Una nueva moneda fuerte en Tucumán

En el contexto desfavorable, los granos cotizan mejor incluso que el peso nacional, por tratarse de productos exportables convertibles al dólar.

06 Octubre 2002
El campo tucumano no es ajeno a un fenómeno que se observa en todo el país: los granos se transformaron en una nueva moneda, con mayor respaldo incluso que el peso nacional. Esta realidad, consecuencia de la inestabilidad económica, del riesgo que significa depositar dinero en los bancos y del regreso de la inflación, se acentúa más en esta provincia por el exceso de Bocade y la escasez de efectivo. "Tener soja es tener dólares", comentó un agricultor. Precisamente, los granos son convertibles a la moneda norteamericana porque la mayor parte de la producción agraria se exporta.
Los cereales y oleaginosas no sólo se utilizan como reserva de valor sino también como instrumento de pago. Nunca como en los últimos meses los productores utilizan sus granos para comprar semillas, agroquímicos, herbicidas, maquinaria agrícola y camionetas, entre otros productos.
"Siempre se usaron los granos como moneda de cambio, pero nunca como ahora", señaló a LA GACETA el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Roberto Martínez Zavalía. Hasta en los congresos de productores el valor de la inscripción se fija en quintales de soja.
El corredor y analista de mercados Ricardo Baccarin, de Panagrícola, señala que la nueva generación de productores está acostumbrada a operar con los mercados de futuros, las opciones y los forwards. "Sus padres, en cambio, saben que los granos son una cuasi moneda", indica. El especialista relata que en el mercado llamó la atención el pedido de un productor a su corredor de cereales para que vendiera sólo diez toneladas de soja, lo que representaba poco menos de 6.000 pesos. "Le explicó que esa suma le alcanzaba para solventar sus gastos mensuales y los de su familia", recalcó.

Conveniencia
Martínez Zavalía sostuvo que la soja es la moneda de mayor uso en el campo tucumano. "Al proveedor le brinda seguridad en el cobro, y el esquema es atractivo para los productores, porque conviene impositivamente", señaló. "Con la soja como moneda no hay retenciones ni problemas con el IVA. Y el que vende un insumo recibe un producto seguro", apuntó. El productor sólo debe confeccionar una orden de transferencia, donde queda establecido qué cantidad de toneladas se destina a determinado proveedor, y la operación se concreta.
Una modalidad muy difundida para el pago de los alquileres de la próxima siembra de soja es el pago con granos.
"La cuestión es muy clara: el productor no quiere tener su plata en los bancos. Y el sistema de compra-venta de productos con granos le permite no tener que pasar por ningún sistema financiero. Tiene la soja en su campo; hace la operación, carga y luego entrega el grano, y de esa manera evita cualquier tipo de intermediación", sostiene Martínez Zavalía.

Una pérdida
Aunque la campaña sojera en Tucumán fue todo un éxito, no puede decirse lo mismo de la que se está desarrollando con el trigo. Debido a una prolongada sequía, los productores ya saben que perderán al menos un 40% de este grano. Por lo tanto, el sector no podrá cerrar un año "redondo" en la provincia. En definitiva, existe la presunción de que sólo se rescatarán unas 100.000 toneladas de trigo este año, contra las 180.000 que estimaban obtener los productores al inicio de la campaña. Eso, si no se producen fuertes lluvias en los próximos días que afecten al trigo que aún se encuentra en estado de crecimiento.

El sistema simplifica la venta de maquinaria
Las camionetas, típicas del campo, también han ingresado en la modalidad de pago con granos. Algunas automotrices lanzaron planes de canje de vehículos por cereales. La coincidencia es total al momento de señalar que el canje por granos pasó a ser la principal alternativa financiera para la compra de maquinaria agrícola, y en la actual coyuntura es la industria nacional la que se ve más beneficiada por la demanda.
"Desde que cayó el sistema financiero la moneda de cambio ha pasado a estar representada prácticamente por los cereales, un sistema que simplifica en gran medida la comercialización", dice Enrique Bertini, titular de la Cámara Argentina Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma).
Al concretarse la operación se toma en cuenta el valor de la maquinaria, el precio al que cotiza el grano ese día (se descuenta el porcentaje correspondiente a las retenciones) y la división entre ambos guarismos arroja "equis" toneladas de cereal que el productor deberá entregar al fabricante. También se realizan operaciones con cereal de la próxima cosecha. En este caso se toman como base las cotizaciones del Mercado a Término.
La Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores (AFAT) agrupa a cuatro grandes empresas internacionales. Ellas son: AGCO, CASE- New Holland, John Deere y Valtra (Valmet). José Luis Morena, gerente comercial de AGCO Argentina SA, afirma que esas cuatro empresas asociadas a AFAT están aceptando bajo distintas modalidades el pago de las maquinarias con cereal disponible o bien a término. La primera de las modalidades es el pago principalmente con cereal disponible que se asemeja a una venta de contado. Esta es la más utilizada y concentra entre el 70 y el 90% del total de las que en forma genérica se denominan Planes Cereal.
En los casos en que las empresas financian la compra, los plazos utilizados llegan hasta dos cosechas y se valúan los importes según los precios de futuro de los cereales, principalmente los de la soja.

Los grandes productores son los que logran retener
Este es el año de los silos en Tucumán. Nunca se guardó tanta soja como en esta campaña", señaló el consultor agropecuario Oscar Ricci. "En efecto, los productores prefieren quedarse con el cereal; en el banco la plata queda en el corralito; con la incertidumbre política y la falta de acuerdo con el FMI no hay motivo para vender", comenta Pablo Adreani, de Agri-Pac Consultores.
A varios meses de haber concluído la campaña de soja en esta provincia, los productores aún retienen el grano en silos. "Es difícil saber cuánta soja queda. Tal vez el 80% de los productores haya vendido ya, pero puede que el 20% restante sea poseedor del 80% de la soja cosechada. Es muy probable que los grandes agricultores tengan todavía su grano, porque tienen espaldas", opinó el titular de la SRT, Roberto Martínez Zavalía.
Según cálculos privados, un 30% de las 600.000 toneladas con soja que se cosecharon este año en la provincia aún descansan en los silos. La consigna es que siempre que se ve una mejora en los precios el hombre de campo tiende a creer que seguirán subiendo. Mucha de esa mercadería se utiliza y se utilizará para comprar insumos para la próxima campaña sojera. Con el almacenamiento de los granos en bolsa y otros tipos de silos, el productor puede ahorrarse 5% del valor total, ya que no es necesario enviar la mercadería a un acopiador. Es un ahorro muy grande que puede utilizarse para comprar agroquímicos, fertilizantes y semillas.

Tamaño texto
Comentarios