23 Febrero 2007 Seguir en 
El Cairo.- La rama iraquí de la red terrorista Al Qaeda juró hoy venganza por la supuesta violación de una mujer sunita de Bagdad por parte de policías iraquíes.
"Todos los musulmanes llevan la mancha de la vergüenza desde que se mancilló el honor de esta mujer", dijo el líder de Al Qaeda en Irak, Abu Ayub al Masri, en un mensaje grabado difundido hoy en un foro de internet islamista.
Al Masri se refirió al caso de una mujer de 20 años, Sabrine alYanabi, quien había denunciado en una entrevista transmitida el pasado lunes por la cadena televisiva Al Yazira que había sido violada por tres policías durante un registro de su casa.
El gobierno iraquí niega que se haya producido la violación. Al Masri advirtió en el mensaje, de diez minutos de duración, deque 300 suicidas están preparados para "restaurar el honor de la mujer".
La policía de Bagdad está formada casi exclusivamente por chiitas. Otros 20 hombres han propuesto casarse con la mujer en caso de que no esté casada, dijo.
Otro caso
El jueves, otra mujer iraquí, una turcomana de 40 años, de laciudad de Tel Afar, en el norte del país, denunció que había sido violada por seis soldados iraquíes. La mujer, madre de 11 hijos, apareció en un canal de televisión satélite turcomano y dijo que fue violada después de que fuerzas iraquíes asaltasen su casa en Talafar.
Cuatro policías iraquiés fueron acusados en conexión con esta segunda presunta violación. En Bagdad se teme que estas denuncias de violación agudicen aúnmás los conflictos, cada vez más parecidos a una guerra civil, entre las diversas comunidades religiosas y étnicas del país.
Al Masri también atacó al primer ministro, Nuri al Maliki, y alvicepresidente Tarek al Hashimi, instando a los extremistas a convertirlos en su objetivo.
Al Yanabi dijo que, cuando los policías la detuvieron antes deviolarla, la acusaron de cocinar para los insurgentes y se la llevaron a comisaría, donde la violaron. La mujer no especificó que sus atacantes fuesen musulmanes chiitas.
Los funcionarios sunitas y chiitas reaccionaron divididos a las acusaciones de la mujer. Y pocas horas después de que se emitiera la entrevista, miembros del gobierno chiita describieron como una mentira. Un informe del hospital Ibn Sina, donde se realizó lainvestigación, dijo entretanto que no se han hallado restos físicos de violación en el cuerpo de la mujer.
No obstante, Omar al Jabouri, asesor de derechos humanos delvicepresidente iraquí, dijo haber recibido un informe médico de ese hospital confirmando la violación. El informe fue entregado a un comité médico iraquí para su examen. (DPA)
"Todos los musulmanes llevan la mancha de la vergüenza desde que se mancilló el honor de esta mujer", dijo el líder de Al Qaeda en Irak, Abu Ayub al Masri, en un mensaje grabado difundido hoy en un foro de internet islamista.
Al Masri se refirió al caso de una mujer de 20 años, Sabrine alYanabi, quien había denunciado en una entrevista transmitida el pasado lunes por la cadena televisiva Al Yazira que había sido violada por tres policías durante un registro de su casa.
El gobierno iraquí niega que se haya producido la violación. Al Masri advirtió en el mensaje, de diez minutos de duración, deque 300 suicidas están preparados para "restaurar el honor de la mujer".
La policía de Bagdad está formada casi exclusivamente por chiitas. Otros 20 hombres han propuesto casarse con la mujer en caso de que no esté casada, dijo.
Otro caso
El jueves, otra mujer iraquí, una turcomana de 40 años, de laciudad de Tel Afar, en el norte del país, denunció que había sido violada por seis soldados iraquíes. La mujer, madre de 11 hijos, apareció en un canal de televisión satélite turcomano y dijo que fue violada después de que fuerzas iraquíes asaltasen su casa en Talafar.
Cuatro policías iraquiés fueron acusados en conexión con esta segunda presunta violación. En Bagdad se teme que estas denuncias de violación agudicen aúnmás los conflictos, cada vez más parecidos a una guerra civil, entre las diversas comunidades religiosas y étnicas del país.
Al Masri también atacó al primer ministro, Nuri al Maliki, y alvicepresidente Tarek al Hashimi, instando a los extremistas a convertirlos en su objetivo.
Al Yanabi dijo que, cuando los policías la detuvieron antes deviolarla, la acusaron de cocinar para los insurgentes y se la llevaron a comisaría, donde la violaron. La mujer no especificó que sus atacantes fuesen musulmanes chiitas.
Los funcionarios sunitas y chiitas reaccionaron divididos a las acusaciones de la mujer. Y pocas horas después de que se emitiera la entrevista, miembros del gobierno chiita describieron como una mentira. Un informe del hospital Ibn Sina, donde se realizó lainvestigación, dijo entretanto que no se han hallado restos físicos de violación en el cuerpo de la mujer.
No obstante, Omar al Jabouri, asesor de derechos humanos delvicepresidente iraquí, dijo haber recibido un informe médico de ese hospital confirmando la violación. El informe fue entregado a un comité médico iraquí para su examen. (DPA)







