Preocupa el incremento de la inseguridad

12 Abril 2007
En el siglo XX, con el crecimiento de las urbes, la violencia social y la inseguridad se convirtieron en una suerte de enfermedad de difícil erradicación. En las sociedades subdesarrolladas, la violencia es, por lo general, consecuencia de la desocupación, del hambre, de la exclusión, de la ausencia de horizontes para concretar proyectos, del desgobierno en materia de prevención, de la falta de apego a la ley, de sanciones ejemplares a los transgresores y de un sistema de educación ineficiente. La tranquilidad y la seguridad ciudadana han pasado a ser un recuerdo lejano en Tucumán; desde hace tiempo, sus habitantes viven con una sensación de zozobra constante.
Sólo en el largo fin de semana pasado se cometieron nueve asaltos en departamentos de cuatro edificios del centro: Balcarce al 800, San Martín al 900, San Juan al 700 y Córdoba al 800. Se sumaron otros delitos, como el sucedido en el pasaje Próspero García, donde los ladrones robaron $ 160.000, y distintos asaltos a mujeres en el radio céntrico (uno de ellos en Jujuy y Crisóstomo Alvarez, donde está el teatro Alberdi). El robo de un telecentro, ocurrido el 4 de abril, a 50 metros de la Casa Histórica de la Independencia, movilizó a los comerciantes de la zona que reclamaron mayor presencia policial y que se diseñara un plan de seguridad. A los turistas que recorren la calle Congreso al 100, frente a la Casa Histórica, se les advierte que deben estar muy atentos con sus pertenencias.
En las inmediaciones del Palacio de Tribunales y del Juzgado Federal (ambos en Congreso al 300 y al 400), los vecinos dijeron que tienen identificados al menos a tres pares de arrebatadores que se movilizan en motos tipo enduro. Otra vecina de la zona señaló que durante los fines de semana, la plaza Yrigoyen se llena de chicos alcoholizados que también se drogan, y que están al acecho de cualquier persona para asaltarla. Los vecinos pidieron mayor presencia policial en la zona delimitada por calles Las Heras hasta 9 de Julio y 24 de Septiembre hasta La Madrid.
Sin embargo, contradiciendo a los vecinos, el jefe de la Patrulla Urbana dijo que en la zona de la Casa Histórica la presencia policial es constante. Señaló que se trabaja en turnos de 7 a 15 y de 15 a 23, y que por calle Crisóstomo Alvarez, entre Ayacucho y Congreso, hay un agente en cada esquina; otro se ubica sobre Congreso al 100, al igual que en la esquina de la Catedral. El titular de la Patrulla Urbana insistió en que había descendido la cantidad de denuncias por robos en ese lugar. No obstante, pocos días después de sus palabras, una empresa de ómnibus, ubicada en Congreso 36, fue asaltada. Los comerciantes volvieron a quejarse y dijeron que desde que comenzó marzo hasta la fecha, por lo menos seis negocios fueron saqueados en ese sector de la ciudad.
Como en ningún otro gobierno, en este se produjo una incorporación masiva de personas a la fuerza policial, a la cual se dotó, además, de elementos básicos de los que carecía y, a partir del crimen de Paulina Lebbos, ocurrido el 23 de febrero de 2006, comenzó a capacitarse al personal y se incorporó tecnología. Sin embargo, los delitos se han incrementado y la inseguridad es cada vez mayor.
En enero pasado, un experto del área de seguridad del Gobierno propuso una serie de acciones puntuales para combatir la delincuencia, pero ninguna se puso en marcha. ¿Se trata, entonces, de incapacidad para diseñar planes de seguridad? Mientras se busca una respuesta, los tucumanos siguen cada vez más desamparados ante esta ola delictiva que no cesa.

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