Los vecinos de la Casa Histórica piden más atención a los policías

Dicen que los pocos agentes que ven no están controlando, sino que parecen estar paseando. Algunos turistas habían sido advertidos de la posibilidad latente de un robo. El antecedente del asalto al telecentro.

07 Abril 2007
"¡Y qué quiere que haga yo solo!". El agente estaba parado ayer en la esquina de Congreso y San Lorenzo. Era el único uniformado en cuatro cuadras a la redonda. A pesar del reclamo de los vecinos, tras el atraco del miércoles, hasta ayer nada cambió en esa zona del microcentro y de Barrio Sur. "Decidí atender por la reja. Es feriado, y a pesar de que hay muchos turistas, no hay nadie que nos cuide. Esperamos que esto cambie pronto", se quejó Pedro Farías, empleado de un drugstore de las inmediaciones de la Casa Histórica.
En una recorrida que realizó LA GACETA por la zona en la que los comerciantes pidieron que se refuerce la seguridad (ver mapa) se observó sólo a siete policías, además de cinco custodios de agencias privadas. A pesar de ser feriado, había mucho movimiento en horas de la tarde, pero los comerciantes estaban intranquilos. "No es de ahora. Ya desde hace varios meses que notamos que la inseguridad creció. Hay que hacer algo al respecto. No puede ser que los ladrones ?trabajen? con tanta impunidad", indicó Marcos Filippi, en un almacén de calle 9 de Julio. "Nosotros lo que queremos es que pongan más atención. Los que están patrullando, deben fijarse que no esté pasando algo grave. Pero yo no puedo enseñarles eso", apuntó Pablo Lamas, de Las Heras al 100. Su vecino Diego Ponce fue irónico: "queremos que controlen, no que paseen".
Los turistas que recorrían calle Congreso al 100, frente a la Casa Histórica, reconocieron que les habían advertido que debían estar muy atentos con sus pertenencias. "Nos dijeron que no nos separemos, y que llevemos las máquinas de fotos y carteras cruzando el pecho. Igual, no vayan a creer que en Buenos Aires es mejor", dijo Rodolfo Barzún, un porteño que estaba de visita con su familia.
El miércoles, dos hombres ingresaron en un locutorio ubicado en la esquina de Crisóstomo Alvarez y Congreso. Allí amenazaron a los empleados y robaron $ 10.000, teléfonos celulares y tarjetas telefónicas. Manuel Barrera, padre del propietario del local, se quejó de los ataques delictivos que sufren y advirtió que se debía modificar el plan de seguridad para la zona. La idea fue apoyada por otros comerciantes.
En inmediaciones del Palacio de Tribunales y del Juzgado Federal (ambos en Congreso al 300 y al 400), los vecinos aseguraron que tienen identificados al menos a tres pares de arrebatadores que se movilizaban en motos tipo enduro. "Los vemos pasar todos los días. Yo no sé cómo no los agarra la Policía. A veces las víctimas caen al piso y se golpean cuando les arrancan las carteras. Yo, por eso, no me acerco al cordón por nada del mundo cuando voy caminando", dijo, preocupada, María Laura Ríos, vecina de calle General Paz al 300.
Graciela Aguirre, otra vecina, también dijo que está indignada por la poca presencia policial. "Son las siete de la tarde y ya no se ve ni un agente. Los fines de semana, la plaza Yrigoyen se llena de chicos que se drogan, y que están esperando para ver a quién le roban. A mi hijo ya lo golpearon dos veces. Hay más policías dentro de un boliche de aquí cerca que en la calle", afirmó.

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