16 Marzo 2007 Seguir en 
TEHERAN.- Irán dijo hoy que ninguna presión por parte de la ONU desalentará su programa nuclear, un día después de que importantes potencias acordaran un plan para imponer nuevas sanciones.
Teherán enfrenta duras críticas en la arena internacional por sus actividades atómicas que -según las potencias occidentales- buscarían la fabricación de armas bajo la fachada de un programa civil, algo que la república islámica niega.
"Tenemos un ciclo de combustible nuclear. No nos rendiremos bajo la presión. Ustedes (Occidente) no pueden bloquear la senda de la nación iraní realizando reuniones", expresó el presidente Mahmoud Ahmadinejad en una manifestación en la ciudad de Khatam, en el centro del país.
Un borrador de resolución acordado por los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto -Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia- y por Alemania se envió el jueves al consejo de 15 naciones para una votación anticipada la próxima semana.
El proyecto busca nuevas sanciones sobre Irán por rehusarse a suspender el enriquecimiento de uranio, que puede ser usado para generar energía, pero también en bombas nucleares.
"Irán no miente"
Un importante clério iraní insistió hoy en que Teherán está siendo honesto con las intenciones civiles de su programa nuclear.
"No estamos mintiendo. Nuestro trabajo atómico es para servir a la nación, no para fabricar armas", dijo el ayatolá Mohammed Emami-Kashani, miembro del más importante ente de mediación de Irán, durante un sermón que se transmitió en vivo a través de la radio estatal.
El Consejo de Seguridad impuso sanciones comerciales a Irán en diciembre sobre material nuclear delicado y tecnología, y congeló activos de algunos individuos y compañías iraníes.
Por otro lado, Rusia (que está ayudando a construir la planta de energía nuclear de Bushehr en Irán) recordó el viernes a la república islámica que debería realizar a tiempo los pagos acordados si quiere que se complete el proyecto en septiembre, según lo programado.
EL gobierno iraní niega que haya pagos retrasados para la construcción de la planta. (Reuters)
Teherán enfrenta duras críticas en la arena internacional por sus actividades atómicas que -según las potencias occidentales- buscarían la fabricación de armas bajo la fachada de un programa civil, algo que la república islámica niega.
"Tenemos un ciclo de combustible nuclear. No nos rendiremos bajo la presión. Ustedes (Occidente) no pueden bloquear la senda de la nación iraní realizando reuniones", expresó el presidente Mahmoud Ahmadinejad en una manifestación en la ciudad de Khatam, en el centro del país.
Un borrador de resolución acordado por los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto -Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China y Rusia- y por Alemania se envió el jueves al consejo de 15 naciones para una votación anticipada la próxima semana.
El proyecto busca nuevas sanciones sobre Irán por rehusarse a suspender el enriquecimiento de uranio, que puede ser usado para generar energía, pero también en bombas nucleares.
"Irán no miente"
Un importante clério iraní insistió hoy en que Teherán está siendo honesto con las intenciones civiles de su programa nuclear.
"No estamos mintiendo. Nuestro trabajo atómico es para servir a la nación, no para fabricar armas", dijo el ayatolá Mohammed Emami-Kashani, miembro del más importante ente de mediación de Irán, durante un sermón que se transmitió en vivo a través de la radio estatal.
El Consejo de Seguridad impuso sanciones comerciales a Irán en diciembre sobre material nuclear delicado y tecnología, y congeló activos de algunos individuos y compañías iraníes.
Por otro lado, Rusia (que está ayudando a construir la planta de energía nuclear de Bushehr en Irán) recordó el viernes a la república islámica que debería realizar a tiempo los pagos acordados si quiere que se complete el proyecto en septiembre, según lo programado.
EL gobierno iraní niega que haya pagos retrasados para la construcción de la planta. (Reuters)







