13 Abril 2007 Seguir en 
VIVIR EN BRASIL
Quisiera expresar mi opinión en relación con la nota “El desafío de radicarse en Brasil, donde desprecian a los argentinos”, publicada el 26/3. Lo que dice el título no es correcto. Esa aparente rivalidad existe solamente en el fútbol, ni siquiera en otros deportes. De la manera en que está expresado, se estimula a la sociedad a odiar al Brasil, y ni siquiera sabemos por qué. Vivo en Río de Janeiro desde hace 16 años; soy investigadora y vine sin ningún tipo de apoyo o de recomendación. Todo lo que conseguí fue con mi esfuerzo, estudiando y trabajando duro, como podría haberlo hecho en mi país, pero no pudo ser. Discrepo completamente con el lector Marcelo (marcelona123@hotmail.com). Mi experiencia es diferente; nunca vi lo que él dice que ve. Siempre tuve el apoyo y la simpatía de la mayoría de los brasileños que conozco. No existe el “aquí no quieren a los argentinos y no pierden oportunidad para hablar mal de ellos y hacer bromas”, por lo menos en el ambiente en el que me muevo. Cuando se va a vivir en otro país, es necesario adaptarse a las costumbres y a la cultura del lugar, y el relacionarse o no con las personas depende mucho de cómo nos posicionamos frente a estas personas. Hay que recordar que somos extranjeros, y si no nos gusta, debemos volver a nuestra patria, pero en la de los otros debemos respetar su forma de vivir. A pesar de pensar así, debo decir que nunca me sentí extranjera en este país. El lector Marcelo debería agradecer la oportunidad que el Brasil le dio para que sus hijos se “destaquen en deportes y en danza, con títulos nacionales e internacionales”. Me parece injusto criticar a un país y fomentar una rivalidad que no tiene sentido. Sin embargo, al lector Marcelo le parece “una historia” el haber estado “en forma irregular” (entiendo que ilegal en el país) más de cuatro años. Si estuvo irregular es porque no se encuadraba en ninguna de las opciones posibles para adquirir una visa. No existe el lugar perfecto; pero si elegimos vivir en el país de otros, debemos adaptarnos y reconocer los aspectos positivos; si no, ¿para qué nos fuimos?
Lucía Canevaro
Pesquisadora - Física Médica
Instituto de Radioproteção e Dosimetría
Comissão Nacional de Energía Nuclear
Río de Janeiro - Brasil
LA REPUBLICA
Si algo quedaba del sistema de gobierno era el de democrático, por el hecho de que todo ciudadano tiene el derecho de poder elegir en libertad mediante elecciones directas a sus gobernantes. Pero este saludable ejercicio cayó como todo el sistema, bastardeado por las desmesuras de nuestros gobernantes por el poder a costa de cualquier medio. Y a partir de entonces, murió la República. Las dádivas transformaron los bolsones en votos y así transformaron al pueblo en servidumbre al perder el hombre el don más preciado, la libertad, y con ella, su dignidad. Lo lamentable de todo esto es que mientras la sociedad requiere soluciones de fondo, el Estado gasta mucho y mal. Mientras no demuestren que se respeta el estado de derecho, no existen probabilidades de conseguir nuevas inversiones que redunden en ingresos genuinos. Todos sabemos que el capital es sumamente cobarde e indudablemente no admite riesgo alguno en sus inversiones.
José Victorio Barbieri
Federico Rossi 119
Yerba Buena-Tucumán
PAVIMENTO
Felicito al intendente por la decisión de repavimentar la avenida Mate de Luna. Pero lo invito a circular por la Ejército del Norte y, más aún, a intentar cruzarla caminando. El pavimento en esa arteria está destruido y no hay ningún semáforo. ¿Cómo agilizar el tránsito este-oeste si esta avenida es un peligroso cuello de botella ? Por otra parte, los ambulantes, de a poco, otra vez nos van rompiendo el ordenamiento del microcentro. Por ejemplo, en la entrada del Mercado del Norte -Maipú, Mendoza-, etcétera, y siguen avanzando.
Esteban Margaría
Don Bosco 2.730
San Miguel de Tucumán
SIMOCA
Comparto totalmente la carta del Mario Santiago Guillén publicada el 20/3 sobre los conductores alcoholizados de autos y de motos que ponen en peligro la vida de los demás y la de ellos mismos. En Simoca tenemos ese problema con los menores de edad. Chicos de hasta 10 años de edad circulan en motos a altas velocidades y a contramano. A todo esto hay que agregarle que los vecinos tenemos que soportar los ruidos molestos de los escapes que emiten los vehículos cuando participan de picadas y de carreras en la calle principal de nuestra ciudad. Todo esto sucede frente a las autoridades municipales y policiales, en una actitud que suena a burla por parte de los conductores ¿Dónde está el reglamento? Cuando sacamos la licencia nos exigen pagar Rentas, un examen médico y del oculista. ¿Quién controla a estos chicos que no tienen aún edad para sacar la licencia? ¿Qué hacen sus padres? ¿O acaso hay que esperar que ocurra una desgracia para que recién actúen los responsables? Esta inquietud no es sólo mía, sino de muchos vecinos quienes ya presentamos quejas, sin resultado alguno. Exigimos control sobre esta situación, que las autoridades hagan algo. De otra manera, todos tendremos que internarnos en un psiquiátrico debido al infernal ruido de las motos.
