Bush termina su gira en medio de fuertes protestas

Mientras los agentes protegían con vallas la embajada de Estados Unidos en México, los activistas se enfrentaban con la policía en Mérida. Destrozos.

VIOLENCIA. Manifestantes en contra de la presencia en México del presidente estadounidense se enfrentaron con la policía. REUTERS
VIOLENCIA. Manifestantes en contra de la presencia en México del presidente estadounidense se enfrentaron con la policía. REUTERS
14 Marzo 2007
MERIDA.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, concluye hoy una visita a México en la que el narcotráfico y la migración ilegal fueron el eje de las reuniones sostenidas en la ciudad de Mérida con su homólogo anfitrión, Felipe Calderón.

La intensa agenda de los mandatarios, quienes el martes trabajaron cerca de tres horas con sus comitivas, visitaron la ruinas mayas de Uxmal, y convivieron en una cena con los hombres más ricos de México, fue acompañada en las calles de Mérida por una protesta en la que unos 100 activistas destrozaron tres oficinas del palacio municipal de la pequeña metrópoli.

De igual forma, en la capital mexicana una decena de manifestantes y 11 policías resultaron heridos en choques ante la embajada estadounidense.

La inmigración, tema prioritario
Luego de reconocer que su país también tiene mucho que hacer para reducir la demanda que genera el alto consumo de estupefacientes, Bush aseguró que promoverá en el Congreso estadounidense una ley migratoria, iniciativa que fue presentada como una de las prioridades más importantes de la relación bilateral.

Por su parte, el presidente mexicano consideró que la solución a este problema incluye impulsar al mismo tiempo el desarrollo en países expulsores de migrantes. "Son dos temas que van de la mano", sentenció Calderón.

En cuanto a la próxima desgravación arancelaria del sector agrícola de México, Estados Unidos y Canadá, programada para 2008 dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Bush dijo que su gobierno está dispuesto a facilitar una transición suave en esta apertura comercial, la cual preocupa a los productores de México.

Según los colectivos campesinos del país latinoamericano, ese sector aún no está preparado para competir con Estados Unidos, por lo que piden sea aplazada la libre importación de productos como maíz y frijol.

De su lado, Calderón respondió que su país no abandona la idea de convertirse en las próximas décadas en una de las cinco economías más fuertes y más grandes del mundo.

Calderón y Bush son custodiados desde la noche del lunes por cerca de 3.000 elementos de la Policía Federal Preventiva y del Servicio Secreto estadounidense, quienes restringen el paso en unas 40 manzanas de Mérida.

El presidente estadounidense concluye así una gira latinoamericana que lo llevo a Brasil, Uruguay, Colombia y Guatemala, países cercanos a Washington en esta región. (AFP)
























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