18 Marzo 2007 Seguir en 
Las Dos Paredes es un espacio en el interior del bar Plaza de Almas, que funciona desde el verano de 2005. Curado por Solana Catalán y producido por Fernando Ríos, lleva ya un total de 22 exposiciones colectivas e individuales, en la que tomaron parte 58 artistas.
“Al no tratarse de un lugar específicamente diseñado para cumplir funciones exposiciones, hay limitaciones en el momento de seleccionar obras. Hay algunas que por sus características decido no exponer, por ejemplo, cuando se tratan de formatos muy grandes o cuando contienen imágenes de violencia demasiado explícita, ya que una obra no tiene la misma lectura en el ámbito de un museo que en el de un bar”, le comenta a LA GACETA, la curadora.
“Desde mis experiencias curatoriales en Las Dos Paredes he tenido gratas sorpresas al escuchar comentarios de clientes que se sorprenden con las obras. Las exposiciones se van renovando mensualmente, entonces el público cada vez que regresa al bar encuentra una estética diferente. Y esto genera curiosidad, sorpresa, agrado y hasta desacuerdo. Es muy satisfactorio ver que público que va solamente a tomar algo se detiene a observar las obras y comentarlas”, responde ante una consulta.
Finalmente, reflexiona: “no creo que sea mera casualidad el hecho de que en esta provincia sucedan tantas exposiciones en lugares alternativos; no podemos ser tan ingenuos. Estos espacios surgen debido a la carencia de apoyo desde las instituciones que deberían ofrecerlo”, agrega.
“Al no tratarse de un lugar específicamente diseñado para cumplir funciones exposiciones, hay limitaciones en el momento de seleccionar obras. Hay algunas que por sus características decido no exponer, por ejemplo, cuando se tratan de formatos muy grandes o cuando contienen imágenes de violencia demasiado explícita, ya que una obra no tiene la misma lectura en el ámbito de un museo que en el de un bar”, le comenta a LA GACETA, la curadora.
“Desde mis experiencias curatoriales en Las Dos Paredes he tenido gratas sorpresas al escuchar comentarios de clientes que se sorprenden con las obras. Las exposiciones se van renovando mensualmente, entonces el público cada vez que regresa al bar encuentra una estética diferente. Y esto genera curiosidad, sorpresa, agrado y hasta desacuerdo. Es muy satisfactorio ver que público que va solamente a tomar algo se detiene a observar las obras y comentarlas”, responde ante una consulta.
Finalmente, reflexiona: “no creo que sea mera casualidad el hecho de que en esta provincia sucedan tantas exposiciones en lugares alternativos; no podemos ser tan ingenuos. Estos espacios surgen debido a la carencia de apoyo desde las instituciones que deberían ofrecerlo”, agrega.
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