Una negociación que se realizó en las sombras

Ruralistas y transportistas de cargas acordaron una suba de la tarifa de los fletes que no abarcaría a los citricultores ni al azúcar. Presentación ante Alperovich. Por Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.

16 Abril 2007
Durante los próximos 15 días, el movimiento de camiones pesados comenzará a tomar un ritmo vertiginoso en Tucumán, debido a que ya se generalizó la cosecha de soja y porque es inminente el inicio de las exportaciones de limón a la Unión Europea. Ante esta circunstancia y en el marco de un proceso inflacionario en marcha, ruralistas y transportistas de cargas por camiones se vieron obligados a sellar un acuerdo tarifario que no convenció demasiado ni a unos ni a otros, pero que sirvió para avanzar en esta cuestión crucial para la provincia.
Las discusiones no fueron fáciles y hubo tensión entre las partes, hasta el punto que algunos de los negociadores llegaron a perder los estribos e intentaron silenciar a la prensa, con el argumento de que la difusión de los temas tratados podía atentar contra un posible entendimiento. Por ahora, los que arreglaron son la Asociación de Transportistas de Cargas de Tucumán (ATCT) -miembro de la Federación de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) y la Sociedad Rural de Tucumán (SRT). Mientras los transportistas reclamaban un aumento en las tarifas de los fletes del 40%, la dirigencia agropecuaria logró cerrar por cerca del 17%, aunque también cedió el descuento del 10% que la favorecía hasta el año pasado. O sea, el acuerdo ronda el 25%. Quedó en evaluar estos números la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) -rechazará el pacto- y espera turno para negociar nada menos que el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART). Precisamente, el sector azucarero es uno de los grandes movilizadores de cargas del país, ya que transporta por zafra 14 millones de toneladas de caña de los campos a los ingenios, y luego 1,5 millón de toneladas de azúcar a los centros de distribución y de consumo. Los azucareros se encuentran ante una encrucijada, porque han asumido el compromiso ante el Gobierno nacional de no aumentar los precios del azúcar para ayudar a combatir la inflación, pero hacer frente a un incremento en los costos del transporte los obligaría a revisar el valor en góndola del producto. Y la verdad es que no se ve una actitud demasiado decidida en este sector como para sentarse a discutir precios con el inquietante e impredecible secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno. ¿La decisión de ruralistas y transportistas de negociar fuera del alcance de la prensa será para ocultarse de Moreno o del líder del Sindicato de Camioneros y de la CGT Hugo Moyano? Tal vez quieran pasar inadvertidos ante ambos. De cualquier forma, la estrategia de evitar que trascienda el tenor de las discusiones parece no haber funcionado.

El negocio
Los referentes de la Sociedad Rural tenían que acordar las tarifas de los fletes en parte porque era imperioso contar de inmediato con la logística del transporte, pero también porque los propietarios de los camiones y los dueños de la soja de nuestra provincia querían desprenderse un poco de la absurda negociación por el mismo tema que se desarrolla en Buenos Aires. En este caso, uno de los ejes de la discusión pasa porque el Sindicato de Camioneros y la Confederación Argentina de Transporte Automotor de Cargas (Catac) pretenden quedarse con parte del negocio del transporte de mercaderías. Esta iniciativa, que tiene pocas chances de prosperar, impulsa que una empresa controlada por camioneros y transportistas tenga derecho a verificar las descargas en las propias plantas de acopio y a actuar como receptor y distribuidor de los pagos a las empresas de transporte. Por este servicio, la firma cobraría entre un 4% y un 7% del costo del flete, lo que daría a la verificadora el manejo de fondos de hasta U$S 100 millones en cada campaña. Por otra parte, Catac amenaza con realizar un nuevo paro porque al parecer no se cumple con el acuerdo tarifario que esta entidad firmó con algunos referentes del agro.
Hoy, los ruralistas tucumanos presentarán un proyecto de transporte de cargas en la reunión que mantendrían junto a los referentes de la ATCT con el gobernador José Alperovich, en la Casa de Gobierno. La oportunidad servirá para firmar el convenio ya acordado y para que se expongan detalles sobre estas negociaciones que se desarrollaron en las sombras, y para que quede claro con qué sectores de la producción podrían surgir conflictos porque estos no quieran pagar los incrementos que pretenden cobrar los transportistas. 

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