercado internacional sería menor", opinaron los exportadores locales.
Cuestionamientos
Los principales planteos apuntan al Loan Deficient Payments (LPD), un sistema que protege a los productores de la incertidumbre del mercado y les asegura recibir en el momento de la cosecha el precio prometido al iniciar la siembra.
El LPD es administrado por el Commodity Credit Corporation (CCC), que depende del Departamento de Agricultura, para cubrir las diferencias entre el precio sostén, estipulado por el gobierno al inicio de la campaña, para estimular la producción y el precio final de venta obtenido por el productor.
También objetan el subsidio que también la CCC concede a las tasas de interés de los créditos destinados a los agricultores.
El informe, que los dirigentes del complejo oleaginoso consideran demostrativo de la distorsión que provocan los subsidios internos en el mercado internacional, apunta a determinar si en materia sojera los Estados Unidos está burlando las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Si se comprueba una violación a las reglas del comercio mundial por parte de la administración norteamericana, podría proyectarse la presentación de un reclamo ante el organismo internacional del comercio.
Esas nuevas estimaciones representan un incremento en el caso de la oleaginosa y una reducción en el cereal, frente a los valores previos que consignó el organismo estadounidense, que se ubicaron en 28,75 y 15,7 millones de toneladas, respectivamente. La información también destaca mermas en sus pronósticos de las exportaciones argentinas de soja, que caerían a 8 millones de toneladas desde los 8,35 millones anteriores.
Respecto de las ventas externas de trigo, el USDA indicó que alcanzarán los 10,8 millones de toneladas durante la presente campaña, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Las nuevas proyecciones del USDA se conocieron poco después que la plaza de Chicago cerrara con fuertes caídas en los valores de la oleaginosa que, de continuar operando los fondos de inversión en ese mercado, amenazan con seguir descendiendo, en especial para las posiciones comerciales más cercanas a cosecha.
Así lo comentaron operadores del circuito granario porteño, tras recordar que la plaza de futuros -Mercado a Término- permanece paralizada en el país desde hace ya 110 días.
Cuando para la producción y los representantes del sector exportador todavía resulta difícil de digerir la vuelta intempestiva de los anacrónicos gravámenes a las exportaciones agroindustriales, todos los integrantes de la cadena granaria comercial enfrentan la paralización del MATBA y la falta inexplicable de respuestas del gobierno.
La parálisis comenzó el 20 de diciembre último debido a que el Banco Central todavía no difundió el decreto complementario del de pesificación de la economía nacional, para que la entidad continúe operando en dólares, como se maneja el negocio granario mundial.
Los subsidios de EE.UU. distorsionan el precio de la soja
Los subsidios que otorga el gobierno de Estados Unidos a los productores de soja distorsionan los precios del mercado internacional y provocan pérdidas por unos U$S500 millones anuales a los sojeros argentinos, según un informe que circula entre los empresarios del sector
. "El cálculo del daño al complejo sojero argentino por los subsidios de los Estados Unidos, otorgado a los agricultores de ese país depende de los parámetros que se consideren, pero se puede estimar en unos 500 millones de dólares", indicaron voceros de la producción.
La magnitud se explica porque Estados Unidos es el primer productor y exportador mundial de soja y sus ventas subsidiadas distorsionan el precio internacional del grano y sus derivados (aceite y harina de soja), en perjuicio de sus competidores: Brasil y la Argentina.
"Si los agricultores estadounidenses no recibieran subsidios seguramente producirían menos soja y la presión sobre el mercado internacional sería menor", opinaron los exportadores locales.
Cuestionamientos
Los principales planteos apuntan al Loan Deficient Payments (LPD), un sistema que protege a los productores de la incertidumbre del mercado y les asegura recibir en el momento de la cosecha el precio prometido al iniciar la siembra.
El LPD es administrado por el Commodity Credit Corporation (CCC), que depende del Departamento de Agricultura, para cubrir las diferencias entre el precio sostén, estipulado por el gobierno al inicio de la campaña, para estimular la producción y el precio final de venta obtenido por el productor.
También objetan el subsidio que también la CCC concede a las tasas de interés de los créditos destinados a los agricultores.
El informe, que los dirigentes del complejo oleaginoso consideran demostrativo de la distorsión que provocan los subsidios internos en el mercado internacional, apunta a determinar si en materia sojera los Estados Unidos está burlando las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Si se comprueba una violación a las reglas del comercio mundial por parte de la administración norteamericana, podría proyectarse la presentación de un reclamo ante el organismo internacional del comercio.







