10 Febrero 2007 Seguir en 
Cosquín, Córdoba.- Muchas melenas, remeras negras de bandas de metal argentas y camperas de cuero dominaron la primera jornada del Cosquín Rock en los escenarios alternativos. Entre las bandas que se presentaron en los dos espacios, se destacó el poderoso recital de Horcas en el temático, la original propuesta de Holy Piby en el camión de la Agencia Córdoba Turismo y, por supuesto, los miles de seguidores que se llegaron por ahí.
Con algunos minutos de retraso, a las 17.20, Vieja Arpía inauguraba el escenario de la Agencia Córdoba Turismo con una dosis de rock, punk y algo de ska. Los puntanos le pusieron buena actitud a pesar de la poca cantidad de público que había a esa hora.
A unos metros, Magma abría el escenario temático heavy con un recital compacto y poderoso. Unas 200 personas escuchaban cómo la banda oriunda de La Falda cerraba su show con "No vayas al parque".
Los Gauchos de Acero arrancaron con una breve zapada y continuaron con "Sucio y desprolijo", tema que dedicaron a Pappo. A pesar de su corta edad, los hermanos salteños lograron el primer pogo (pequeño, pero pogo al fin) de la tarde, cuando arremetieron con la canción "The Trooper" de Iron Maiden, despertando del letargo a aquellos que se encontraban en los alrededores. A esa hora, el cielo ya comenzaba a despejarse.
Holy Piby subió al camión de la Agencia con una grata presentación: reggae dulzón y alegre, que impregnó de buena onda a una zona donde la gente aún escaseaba. La banda de Lanús cerró su recital con una versión muy cool del clásico de Bob Marley "I shot the sheriff".
La sucesión de bandas fue imparable. A las 18.10 Silencio comenzó a tocar en el temático. Poco conocidos por estas tierras, los chilenos presentaron sus temas nü metal con letras combativas y anticapitalistas.
"Somos Herederos from Yofre Norte". Con esa frase se presentaron los cordobeses en el otro escenario: mucho punk, saltos sincronizados, letras directas y guitarras a la altura de las rodillas.
Los grupos Serpentor y Mastifal ya estaban calentando al público en el escenario heavy. Fueron las primeras bandas realmente convocantes de la tarde en la zona alternativa. El color negro ya predominaba por todo el lugar. Temas con distorsiones extremas y las cabezas girando a toda velocidad acaparaban la atención del público. "¡Para que vean que el trash existe!" fue el grito de guerra de Emanuel Lescano, vocalista de Serpentor.
Portando remeras con el estampado de una res color amarillo, Los Vacas, ganadores de uno de los Pre-Cosquín de la región Córdoba, subieron al camión de la Agencia a las 19. Aún con poca gente en los alrededores, el power trío se despachó con un set que incluyó rock stoner y muchos efectos de guitarra. Cerraron el recital con la canción "Desierto".
La banda que más gente atrajo en el escenario del Gobierno fue Los Vándalos. Buena cantidad de sus seguidores se llegaron a la Comuna. Era fácil distinguirlos por las camisetas de Rosario Central, además de algunos cánticos. El show de los rosarinos tuvo funk y rock&roll. El cierre fue con "Tonight", donde tributan al gran Chuck Berry.
A las 20 subió al escenario temático la nueva agrupación de Andrés Giménez, D Mente. Presentaron sus nuevas canciones y hasta se dieron el gusto de hacer un cover de Ramones. "Los cambios son buenos para todos", dijo Giménez. Si bien el sonido no ayudó mucho, también hubo algo para los seguidores de A.N.I.M.A.L., cerrando con un clásico. Comenzó con la línea "Llora el cielo indignado..." y la gente respondió.
Los mendocinos de Bela Lugosi fueron los encargados de cerrar el escenario de la Agencia a las 20.30 con rock a dos guitarras y toques de ska y reggae.
Tren Loco continuaba alimentado a puro metal el temático. Subieron a las 20.40. Luego de algunos problemas de sonido, se oyó el grito de "¡Aguante el heavy metal argentino!", frase que se repitió constantemente entre los grupos que participaron anoche en el mismo escenario. Sonaron Pampas del Infierno, Anti-héroes y su clásico "Tempestades", tema con el que cerraron.
Logos y Horcas continuaron por la misma senda. El frío amenazaba, pero sólo a aquellos alejados del pogo al que incitaban desde el escenario. "¡Levanten el barro!", arengó el vocalista de Horcas y la gente hizo caso al pedido. También hubo lugar a un tributo a V8 con "Destrucción" y el Mono de Kapanga dijo presente para cantar "Esperanza".
Los brasileños Ratos de Porao no la tenían fácil. Subieron a escena pasada la medianoche con un público bastante acalorado, pero con su mezcla de trash y hardcore dejaron en claro que no son ningunos improvisados. "Estamos muy contentos", dijo su cantante en una de las pocas frases que lograron entendérsele.
