04 Abril 2007 Seguir en 
DAMASCO.- En medio de la guerra política que libran la Casa Blanca y el Congreso estadounidense por la crisis en Irak, la presidenta de la Cámara de Representantes (Diputados), Nancy Pelosi, llegó ayer a Siria para una visita que elevó el nivel de conflicto interno.
La Casa Blanca ha pasado días criticando el plan de visita a Damasco de la líder demócrata. “Hemos dejado en claro a los funcionarios de alto rango, sean republicanos o demócratas, que viajar a Siria envía señales equívocas”, dijo ofuscado el presidente, George W. Bush. Pelosi replicó que Bush parece olvidar que tres funcionarios de Washington se entrevistaron el domingo con el mandatario sirio, Bashar al Assad, para tratar el tema de seguridad en Irak.
De primera mano
Pelosi se convirtió en la funcionaria estadounidense de mayor jerarquía en los últimos años que visita Siria, país al que la Casa Blanca acusa de apoyar movimientos insurgentes en Irak, en Líbano y en los territorios palestinos. Llegó a Damasco, en el marco de una gira por la región, y tiene previsto reunirse hoy con Al Assad. El lunes, en Líbano, la líder demócrata dijo que no tenía ilusiones, sino grandes esperanzas, acerca de su reunión con el mandatario sirio, y que planeaba concentrar el encuentro en la lucha contra el terrorismo. “Quiero conocer de primera mano el pensamiento del presidente de Siria”, dijo en Beirut.
El supuesto significado
Enfrascado en una batalla política con el Congreso por una ley de financiamiento de guerra, Bush dijo que el encuentro de Pelosi llevaría al gobierno de Al Assad a creer que es parte del núcleo de la comunidad internacional. “Por eso, la posición de mi gobierno es que la mejor manera de reunirse con un líder como Al Assad o gente de Siria es en un contexto mayor, donde la comunidad mundial ayude a cambiar su comportamiento”, indicó. Legisladores de ambos partidos han visitado Damasco y se han reunido con Al Assad, luego de que el bipartidista Grupo de Estudios para Irak recomendó el año pasado intensificar los esfuerzos diplomáticos, para involucrar a Siria y a Irán en la búsqueda de una solución al tema de la seguridad en Irak. (AFP-NA-Reuter)
BAGDAD.- El monto de la corrupción administrativa y financiera en el gobierno iraquí es de U$S 8.000 millones desde el derrocamiento del gobierno de Saddam Hussein, en abril de 2003, dijo ayer el juez Radi al Radhi, que dirige un comité de investigación constituido en 2004. Al Radhi pidió oficialmente una revisión de la Constitución aprobada en 2005, ya que la norma impide luchar eficazmente contra la corrupción.
El comité indaga actualmente a 180 funcionarios del Ministerio del Petróleo en Basora. Ya hubo un proceso y condena, contra el ministro de Electricidad, Ayhem al Samarrai, que desvió fondos por U$S 2.000 millones. Pero escapó de la cárcel en circunstancias dudosas, con un rol poco claro de las fuerzas de ocupación estadounidenses que vigilaban la prisión.
Recientemente, el Congreso estadounidense aprobó un fondo adicional de U$S 122.000 millones para las guerras de Afganistán e Irak, en ambos casos, con cláusulas que determinan cronogramas para la retirada de Irak. El presidente de EEUU, George W. Bush, reiteró ayer que vetará la ley, y acusó a la mayoría parlamentaria demócrata de dejar indefensos a los soldados. (Reuter-AFP-NA)
La Casa Blanca ha pasado días criticando el plan de visita a Damasco de la líder demócrata. “Hemos dejado en claro a los funcionarios de alto rango, sean republicanos o demócratas, que viajar a Siria envía señales equívocas”, dijo ofuscado el presidente, George W. Bush. Pelosi replicó que Bush parece olvidar que tres funcionarios de Washington se entrevistaron el domingo con el mandatario sirio, Bashar al Assad, para tratar el tema de seguridad en Irak.
De primera mano
Pelosi se convirtió en la funcionaria estadounidense de mayor jerarquía en los últimos años que visita Siria, país al que la Casa Blanca acusa de apoyar movimientos insurgentes en Irak, en Líbano y en los territorios palestinos. Llegó a Damasco, en el marco de una gira por la región, y tiene previsto reunirse hoy con Al Assad. El lunes, en Líbano, la líder demócrata dijo que no tenía ilusiones, sino grandes esperanzas, acerca de su reunión con el mandatario sirio, y que planeaba concentrar el encuentro en la lucha contra el terrorismo. “Quiero conocer de primera mano el pensamiento del presidente de Siria”, dijo en Beirut.
El supuesto significado
Enfrascado en una batalla política con el Congreso por una ley de financiamiento de guerra, Bush dijo que el encuentro de Pelosi llevaría al gobierno de Al Assad a creer que es parte del núcleo de la comunidad internacional. “Por eso, la posición de mi gobierno es que la mejor manera de reunirse con un líder como Al Assad o gente de Siria es en un contexto mayor, donde la comunidad mundial ayude a cambiar su comportamiento”, indicó. Legisladores de ambos partidos han visitado Damasco y se han reunido con Al Assad, luego de que el bipartidista Grupo de Estudios para Irak recomendó el año pasado intensificar los esfuerzos diplomáticos, para involucrar a Siria y a Irán en la búsqueda de una solución al tema de la seguridad en Irak. (AFP-NA-Reuter)
También la corrupción administrativa azota a Irak
BAGDAD.- El monto de la corrupción administrativa y financiera en el gobierno iraquí es de U$S 8.000 millones desde el derrocamiento del gobierno de Saddam Hussein, en abril de 2003, dijo ayer el juez Radi al Radhi, que dirige un comité de investigación constituido en 2004. Al Radhi pidió oficialmente una revisión de la Constitución aprobada en 2005, ya que la norma impide luchar eficazmente contra la corrupción.
El comité indaga actualmente a 180 funcionarios del Ministerio del Petróleo en Basora. Ya hubo un proceso y condena, contra el ministro de Electricidad, Ayhem al Samarrai, que desvió fondos por U$S 2.000 millones. Pero escapó de la cárcel en circunstancias dudosas, con un rol poco claro de las fuerzas de ocupación estadounidenses que vigilaban la prisión.
Recientemente, el Congreso estadounidense aprobó un fondo adicional de U$S 122.000 millones para las guerras de Afganistán e Irak, en ambos casos, con cláusulas que determinan cronogramas para la retirada de Irak. El presidente de EEUU, George W. Bush, reiteró ayer que vetará la ley, y acusó a la mayoría parlamentaria demócrata de dejar indefensos a los soldados. (Reuter-AFP-NA)







