14 Abril 2007 Seguir en 
Un albañil perdió la vida anoche en un accidente ocurrido en el acceso al barrio San Martín. La víctima, que circulaba en bicicleta por la avenida Poviña, fue "tocada" por el acoplado de un camión cargado con ladrillos huecos.
Según las hipótesis que trataban de confirmar anoche los peritos policiales, el ciclista o cayó de bruces entre las ruedas del doble eje trasero del enorme rodado o impactó con el rostro contra el pavimento, en el cual quedó inerte boca abajo.
El camión, un Mercedes Benz 1635 perteneciente a una fábrica de cerámica, continuó su marcha hasta la ruta 301 y se detuvo, según testigos, unos 150 metros al oeste de ese camino, cuando ocasionales transeúntes lograron darle alcance y, a los gritos, le avisaron al chofer que había atropellado una persona.
El infortunado ciclista, que en principio, según todo indica, murió en el acto, regresaba a su casa, en el barrio 11 de marzo. Había estado trabajando en una vivienda del barrio Cabildo donde habita una familia de apellido Carrizo. Según informaron fuentes policiales, se trata de parientes de la víctima. El ciclista fue identificado como Carlos Caro, de 45 años de edad.El accidente se produjo alrededor de las 20. El camión circulaba de norte a sur por la avenida Poviña, y era conducido por Rubén Cabrera, de 57 años, con domicilio en El Manantial; en la misma dirección transitaba Caro en su bicicleta.
Aparentemente, al llegar frente al acceso a un hipermercado de la zona, el camión lo embistió con la parte derecha del acoplado. En ese sector la avenida Poviña se divide en tres partes y la calzada de cada uno de esos tramos es más angosta. El acoplado del rodado conducido por Cabrera, cuya caja es más ancha que la del camión, impactó en Caro al dirigirse hacia la parte derecha del acceso para desembocar en la ruta 301.
"El camionero ni cuenta se dio; por eso continuó su marcha", comentó un ocasional testigo en momentos en que un joven de unos 13 se acercaba a los efectivos policiales que ya estaban trabajando en la zona. "Me parece que es mi tío", les dijo.
Personal de la seccional 8ª, al mando del subcomisario Víctor Ledesma, y el oficial auxiliar Juan Carlos Lazarte se habían hecho presentes en el lugar; también acudió el fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera.
"Este lugar es peligroso. Hace un año atropellaron a otro ciclista", comentó Amelia, una de las vecinas, que vive en la primera manzana del barrio San Martín.
Según las hipótesis que trataban de confirmar anoche los peritos policiales, el ciclista o cayó de bruces entre las ruedas del doble eje trasero del enorme rodado o impactó con el rostro contra el pavimento, en el cual quedó inerte boca abajo.
El camión, un Mercedes Benz 1635 perteneciente a una fábrica de cerámica, continuó su marcha hasta la ruta 301 y se detuvo, según testigos, unos 150 metros al oeste de ese camino, cuando ocasionales transeúntes lograron darle alcance y, a los gritos, le avisaron al chofer que había atropellado una persona.
El infortunado ciclista, que en principio, según todo indica, murió en el acto, regresaba a su casa, en el barrio 11 de marzo. Había estado trabajando en una vivienda del barrio Cabildo donde habita una familia de apellido Carrizo. Según informaron fuentes policiales, se trata de parientes de la víctima. El ciclista fue identificado como Carlos Caro, de 45 años de edad.El accidente se produjo alrededor de las 20. El camión circulaba de norte a sur por la avenida Poviña, y era conducido por Rubén Cabrera, de 57 años, con domicilio en El Manantial; en la misma dirección transitaba Caro en su bicicleta.
Aparentemente, al llegar frente al acceso a un hipermercado de la zona, el camión lo embistió con la parte derecha del acoplado. En ese sector la avenida Poviña se divide en tres partes y la calzada de cada uno de esos tramos es más angosta. El acoplado del rodado conducido por Cabrera, cuya caja es más ancha que la del camión, impactó en Caro al dirigirse hacia la parte derecha del acceso para desembocar en la ruta 301.
"El camionero ni cuenta se dio; por eso continuó su marcha", comentó un ocasional testigo en momentos en que un joven de unos 13 se acercaba a los efectivos policiales que ya estaban trabajando en la zona. "Me parece que es mi tío", les dijo.
Personal de la seccional 8ª, al mando del subcomisario Víctor Ledesma, y el oficial auxiliar Juan Carlos Lazarte se habían hecho presentes en el lugar; también acudió el fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera.
"Este lugar es peligroso. Hace un año atropellaron a otro ciclista", comentó Amelia, una de las vecinas, que vive en la primera manzana del barrio San Martín.







