10 Abril 2007 Seguir en 
TEHERAN.- Irán se declaró decidido hoy a instalar hasta 50.000 centrifugadoras de enriquecimiento de uranio en su planta nuclear de Natanz, un día después del anuncio de que había empezado a enriquecer uranio a escala industrial.
Las declaraciones de las autoridades iraníes plantean más preguntas que respuestas sobre el real estado de progreso del programa nuclear.
"El objetivo de la República Islámica no es sólo la instalación de 3.000 centrifugadoras en la planta de enriquecimiento de Nataz. Nosotros hemos planificado todo para instalar 50.000", reiteró esta mañana Gholam Reza Aghazadeh, el presidente de la Organización de Energía Atómica de Irán (OIEA).
Sin embargo, dos inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que llegaron hoy a Irán para una visita de rutina, indicaron que sólo se habían instalado unas 600 centrifugadoras.
La cuestión de la cantidad es crucial, ya que una instalación de 3.000 centrifugadoras permite teóricamente obtener, en un plazo de seis a doce meses, una cantidad suficiente de uranio altamente enriquecido para una bomba nuclear.
Pero el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Manuchehr Mottaki, reiteró que "la suspensión del enriquecimiento no es aceptable ni como condición previa a negociaciones con las grandes potencias ni como resultado de las mismas".
Mottaki conminó a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) y a Alemania a aceptar la nueva realidad del programa nuclear iraní. (AFP-NA)
Las declaraciones de las autoridades iraníes plantean más preguntas que respuestas sobre el real estado de progreso del programa nuclear.
"El objetivo de la República Islámica no es sólo la instalación de 3.000 centrifugadoras en la planta de enriquecimiento de Nataz. Nosotros hemos planificado todo para instalar 50.000", reiteró esta mañana Gholam Reza Aghazadeh, el presidente de la Organización de Energía Atómica de Irán (OIEA).
Sin embargo, dos inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que llegaron hoy a Irán para una visita de rutina, indicaron que sólo se habían instalado unas 600 centrifugadoras.
La cuestión de la cantidad es crucial, ya que una instalación de 3.000 centrifugadoras permite teóricamente obtener, en un plazo de seis a doce meses, una cantidad suficiente de uranio altamente enriquecido para una bomba nuclear.
Pero el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Manuchehr Mottaki, reiteró que "la suspensión del enriquecimiento no es aceptable ni como condición previa a negociaciones con las grandes potencias ni como resultado de las mismas".
Mottaki conminó a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia) y a Alemania a aceptar la nueva realidad del programa nuclear iraní. (AFP-NA)







