05 Octubre 2002 Seguir en 
La falta de confianza en el sistema financiero y la necesidad de resguardar los ahorros han generado el regreso al mercado de una figura casi olvidada: la del inversor inmobiliario.
"En marzo, cuando se permitió usar los certificados de plazos fijos acorralados para comprar viviendas, nuestra actividad tuvo un respiro, después de dos meses durante los cuales había sido prácticamente nula, con una caída del 92%. Sin embargo, nos preguntábamos qué iba a pasar después de abril. Fue una grata sorpresa darnos cuenta de que desde entonces se vino dando una paulatina recuperación", reseñó el titular de la Cámara Inmobiliaria de Tucumán, José Gordillo.
"Se empezó a recuperar, de a poco, lo que hace 10 años habíamos perdido, que es la figura del inversor inmobiliario", destacó el empresario.
"En la última década, quienes compraban un inmueble lo hacían por necesidad de vivienda y no para hacer una inversión. Para eso estaban los plazos fijos, que resultaban mucho más atractivos para incrementar los ahorros", señaló Néstor Said, también dirigente de la Cámara. Otro de los directivos de la entidad, Daniel Wainer, indicó que actualmente, "a pesar de que las tasas de interés son altas y atractivas, la gente desconfía y no quiere volver a dejar la plata en el banco".
Los ahorristas que pudieron recuperar sus fondos mediante los amparos o bien quienes han ganado dinero con exportaciones son los que se están volcando al mercado inmobiliario, según los empresarios del sector.
Demanda
"La mayor demanda se concentró en unidades chicas, departamentos de uno o dos dormitorios. Pero también se venden casas y fincas. En este último caso, hay una marcada preferencia por campos aptos para el cultivo de granos, que tienen muy buenas perspectivas de exportación", comentó Gordillo.
"En marzo, cuando se permitió usar los certificados de plazos fijos acorralados para comprar viviendas, nuestra actividad tuvo un respiro, después de dos meses durante los cuales había sido prácticamente nula, con una caída del 92%. Sin embargo, nos preguntábamos qué iba a pasar después de abril. Fue una grata sorpresa darnos cuenta de que desde entonces se vino dando una paulatina recuperación", reseñó el titular de la Cámara Inmobiliaria de Tucumán, José Gordillo.
"Se empezó a recuperar, de a poco, lo que hace 10 años habíamos perdido, que es la figura del inversor inmobiliario", destacó el empresario.
"En la última década, quienes compraban un inmueble lo hacían por necesidad de vivienda y no para hacer una inversión. Para eso estaban los plazos fijos, que resultaban mucho más atractivos para incrementar los ahorros", señaló Néstor Said, también dirigente de la Cámara. Otro de los directivos de la entidad, Daniel Wainer, indicó que actualmente, "a pesar de que las tasas de interés son altas y atractivas, la gente desconfía y no quiere volver a dejar la plata en el banco".
Los ahorristas que pudieron recuperar sus fondos mediante los amparos o bien quienes han ganado dinero con exportaciones son los que se están volcando al mercado inmobiliario, según los empresarios del sector.
Demanda
"La mayor demanda se concentró en unidades chicas, departamentos de uno o dos dormitorios. Pero también se venden casas y fincas. En este último caso, hay una marcada preferencia por campos aptos para el cultivo de granos, que tienen muy buenas perspectivas de exportación", comentó Gordillo.







