07 Abril 2007 Seguir en 
LONDRES.- Los 15 marinos británicos detenidos en Irán afirmaron ayer que fueron apresados en aguas iraquíes y que durante su cautiverio les vendaron los ojos y los esposaron para forzarlos a asegurar que su arresto se produjo en aguas de la República Islámica.
De regreso en Gran Bretaña, adonde llegaron el jueves, los militares dijeron que no opusieron resistencia porque temían por sus vidas y que les amenazaron con siete años de cárcel si no confesaban que habían sido capturados en aguas iraníes.
“Cuando nos detuvieron, el 23 de marzo, estábamos en aguas territoriales iraquíes internacionalmente reconocidas y puedo afirmar sin duda alguna que nos encontrábamos a 1,7 millas náuticas (3,15 km) de las aguas iraníes”, afirmó el teniente Felix Carman.
Aislada de los demás
Respecto de la única mujer del grupo, Faye Turney, el capitán Chris Air dijo en una rueda de prensa con los 15 marinos que ella fue utilizada como un instrumento de propaganda. “Ella fue separada de nosotros desde un comienzo y encerrada en una celda muy apartada”, declaró. “Durante cuatro días le dijeron que todos habíamos regresado a casa y que ella era la única que seguía allí”, apostilló. Sin embargo, en los videos difundidos por Irán la mujer aparece junto con sus compañeros, lo que contradice esta versión de Air. Además, el gobierno iraní difundió tres cartas atribuidas a Turney, de 26 años, en las que reconocía que su grupo había penetrado en aguas iraníes en el Golfo. Air es, por otra parte, el capitán que, antes del incidente, le dijo a un canal británico que su misión era espiar todas las actividades iraníes en el área del Golfo.
Propaganda y show
El gobierno iraní calificó de propaganda la rueda de prensa ofrecida por los marinos británicos. “La propaganda y el show no pueden encubrir la violación por parte del ejército británico de la frontera marítima de la República Islámica y sus repetidas entradas ilegales”, declaró un vocero de Teherán.
En tanto, la policía iraquí de Basora indicó que la bomba usada el jueves por rebeldes contra una patrulla británica, en una emboscada en la que murieron cuatro soldados, es un nuevo tipo de artefacto sin precedente en el sur de Irak. “Hallamos dos bombas y eran similares a la que les explotó a los efectivos británicos”, dijo un vocero policial. Sin embargo, un experto occidental apuntó que, por las fotografías del cráter, parecía que la explosión fue causada por una mina terrestre común. (AFP-NA)
De regreso en Gran Bretaña, adonde llegaron el jueves, los militares dijeron que no opusieron resistencia porque temían por sus vidas y que les amenazaron con siete años de cárcel si no confesaban que habían sido capturados en aguas iraníes.
“Cuando nos detuvieron, el 23 de marzo, estábamos en aguas territoriales iraquíes internacionalmente reconocidas y puedo afirmar sin duda alguna que nos encontrábamos a 1,7 millas náuticas (3,15 km) de las aguas iraníes”, afirmó el teniente Felix Carman.
Aislada de los demás
Respecto de la única mujer del grupo, Faye Turney, el capitán Chris Air dijo en una rueda de prensa con los 15 marinos que ella fue utilizada como un instrumento de propaganda. “Ella fue separada de nosotros desde un comienzo y encerrada en una celda muy apartada”, declaró. “Durante cuatro días le dijeron que todos habíamos regresado a casa y que ella era la única que seguía allí”, apostilló. Sin embargo, en los videos difundidos por Irán la mujer aparece junto con sus compañeros, lo que contradice esta versión de Air. Además, el gobierno iraní difundió tres cartas atribuidas a Turney, de 26 años, en las que reconocía que su grupo había penetrado en aguas iraníes en el Golfo. Air es, por otra parte, el capitán que, antes del incidente, le dijo a un canal británico que su misión era espiar todas las actividades iraníes en el área del Golfo.
Propaganda y show
El gobierno iraní calificó de propaganda la rueda de prensa ofrecida por los marinos británicos. “La propaganda y el show no pueden encubrir la violación por parte del ejército británico de la frontera marítima de la República Islámica y sus repetidas entradas ilegales”, declaró un vocero de Teherán.
En tanto, la policía iraquí de Basora indicó que la bomba usada el jueves por rebeldes contra una patrulla británica, en una emboscada en la que murieron cuatro soldados, es un nuevo tipo de artefacto sin precedente en el sur de Irak. “Hallamos dos bombas y eran similares a la que les explotó a los efectivos británicos”, dijo un vocero policial. Sin embargo, un experto occidental apuntó que, por las fotografías del cráter, parecía que la explosión fue causada por una mina terrestre común. (AFP-NA)







