06 Abril 2007 Seguir en 
RIAD.- La presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, llegó ayer a Riad y tuvo la oportunidad de sentarse en la silla del director del consejo asesor, en un recinto donde sólo hay hombres. "Hay una bonita vista desde aquí", dijo Pelosi dentro de la habitación donde 150 hombres elegidos por el rey debaten leyes y asesoran al gabinete. La sala estaba vacía, ya que los jueves es día de descanso para el Consejo Shura.
"Este asiento es muy cómodo, mientras que no haya un hombre sentado en él", bromeó Pelosi, refiriéndose al duro trabajo de moderar asambleas legislativas. La dirigente demócrata y tercera en la línea presidencial de su país, arribó a la capital de Arabia Saudí desde Damasco, donde se reunió con el presidente sirio Bashar al Assad, hecho que fue duramente criticado por el presidente George W. Bush.
La cuestión femenina
Las expectativas de progreso en las reformas sociales y políticas en la monarquía absoluta, donde los partidos políticos están prohibidos, han sido altas desde que el rey tomó el trono en 2005. En Arabia Saudita, fuerte aliado de EE.UU., las mujeres no pueden manejar vehículos, enfrentan restricciones en el trabajo y no tienen acceso a puestos públicos importantes. Es la forma estricta del islam que los clérigos saudíes se empeñan en mantener. "Nos tomó 200 años tener una presidenta del Congreso", dijo al respecto la líder demócrata, que mantuvo entrevistas con el rey Abdullah y otros dignatarios.
Un republicano en Damasco
El viaje de Pelosi refleja la pugna entre los demócratas y Bush sobre política exterior. En particular, el mandatario cuestionó la visita a Siria, país que calificó como parte del "eje del mal", junto con Irán y Corea del Norte. Sin embargo, congresistas republicanos también visitaron Siria. El último de ellos, Darrell Issa, senador por California, lo hizo ayer, y fue recibido por Al Assad.
Por otra parte, el ministro israelí de Absorción de Inmigración, Zeev Boim, indicó ayer que Israel podría devolver las Alturas del Golán ocupadas a Siria en el marco de un acuerdo de paz, pero que para ello Al Assad debería mostrar su voluntad para la paz a través de hechos y no palabras. Tras la reunión con Pelosi, el mandatario sirio dijo que estaba dispuesto a hablar de paz con el gobierno israelí. (Reuter)
"Este asiento es muy cómodo, mientras que no haya un hombre sentado en él", bromeó Pelosi, refiriéndose al duro trabajo de moderar asambleas legislativas. La dirigente demócrata y tercera en la línea presidencial de su país, arribó a la capital de Arabia Saudí desde Damasco, donde se reunió con el presidente sirio Bashar al Assad, hecho que fue duramente criticado por el presidente George W. Bush.
La cuestión femenina
Las expectativas de progreso en las reformas sociales y políticas en la monarquía absoluta, donde los partidos políticos están prohibidos, han sido altas desde que el rey tomó el trono en 2005. En Arabia Saudita, fuerte aliado de EE.UU., las mujeres no pueden manejar vehículos, enfrentan restricciones en el trabajo y no tienen acceso a puestos públicos importantes. Es la forma estricta del islam que los clérigos saudíes se empeñan en mantener. "Nos tomó 200 años tener una presidenta del Congreso", dijo al respecto la líder demócrata, que mantuvo entrevistas con el rey Abdullah y otros dignatarios.
Un republicano en Damasco
El viaje de Pelosi refleja la pugna entre los demócratas y Bush sobre política exterior. En particular, el mandatario cuestionó la visita a Siria, país que calificó como parte del "eje del mal", junto con Irán y Corea del Norte. Sin embargo, congresistas republicanos también visitaron Siria. El último de ellos, Darrell Issa, senador por California, lo hizo ayer, y fue recibido por Al Assad.
Por otra parte, el ministro israelí de Absorción de Inmigración, Zeev Boim, indicó ayer que Israel podría devolver las Alturas del Golán ocupadas a Siria en el marco de un acuerdo de paz, pero que para ello Al Assad debería mostrar su voluntad para la paz a través de hechos y no palabras. Tras la reunión con Pelosi, el mandatario sirio dijo que estaba dispuesto a hablar de paz con el gobierno israelí. (Reuter)







