09 Abril 2007 Seguir en 
SAO PAULO, Brasil.- Tras desafiar a cocodrilos, pirañas, enfermedades y a un ataque al corazón, el esloveno Martin Strel completó el sábado un recorrido de nado de 66 días por el río Amazonas, tras lo cual fue llevado a un hospital.
Strel logró batir oficialmente el récord mundial del recorrido fluvial más largo del Libro Guinness después de finalizar un trecho de 5.268 kilómetros, afirmó el equipo del nadador en su página web, www.amazonswim.com.
En la ciudad colonial brasileña de Belén, miles de personas acompañaron al exhausto Strel, de 52 años, mientras hacía su último esfuerzo para completar el trayecto.
Después de ser sacado del río, Strel fue subido a una ambulancia y los médicos trabajaron para estabilizar su presión sanguínea, que lo había puesto en peligro de ataque al corazón.
Strel había estado sufriendo de nauseas, diarrea, presión alta, insolación, mareos y delirios. Debido a su deteriorada salud, nadaba seis horas y descansaba por el mismo lapso durante el último tramo de su carrera por el río más caudaloso del mundo.
El viernes, Strel tuvo que ser sacado de las aguas por su hijo Borut y otros miembros del equipo. Tenía dificultades para estar de pie.
Su médico le ordenó que no nadara, pero Strel, obsesionado con llegar hasta Belén, insistió en continuar los últimos kilómetros durante la noche para evitar el sol abrasador. "He tenido suficiente. Sólo quiero terminar e irme a casa", aseguró en su página web. (Reuters)
Strel logró batir oficialmente el récord mundial del recorrido fluvial más largo del Libro Guinness después de finalizar un trecho de 5.268 kilómetros, afirmó el equipo del nadador en su página web, www.amazonswim.com.
En la ciudad colonial brasileña de Belén, miles de personas acompañaron al exhausto Strel, de 52 años, mientras hacía su último esfuerzo para completar el trayecto.
Después de ser sacado del río, Strel fue subido a una ambulancia y los médicos trabajaron para estabilizar su presión sanguínea, que lo había puesto en peligro de ataque al corazón.
Strel había estado sufriendo de nauseas, diarrea, presión alta, insolación, mareos y delirios. Debido a su deteriorada salud, nadaba seis horas y descansaba por el mismo lapso durante el último tramo de su carrera por el río más caudaloso del mundo.
El viernes, Strel tuvo que ser sacado de las aguas por su hijo Borut y otros miembros del equipo. Tenía dificultades para estar de pie.
Su médico le ordenó que no nadara, pero Strel, obsesionado con llegar hasta Belén, insistió en continuar los últimos kilómetros durante la noche para evitar el sol abrasador. "He tenido suficiente. Sólo quiero terminar e irme a casa", aseguró en su página web. (Reuters)