Abraham Morales
25 de Mayo 565
Simoca (Tucumán)
CONTAMINACION
Les pregunto a las autoridades gubernamentales qué pasó con los controles de los colectivos urbanos que contaminan peligrosamente el ambiente de nuestra ciudad. Realmente avergüenza ver a la mayoría de estos vehículos circular, perezosos y destrozados, por los barrios tucumanos, y para colmo, contaminando. ¿Quién se ocupa de eso? El año pasado observé los controles que hacían en el transporte de pasajeros, pero ahora desaparecieron. Además, en lugar de realizar los controles en la plaza Independencia, los inspectores de la Municipalidad y los policías deberían desarrollar sus tareas en los alrededores del paseo y en otros puntos de la ciudad, en donde pululan los infractores y los actos de delincuencia.
Gonzalo Ricardo Barragán
pueblocriollo@hotmail.com
ARBOLES
LA GACETA dio cuenta de la caída de un antiguo tarco en la calle Muñecas al 500 y de los daños causados. Poco después, en la misma calle, 30 metros más adelante, comenzó la muerte de otro formidable ejemplar de tarco, esta vez previa y prolijamente mutilado por manos “expertas”. Está en la vereda de un terreno vacío, cuya construcción fue demolida, presumiblemente para edificar. Uno o dos años atrás, otro ejemplar parecido existente en la misma calle también fue extirpado. Les pregunto a las autoridades municipales si los árboles en una ciudad tropicalizada como la nuestra, son útiles. Si la embellecen y si su sombra mitiga la temperatura ambiente. Si contribuyen a oxigenar el aire, atenuando la polución generosa que provocan los ómnibus y los autos. ¿O sólo producen hojas secas que ensucian , aumentando el trabajo del personal que limpia las calles? ¿La tala tiene que ver con el desastre ambiental que nos amenaza con catástrofes inimaginables o son puras mentiras? ¿Es un progreso dejar a la ciudad sin árboles? Parecen preguntas baladíes, pero quizás, conociendo las respuestas, los alumnos de la Escuela Mitre y los vecinos aprendan lo que es un municipio.
Gregorio Sale
Corrientes 683
San Miguel de Tucumán
Quisiera expresar mi opinión en relación con la nota “El desafío de radicarse en Brasil, donde desprecian a los argentinos”, publicada el 26/3. Lo que dice el título no es correcto. Esa aparente rivalidad existe solamente en el fútbol, ni siquiera en otros deportes. De la manera en que está expresado, se estimula a la sociedad a odiar al Brasil, y ni siquiera sabemos por qué. Vivo en Río de Janeiro desde hace 16 años; soy investigadora y vine sin ningún tipo de apoyo o de recomendación. Todo lo que conseguí fue con mi esfuerzo, estudiando y trabajando duro, como podría haberlo hecho en mi país, pero no pudo ser. Discrepo completamente con el lector Marcelo (marcelona123@hotmail.com). Mi experiencia es diferente; nunca vi lo que él dice que ve. Siempre tuve el apoyo y la simpatía de la mayoría de los brasileños que conozco. No existe el “aquí no quieren a los argentinos y no pierden oportunidad para hablar mal de ellos y hacer bromas”, por lo menos en el ambiente en el que me muevo. Cuando se va a vivir en otro país, es necesario adaptarse a las costumbres y a la cultura del lugar, y el relacionarse o no con las personas depende mucho de cómo nos posicionamos frente a estas personas. Hay que recordar que somos extranjeros, y si no nos gusta, debemos volver a nuestra patria, pero en la de los otros debemos respetar su forma de vivir. A pesar de pensar así, debo decir que nunca me sentí extranjera en este país. El lector Marcelo debería agradecer la oportunidad que el Brasil le dio para que sus hijos se “destaquen en deportes y en danza, con títulos nacionales e internacionales”. Me parece injusto criticar a un país y fomentar una rivalidad que no tiene sentido. Sin embargo, al lector Marcelo le parece “una historia” el haber estado “en forma irregular” (entiendo que ilegal en el país) más de cuatro años. Si estuvo irregular es porque no se encuadraba en ninguna de las opciones posibles para adquirir una visa. No existe el lugar perfecto; pero si elegimos vivir en el país de otros, debemos adaptarnos y reconocer los aspectos positivos; si no, ¿para qué nos fuimos?
