Nadó 66 días entre pirañas y cocodrilos

El esloveno Martin Strel batió el récord mundial del recorrido fluvial más largo del libro Guinness.

10 Abril 2007
SAO PAULO.- En una inédita como sorprendente travesía, y tras desafiar a cocodrilos, pirañas, enfermedades y con la amenaza de un ataque al corazón, Martin Strel, oriundo de Eslovenia, completó un recorrido a nado de 66 días por el río Amazonas, tras lo cual fue llevado a un hospital.
Strel logró batir oficialmente el récord mundial del recorrido fluvial más largo del Libro Guinness después de finalizar un trecho de 5.268 kilómetros, afirmó el equipo del nadador en su página electrónica, www.amazonswim.com.
En la ciudad colonial brasileña de Belém, miles de personas acompañaron al exhausto Strel, de 52 años, mientras hacía su último esfuerzo para completar el trayecto, luego de lo cual fue sacado de las aguas del río. Tras lograr su segunda marca mundial de esta disciplina, Strel volvió al Amazonas para recorrer los 10 kilómetros restantes de su viaje y terminar la maratón en Belém.
Se trató de la prueba de nado fluvial más desafiante para Strel. Anteriormente había recorrido 4.004 kilómetros del río Yangtze, en China, en 2004, y 3.798 kilómetros del Mississippi, Estados Unidos, en 2002. Además, hace siete años Strel completó una maratón de 3.004 kilómetros en el río Danubio. Después de llegar a Belém, el deportista fue trasladado a una ambulancia, donde los médicos trabajaron para estabilizar su presión sanguínea, que lo había puesto en peligro de un ataque al corazón.

Lo rescató su hijo
Strel había estado sufriendo de náuseas, diarrea, presión alta, insolación, y mareos. Debido a su deteriorada salud, nadaba seis horas y descansaba por el mismo lapso durante el último tramo de su carrera por el río más caudaloso del mundo. El viernes, Strel tuvo que ser sacado de las aguas por su hijo Borut y otros miembros del equipo, y tenía dificultades para estar de pie. Su médico le ordenó que no nadara, pero Strel, obsesionado con llegar hasta Belém, insistió en continuar los últimos kilómetros durante la noche para evitar el sol abrasador.
“Debemos mantener limpios los ríos y los recursos acuáticos, o el mundo colapsará. El Amazonas aún está muy limpio. La gente usa sus aguas como un recurso natural y debería mantenerse limpio para siempre. He visto alguna deforestación y explotación del bosque, pero si seguimos expandiendo esto será peor. No pensemos sólo en dinero y en negocios cuando nos acercamos a la naturaleza. Esa es una de mis misiones, proteger el Amazonas, proteger la selva tropical”, señaló. (Reuter-DPA )


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