Las camperas de cuero y los cuernitos ya se contaban por miles cuando el plato fuerte heavy de la jornada, Almafuerte, comenzaba a sonar a la 1.35. La banda de Iorio hizo lo que tenía que hacer: seguir agitando melenas.
Con algunos minutos de retraso, a las 17.20, Vieja Arpía inauguraba el escenario de la Agencia Córdoba Turismo con una dosis de rock, punk y algo de ska. Los puntanos le pusieron buena actitud a pesar de la poca cantidad de público que había a esa hora.
A unos metros, Magma abría el escenario temático heavy con un recital compacto y poderoso. Unas 200 personas escuchaban cómo la banda oriunda de La Falda cerraba su show con "No vayas al parque".
Los Gauchos de Acero arrancaron con una breve zapada y continuaron con "Sucio y desprolijo", tema que dedicaron a Pappo. A pesar de su corta edad, los hermanos salteños lograron el primer pogo (pequeño, pero pogo al fin) de la tarde, cuando arremetieron con la canción "The Trooper" de Iron Maiden, despertando del letargo a aquellos que se encontraban en los alrededores. A esa hora, el cielo ya comenzaba a despejarse.
Holy Piby subió al camión de la Agencia con una grata presentación: reggae dulzón y alegre, que impregnó de buena onda a una zona donde la gente aún escaseaba. La banda de Lanús cerró su recital con una versión muy cool del clásico de Bob Marley "I shot the sheriff".
La sucesión de bandas fue imparable. A las 18.10 Silencio comenzó a tocar en el temático. Poco conocidos por estas tierras, los chilenos presentaron sus temas nü metal con letras combativas y anticapitalistas.
"Somos Herederos from Yofre Norte". Con esa frase se presentaron los cordobeses en el otro escenario: mucho punk, saltos sincronizados, letras directas y guitarras a la altura de las rodillas.
Los grupos Serpentor y Mastifal ya estaban calentando al público en el escenario heavy. Fueron las primeras bandas realmente convocantes de la tarde en la zona alternativa. El color negro ya predominaba por todo el lugar. Temas con distorsiones extremas y las cabezas girando a toda velocidad acaparaban la atención del público. "¡Para que vean que el trash existe!" fue el grito de guerra de Emanuel Lescano, vocalista de Serpentor.
Portando remeras con el estampado de una res color amarillo, Los Vacas, ganadores de uno de los Pre-Cosquín de la región Córdoba, subieron al camión de la Agencia a las 19. Aún con poca gente en los alrededores, el power trío se despachó con un set que incluyó rock stoner y muchos efectos de guitarra. Cerraron el recital con la canción "Desierto".
La banda que más gente atrajo en el escenario del Gobierno fue Los Vándalos. Buena cantidad de sus seguidores se llegaron a la Comuna. Era fácil distinguirlos por las camisetas de Rosario Central, además de algunos cánticos. El show de los rosarinos tuvo funk y rock&roll. El cierre fue con "Tonight", donde tributan al gran Chuck Berry.
A las 20 subió al escenario temático la nueva agrupación de Andrés Giménez, D Mente. Presentaron sus nuevas canciones y hasta se dieron el gusto de hacer un cover de Ramones. "Los cambios son buenos para todos", dijo Giménez. Si bien el sonido no ayudó mucho, también hubo algo para los seguidores de A.N.I.M.A.L., cerrando con un clásico. Comenzó con la línea "Llora el cielo indignado..." y la gente respondió.
Los mendocinos de Bela Lugosi fueron los encargados de cerrar el escenario de la Agencia a las 20.30 con rock a dos guitarras y toques de ska y reggae.
Tren Loco continuaba alimentado a puro metal el temático. Subieron a las 20.40. Luego de algunos problemas de sonido, se oyó el grito de "¡Aguante el heavy metal argentino!", frase que se repitió constantemente entre los grupos que participaron anoche en el mismo escenario. Sonaron Pampas del Infierno, Anti-héroes y su clásico "Tempestades", tema con el que cerraron.
Logos y Horcas continuaron por la misma senda. El frío amenazaba, pero sólo a aquellos alejados del pogo al que incitaban desde el escenario. "¡Levanten el barro!", arengó el vocalista de Horcas y la gente hizo caso al pedido. También hubo lugar a un tributo a V8 con "Destrucción" y el Mono de Kapanga dijo presente para cantar "Esperanza".
Los brasileños Ratos de Porao no la tenían fácil. Subieron a escena pasada la medianoche con un público bastante acalorado, pero con su mezcla de trash y hardcore dejaron en claro que no son ningunos improvisados. "Estamos muy contentos", dijo su cantante en una de las pocas frases que lograron entendérsele.
Las camperas de cuero y los cuernitos ya se contaban por miles cuando el plato fuerte heavy de la jornada, Almafuerte, comenzaba a sonar a la 1.35. La banda de Iorio hizo lo que tenía que hacer: seguir agitando melenas.
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