14 Abril 2007 Seguir en 
Es constante la queja de los vecinos por el peligro que entraña para los transeúntes el deterioro de varios edificios abandonados en la ciudad. Uno de ellos, ubicado en Crisóstomo Alvarez al 200, tiene su frente seriamente dañado. Sus puertas y sus ventanas están destrozadas y en sus paredes crecieron musgos y arbustos. El temor de que se produzcan derrumbes crece con el paso del tiempo.