Lucía Canevaro
Pesquisadora - Física Médica
Instituto de Radioproteção e Dosimetría
Comissão Nacional de Energía Nuclear
Río de Janeiro - Brasil
LA REPUBLICA
Si algo quedaba del sistema de gobierno era el de democrático, por el hecho de que todo ciudadano tiene el derecho de poder elegir en libertad mediante elecciones directas a sus gobernantes. Pero este saludable ejercicio cayó como todo el sistema, bastardeado por las desmesuras de nuestros gobernantes por el poder a costa de cualquier medio. Y a partir de entonces, murió la República. Las dádivas transformaron los bolsones en votos y así transformaron al pueblo en servidumbre al perder el hombre el don más preciado, la libertad, y con ella, su dignidad. Lo lamentable de todo esto es que mientras la sociedad requiere soluciones de fondo, el Estado gasta mucho y mal. Mientras no demuestren que se respeta el estado de derecho, no existen probabilidades de conseguir nuevas inversiones que redunden en ingresos genuinos. Todos sabemos que el capital es sumamente cobarde e indudablemente no admite riesgo alguno en sus inversiones.
José Victorio Barbieri
Federico Rossi 119
Yerba Buena-Tucumán
PAVIMENTO
Felicito al intendente por la decisión de repavimentar la avenida Mate de Luna. Pero lo invito a circular por la Ejército del Norte y, más aún, a intentar cruzarla caminando. El pavimento en esa arteria está destruido y no hay ningún semáforo. ¿Cómo agilizar el tránsito este-oeste si esta avenida es un peligroso cuello de botella ? Por otra parte, los ambulantes, de a poco, otra vez nos van rompiendo el ordenamiento del microcentro. Por ejemplo, en la entrada del Mercado del Norte -Maipú, Mendoza-, etcétera, y siguen avanzando.
Esteban Margaría
Don Bosco 2.730
San Miguel de Tucumán
SIMOCA
Comparto totalmente la carta del Mario Santiago Guillén publicada el 20/3 sobre los conductores alcoholizados de autos y de motos que ponen en peligro la vida de los demás y la de ellos mismos. En Simoca tenemos ese problema con los menores de edad. Chicos de hasta 10 años de edad circulan en motos a altas velocidades y a contramano. A todo esto hay que agregarle que los vecinos tenemos que soportar los ruidos molestos de los escapes que emiten los vehículos cuando participan de picadas y de carreras en la calle principal de nuestra ciudad. Todo esto sucede frente a las autoridades municipales y policiales, en una actitud que suena a burla por parte de los conductores ¿Dónde está el reglamento? Cuando sacamos la licencia nos exigen pagar Rentas, un examen médico y del oculista. ¿Quién controla a estos chicos que no tienen aún edad para sacar la licencia? ¿Qué hacen sus padres? ¿O acaso hay que esperar que ocurra una desgracia para que recién actúen los responsables? Esta inquietud no es sólo mía, sino de muchos vecinos quienes ya presentamos quejas, sin resultado alguno. Exigimos control sobre esta situación, que las autoridades hagan algo. De otra manera, todos tendremos que internarnos en un psiquiátrico debido al infernal ruido de las motos.
Abraham Morales
25 de Mayo 565
Simoca (Tucumán)
CONTAMINACION
Les pregunto a las autoridades gubernamentales qué pasó con los controles de los colectivos urbanos que contaminan peligrosamente el ambiente de nuestra ciudad. Realmente avergüenza ver a la mayoría de estos vehículos circular, perezosos y destrozados, por los barrios tucumanos, y para colmo, contaminando. ¿Quién se ocupa de eso? El año pasado observé los controles que hacían en el transporte de pasajeros, pero ahora desaparecieron. Además, en lugar de realizar los controles en la plaza Independencia, los inspectores de la Municipalidad y los policías deberían desarrollar sus tareas en los alrededores del paseo y en otros puntos de la ciudad, en donde pululan los infractores y los actos de delincuencia.
Gonzalo Ricardo Barragán
pueblocriollo@hotmail.com
ARBOLES
LA GACETA dio cuenta de la caída de un antiguo tarco en la calle Muñecas al 500 y de los daños causados. Poco después, en la misma calle, 30 metros más adelante, comenzó la muerte de otro formidable ejemplar de tarco, esta vez previa y prolijamente mutilado por manos “expertas”. Está en la vereda de un terreno vacío, cuya construcción fue demolida, presumiblemente para edificar. Uno o dos años atrás, otro ejemplar parecido existente en la misma calle también fue extirpado. Les pregunto a las autoridades municipales si los árboles en una ciudad tropicalizada como la nuestra, son útiles. Si la embellecen y si su sombra mitiga la temperatura ambiente. Si contribuyen a oxigenar el aire, atenuando la polución generosa que provocan los ómnibus y los autos. ¿O sólo producen hojas secas que ensucian , aumentando el trabajo del personal que limpia las calles? ¿La tala tiene que ver con el desastre ambiental que nos amenaza con catástrofes inimaginables o son puras mentiras? ¿Es un progreso dejar a la ciudad sin árboles? Parecen preguntas baladíes, pero quizás, conociendo las respuestas, los alumnos de la Escuela Mitre y los vecinos aprendan lo que es un municipio.
Gregorio Sale
Corrientes 683
San Miguel de Tucumán
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contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio
real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.
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