14 Abril 2007 Seguir en 
Dos comercios que están inscriptos como desarmaderos legales en el Ministerio de Justicia de la Nación fueron controlados ayer durante un megaoperativo interfuerzas realizado en Tucumán. En sendos procedimientos, según se informó oficialmente, se secuestraron más de 400 piezas de vehículos cuya procedencia no habían podido certificar los propietarios de los comercios, aunque hasta el momento se desconoce si se trata de partes obtenidas ilegalmente.
La primera de las inspecciones que supervisó el fiscal Guillermo Herrera se realizó en calle Colombia 983, en un local que pertenece a José Francisco Páez. Allí, personal de la Policía de la provincia, de la Policía Federal, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Gendarmería Nacional, supervisado por el comisario Edgar Monteros, se incautó de 147 piezas, entre puertas, bombas inyectoras, paragolpes y capots de vehículos. Luego se trasladaron hasta un local de Marco Avellaneda 411, propiedad de Jorge Pita, de donde secuestraron 260 piezas. La causa fue calificada de averiguación de procedencia por presunto robo o hurto. "No sabemos cómo las obtuvieron, y eso es lo que debemos comprobar. No estamos asegurando que sean piezas robadas, sino que los dueños de los locales no contaban con la documentación correspondiente", dijo Herrera.
Pita, al ser consultado, aseguró que tiene todo en regla. "El mismo sistema en el cual nos inscribimos causa problemas, ya que es obsoleto y no nos permite inscribir cada vez que renovamos el stock. Voy a demostrar que todo lo que se llevaron fue adquirido de buena fe. Yo no compro nada que no tenga factura", dijo. "Esto me causa un gran perjuicio. No entiendo para qué quieren que nos inscribamos si después no podemos hacer las cosas correctamente", finalizó.
La primera de las inspecciones que supervisó el fiscal Guillermo Herrera se realizó en calle Colombia 983, en un local que pertenece a José Francisco Páez. Allí, personal de la Policía de la provincia, de la Policía Federal, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y de la Gendarmería Nacional, supervisado por el comisario Edgar Monteros, se incautó de 147 piezas, entre puertas, bombas inyectoras, paragolpes y capots de vehículos. Luego se trasladaron hasta un local de Marco Avellaneda 411, propiedad de Jorge Pita, de donde secuestraron 260 piezas. La causa fue calificada de averiguación de procedencia por presunto robo o hurto. "No sabemos cómo las obtuvieron, y eso es lo que debemos comprobar. No estamos asegurando que sean piezas robadas, sino que los dueños de los locales no contaban con la documentación correspondiente", dijo Herrera.
Pita, al ser consultado, aseguró que tiene todo en regla. "El mismo sistema en el cual nos inscribimos causa problemas, ya que es obsoleto y no nos permite inscribir cada vez que renovamos el stock. Voy a demostrar que todo lo que se llevaron fue adquirido de buena fe. Yo no compro nada que no tenga factura", dijo. "Esto me causa un gran perjuicio. No entiendo para qué quieren que nos inscribamos si después no podemos hacer las cosas correctamente", finalizó.







