08 Abril 2007 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI hizo el domingo un repaso del rosario de desgracias que se abaten sobre el mundo, prestando especial atención a Irak y Africa, durante su mensaje de Pascua, celebrada por los cristianos de diversos credos en todo el mundo.
"¡Cuántas heridas, cuánto sufrimiento en el mundo!", dijo el Papa citando "las calamidades naturales y las tragedias humanas que causan innumerables víctimas", en su mensaje urbi et orbi ante decenas de miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro de Roma y los millones de católicos que lo siguieron en directo a través de las televisiones de 67 países.
Tras su mensaje, Benedicto XVI felicitó la Pascua en 62 idiomas, desde el español al inglés, pasando por el chino y el esperanto.
En un largo mensaje en italiano, el Sumo Pontífice llamó a los cristianos a conservar la fe que les brindó la resurrección de Cristo a pesar "del sufrimiento, el mal, las injusticias, la muerte, especialmente cuando golpean a inocentes, como los niños que son víctimas de la guerra y del terrorismo, de la enfermedad y del hambre".
El Papa dedicó parte de su mensaje a la situación en Oriente Medio y expresó su satisfacción por "los signos de esperanza en el diálogo entre Israel y la Autoridad Palestina".
En cambio, lamentó que "nada positivo llegue de Irak, ensangrentado por continuas masacres, mientras los civiles huyen".
"En Líbano, agregó el Santo Padre, la fragilidad de las instituciones políticas amenaza el papel que el país debería desempeñar en Oriente Medio e hipoteca gravemente el futuro".
El jefe de la Iglesia católica también expresó su preocupación por Africa. Citó el caso de la región sudanesa de Darfur y los países vecinos donde "perdura una situación humanitaria catastrófica que desgraciadamente se subestima".
En el Congo "los enfrentamientos y los saqueos de las últimas semanas en Kinshasa hacen temer por el futuro del proceso democrático y por la reconstrucción del país", agregó.
Sin salir del continente, el Papa también lamentó la reanudación de los combates en Somalia.
En su amplio repaso de calamidades, Benedicto XVI mencionó a las víctimas de las recientes catástrofes naturales en Madagascar, las Islas Salomón y América Latina, y recordó a aquéllos que padecen hambre, enfermedades incurables, terrorismo y secuestros.
La violencia tiene mil caras y a veces se justifica apelando a la religión, se lamentó.
También habló de Timor Oriental, en la víspera de unas elecciones presidenciales que se anuncian tensas, de Sri Lanka y de Afganistán, "marcado por una tensión y una inestabilidad crecientes".
Entre tanto, los cristianos del mundo entero festejaban la Pascua con regocijo o bajo el miedo. (AFP-NA)
"¡Cuántas heridas, cuánto sufrimiento en el mundo!", dijo el Papa citando "las calamidades naturales y las tragedias humanas que causan innumerables víctimas", en su mensaje urbi et orbi ante decenas de miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro de Roma y los millones de católicos que lo siguieron en directo a través de las televisiones de 67 países.
Tras su mensaje, Benedicto XVI felicitó la Pascua en 62 idiomas, desde el español al inglés, pasando por el chino y el esperanto.
En un largo mensaje en italiano, el Sumo Pontífice llamó a los cristianos a conservar la fe que les brindó la resurrección de Cristo a pesar "del sufrimiento, el mal, las injusticias, la muerte, especialmente cuando golpean a inocentes, como los niños que son víctimas de la guerra y del terrorismo, de la enfermedad y del hambre".
El Papa dedicó parte de su mensaje a la situación en Oriente Medio y expresó su satisfacción por "los signos de esperanza en el diálogo entre Israel y la Autoridad Palestina".
En cambio, lamentó que "nada positivo llegue de Irak, ensangrentado por continuas masacres, mientras los civiles huyen".
"En Líbano, agregó el Santo Padre, la fragilidad de las instituciones políticas amenaza el papel que el país debería desempeñar en Oriente Medio e hipoteca gravemente el futuro".
El jefe de la Iglesia católica también expresó su preocupación por Africa. Citó el caso de la región sudanesa de Darfur y los países vecinos donde "perdura una situación humanitaria catastrófica que desgraciadamente se subestima".
En el Congo "los enfrentamientos y los saqueos de las últimas semanas en Kinshasa hacen temer por el futuro del proceso democrático y por la reconstrucción del país", agregó.
Sin salir del continente, el Papa también lamentó la reanudación de los combates en Somalia.
En su amplio repaso de calamidades, Benedicto XVI mencionó a las víctimas de las recientes catástrofes naturales en Madagascar, las Islas Salomón y América Latina, y recordó a aquéllos que padecen hambre, enfermedades incurables, terrorismo y secuestros.
La violencia tiene mil caras y a veces se justifica apelando a la religión, se lamentó.
También habló de Timor Oriental, en la víspera de unas elecciones presidenciales que se anuncian tensas, de Sri Lanka y de Afganistán, "marcado por una tensión y una inestabilidad crecientes".
Entre tanto, los cristianos del mundo entero festejaban la Pascua con regocijo o bajo el miedo. (AFP-NA)







