14 Abril 2007 Seguir en 
La Justicia ordenó la detención de un hombre y de sus dos hijos, principales sospechosos de haber agredido salvajemente a Marcelo Jesús Ruiz Huidobro a las puertas de su domicilio, en el barrio Feput.
El joven fue atacado por una patota de por lo menos 20 personas el 24 de marzo. "Me llevaron pegándome como una cuadra y media; y cuando lograron tirarme al suelo uno de ellos se sentó sobre mí. Se cansó de pegarme piñas en el rostro y después golpeó mi cabeza contra el pavimento", indicó Ruiz Huidobro cuando declaró ante la fiscal Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec).
La víctima del ataque estuvo internada en un sanatorio durante más de una semana, y aún no se recuperó totalmente de las lesiones. "Tengo dolores de cabeza y me mareo con muchísima facilidad", explicó el joven en Tribunales.
Sobre la base de relatos del agredido y de testimonios de vecinos del barrio que presenciaron el ataque, Giannoni ordenó que los sospechosos fueran detenidos. El jueves la Policía había allanado la vivienda de los acusados, pero no los había podido ubicar.
Abraham Musi, defensor de los imputados le explicó a la fiscal que los presentará el lunes, pero como lo hizo verbalmente, Giannoni ordenó a la Policía que los buscaran hasta encontrarlos.
Por su parte, Gustavo Carlino, representante de la víctima, solicitó custodia para su defendido y para su familia, puesto que teme represalias por la demanda que está llevando adelante.
La noche del ataque Ruiz Huidobro había salido a bailar. Alrededor de las 5.30, cuando estaba a punto de ingresar a su casa, en Castro Barros al 2.300, fue atacado por la patota.
El padre del joven descubrió lo que estaba ocurriendo porque escuchó ruidos raros y salió a la puerta. Junto con algunos vecinos llevó al joven a un sanatorio, donde este permaneció inconsciente durante varias horas.
El joven fue atacado por una patota de por lo menos 20 personas el 24 de marzo. "Me llevaron pegándome como una cuadra y media; y cuando lograron tirarme al suelo uno de ellos se sentó sobre mí. Se cansó de pegarme piñas en el rostro y después golpeó mi cabeza contra el pavimento", indicó Ruiz Huidobro cuando declaró ante la fiscal Adriana Giannoni (secretaría de Norma Díaz Volachec).
La víctima del ataque estuvo internada en un sanatorio durante más de una semana, y aún no se recuperó totalmente de las lesiones. "Tengo dolores de cabeza y me mareo con muchísima facilidad", explicó el joven en Tribunales.
Sobre la base de relatos del agredido y de testimonios de vecinos del barrio que presenciaron el ataque, Giannoni ordenó que los sospechosos fueran detenidos. El jueves la Policía había allanado la vivienda de los acusados, pero no los había podido ubicar.
Abraham Musi, defensor de los imputados le explicó a la fiscal que los presentará el lunes, pero como lo hizo verbalmente, Giannoni ordenó a la Policía que los buscaran hasta encontrarlos.
Por su parte, Gustavo Carlino, representante de la víctima, solicitó custodia para su defendido y para su familia, puesto que teme represalias por la demanda que está llevando adelante.
La noche del ataque Ruiz Huidobro había salido a bailar. Alrededor de las 5.30, cuando estaba a punto de ingresar a su casa, en Castro Barros al 2.300, fue atacado por la patota.
El padre del joven descubrió lo que estaba ocurriendo porque escuchó ruidos raros y salió a la puerta. Junto con algunos vecinos llevó al joven a un sanatorio, donde este permaneció inconsciente durante varias horas.







