Bush dijo que la guerra en Irak se puede ganar

La violencia incesante en el país ocupado continuó ayer con mortales ataques en Bagdad, ciudad protegida por 100.000 soldados. El mundo está mejor sin Saddam, aseguró el mandatario. Un encuentro breve y a solas con la prensa en la Casa Blanca.

SOLITARIO. El presidente estadounidense termina de leer su discurso sobre la marcha en Irak, y se retira de la sala de periodistas de la Casa Blanca.(REUTERS)
SOLITARIO. El presidente estadounidense termina de leer su discurso sobre la marcha en Irak, y se retira de la sala de periodistas de la Casa Blanca.(REUTERS)
20 Marzo 2007
Washington.- El presidente George W. Bush pidió paciencia para ganar la guerra en Irak y advirtió que la ley de retirada que la oposición votará esta semana tendrá efectos devastadores si es aprobada. En vísperas de la conmemoración del cuarto aniversario del inicio de la guerra, que costó mucho más tiempo, dinero y vidas que lo que la Casa Blanca jamás pensó, el mandatario se enfrentó ayer con la prensa en la Casa Blanca, sin ninguno de sus colaboradores, en una breve conferencia en la Casa Blanca para defender su política bélica.
“Hace cuatro años, las fuerzas de la coalición lanzaron la Operación Libertad de Irak para sacar del poder a Saddam Hussein y eliminar la amenaza que su régimen constituía para el mundo. Hoy el mundo está libre de Saddam y su propio pueblo hizo pagar al tirano por sus crímenes”, leyó en un tono apagado.
“Cuatro años después de que comenzó esta guerra, la pelea es difícil, pero se puede ganar. Será ganada si tenemos el coraje y la resolución de verla terminada”, añadió, mientras las agencias anunciaban la muerte de al menos 30 personas en otro día de ataques y atentados en Irak. El mandatario insistió en que hubo progresos en Irak, como la celebración de elecciones, la asunción de un gobierno y la redacción de una Constitución. Señaló también que el nuevo plan de seguridad para estabilizar Bagdad tomará meses en mostrar resultados, en parte porque recién fueron desplegados menos de la mitad de los 22.000 soldados estadounidenses adicionales destinados a cumplir con esta tarea. Actualmente, unos 100 efectivos norteamericanos e iraquíes rastrillan la capital iraquí en busca de insurgentes.
Bush dedicó parte de su discurso a rechazar los planes de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, que impulsa una ley que exige la retirada total de Irak para setiembre de 2008, pese a la amenaza de veto y a la oposición de la mayor parte de los republicanos. Los demócratas sostienen en que la ley refleja el rechazo general a la guerra expresado por el electorado en los comicios de noviembre, cuando los republicanos perdieron ambas cámaras del Congreso en lo que se interpretó como un voto castigo sobre Irak.
Decenas de miles de personas se manifestaron durante el fin de semana contra la guerra en Washington, Nueva York, San Francisco y Los Angeles. Según sondeos, sólo el 27% de los estadounidenses aprueba la forma como Bush maneja la guerra en Irak. Asimismo, el 59% de los consultados apoya la legislación que impulsan los demócratas para retirarse de Irak en 2008.

Memoria actualizada
EL TRIO conformado por Bush; el primer ministro británico, Tony Blair, y el ex presidente del gobierno español, José María Aznar, ha sido el impulsor de la invasión, con el argumento de que Saddam poseía armas nucleares y químicas. Después se demostró que tales armas eran inexistentes. Cada uno de ellos ha pagado un alto precio político, casi tan alto como el costo en dinero de la ocupación militar, que llega actualmente a U$S 500.000 millones.

LOS SECUESTROS de ciudadanos extranjeros, tanto en Irak como en Afganistán -el otro frente de batalla de la llamada “guerra contra el terrorismo”-, han sido uno de los golpes mediáticos más terribles de los extremistas islámicos. Dos ciudadanos alemanes se hallan cautivos en Irak. Sus secuestradores exigen el retiro de las tropas alemanas de Afganistán a cambio de la vida de rehenes. Mejor suerte corrió un periodista italiano secuestrado en Afganistán. Ayer fue liberado por los talibanes que lo tenían retenido.

Un gigantesco costo político dejará la ocupación, mucho más allá del mandato de Bush, que finaliza en enero de 2009. “Después está el conflicto con Irán y con gran parte del mundo islámico”, dijeron analistas. El mismo jefe del Pentágono, Robert Gates, admitió ayer que EE.UU. deberá permanecer decenios en Oriente Medio para defender sus intereses.(Télam-Reuter)