Familiares de los obreros muertos dicen que la constructora no les dio explicaciones

"Queremos saber qué es lo que ocurrió. ¿Por qué les exigían tanto y los trataban como perros?", se preguntó la hermana de uno de los jóvenes fallecidos el miércoles pasado, cuando se derrumbó una pared de una obra. "No tuve plata para velar a mi hijo y ni las condolencias me dieron", añadió el padre de otras de las víctimas.

EL LUGAR DE LA TRAGEDIA. La obra en construcción permanece custodiada, hasta que se realicen las pericias correspondientes. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
EL LUGAR DE LA TRAGEDIA. La obra en construcción permanece custodiada, hasta que se realicen las pericias correspondientes. LA GACETA/JORGE OLMOS SGROSSO
23 Marzo 2007
Los familiares de los obreros fallecidos el miércoles pasado cuando se derrumbó una pared de un edificio en construcción denunciaron hoy que las víctimas trabajaban descalzas, sin guantes y sin casco. Además, remarcaron que la empresa constructora no les brindó ninguna explicación.

"Queremos saber qué es lo que ocurrió. ¿Por qué les exigían tanto y los trataban cómo perros. Reclamamos una explicación", exclamó Noemí Neme, de 30 años, hermana de Claudio Neme, uno de los jóvenes muertos en la obra de General Paz al 900. Además, recalcó que nadie de la firma Elgart se puso en contacto con su familia. "Ni las condolencias nos dieron", dijo.

Neme contó que su hermano se desempeñaba desde hace un mes en la edificación donde se produjo el derrumbe. "Estaba todos los días con el agua y el barro hasta la cintura. Iba descalzo porque no le daban zapatos. Tampoco tenía elementos de trabajo", añadió.

Otro de los hermanos, Nerio Neme -quien estaba en el lugar en el momento de la tragedia- atraviesa un estado de shock emocional. "El vio cuando se le desplomaba la pared. Tiene grabada la imagen de nuestro hermano pidiéndole ayuda antes de hundirse", relató la mujer.

Descalzo y sin guantes
"De la empresa no se acercó nadie ni para darme las condolencias. Yo estoy desocupado y el sueldo de mi hijo era el único sustento. Para velarlo tuve que endeudarme porque no tengo plata". César Eduardo Gómez Díaz, padre de Adrían Díaz, denunció que el muchacho trabajaba sin zapatos y sin guantes.

"Hace unos días se había lastimado la mano y pidió elementos de trabajo. Pero no le dieron nada; él no quería renunciar porque no tenía otra cosa", contó el hombre.

Según Gómez Díaz, su hijo no tenía horario de salidas y constantemente era amenazado con ser despedido si llegaba 15 minutos tarde. LA GACETA (C)