Los caminos, una nueva prioridad

Por Juan José Concha Martínez - Prosecretario de Redacción.

27 Febrero 2007
La reconstrucción de la red vial provincial, especialmente, la terciaria y la secundaria, es un clamor de los productores y una demanda con visos de mandato histórico.

El año agrícola comenzó con serias perdidas para Tucumán. Las tormentas de enero y febrero elevaron a la superficie un drama que muchos reconocen, pero que años tras años no se resuelve: la red caminera de la provincia, especialmente las rutas terciarias y secundarias enfrentan una crisis sideral. Son los caminos por donde salen de los campos las principales producciones agrícolas, que ahora han quedado en estado de destrucción. Región de violentas precipitaciones de verano, la respuesta del Estado ha sido inveterada y parcial desde épocas inmemoriables: tractores, camiones y obreros apurados desparraman ripio, acomodan un poco las cosas tras los golpes de la naturaleza hasta que los vehículos cargados con limones, caña o soja vuelven a marcar el ritmo de las cosechas. Esa reacción cíclica ha servido para salir del paso, pero en los últimos años, las producciones de caña, limón y soja (las principales) se han triplicado y esos tramos prácticamente no pueden resistir el peso de ese crecimiento. En los tiempos del déficit financiero crónico, los agricultores asumieron que la escasez de fondos impedía cualquier proyecto, pero ahora que el Estado se maneja con superávit y fondos contracíclicos advirtieron que sus necesidades no integraron -al menos hasta ahora- las prioridades del Gobierno. Ciertamente, la dramática situación que vivió el país entre 2001 y 2003 (los niveles de pobreza y exclusión llegaron al 60% de la población tucumana) llevó a la actual administración a orientar sus políticas hacia la asistencia de los sectores más castigados por la crisis económica.
De aquella tragedia a hoy los intentos por hallarle la vuelta a esta otra crisis sólo encontró voluntarismo en un puñado de funcionarios. Y habría que recordar que buena parte de esos caminos integran el ámbito de responsabilidad de las comunas rurales y que esa razón jurisdiccional ha sumado -en los hechos- un fárrago burocrático en la puesta en marcha de las respuesta. Ahora, el clamor de muchos productores y señales de replanteo oficial en la estrategia para abordar la situación parecen abrir otras perspectivas. Aunque un mejor ánimo se advierte entre la dirigencia de UCIT y de la FET, tras la reunión que mantuvieron con funcionarios del Ministerio de la Producción, dan por hecho que la zafra arrancará con los mismos viejos caminos, aunque con ripio nuevo. El esbozo de la puesta en marcha de un plan de cooperación entre el Estado y los productores en el manejo de la red vial es una buena novedad en medio de tanta demora. Tucumán, provincia básicamente exportadora, concentra en las cosechas de sus campos gran parte de su potencial económico. La red caminera, definida hace unos 50 años, fue el eje del desarrollo y uno de los atractivos que supieron valorar los inversores para instalarse en estos lares. La reconstrucción y ampliación de su estructura tiene visos de mandato histórico.











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