08 Febrero 2007 Seguir en 
LONDRES.- Seis personas resultaron heridas ayer en Gran Bretaña, en el último de una serie de ataques con cartas bomba. La investigación policial apunta a una posible represalia contra empresas vinculadas a las leyes de tránsito.
La explosión de ayer en la Agencia de Permisos para Vehículos y Conductores en la ciudad galesa de Swansea es la tercera en igual número de días contra oficinas o contratistas encargados del cobro de peajes, lo que aumenta la especulación de que podría tratarse de un automovilista disgustado.
La misteriosa serie de cartas bomba disparó la alarma en el Reino Unido. Dada la gravedad de la situación, el gobierno debió admitir que se trata del séptimo ataque contra empresas de este tipo en lo que va del año. Las últimas bombas eran similares a otras cuatro enviadas en enero, una de las cuales aparecía como remitida por un activista de los derechos de los animales encarcelados. Una de las bombas hirió el sábado al director de una compañía. La carta le había sido enviada a su domicilio. "Abrí la carta y bang", dijo esta víctima, que no quiso revelar a qué tipo de negocios se dedica. "Afortunadamente, sólo sufrí heridas menores en el estómago, un par de dedos chamuscados y un poco de ceniza en la cara", señaló.
Estos dispositivos no contienen explosivos convencionales y, aunque todavía se espera el resultado de los peritajes, se cree que los dispositivos son de una pequeña cantidad de material que se usa en pirotecnia. Una carta bomba explotó el martes en la oficina de una fábrica de aparatos de regulación de tráfico, e hirió a dos hombres. El lunes, una mujer sufrió lesiones leves al explotarle una carta bomba en la oficina de una empresa que controla los pagos de peaje de Londres. El primer ministro Tony Blair declaró ante el Parlamento que se trata de incidentes preocupantes. (Reuter)
La explosión de ayer en la Agencia de Permisos para Vehículos y Conductores en la ciudad galesa de Swansea es la tercera en igual número de días contra oficinas o contratistas encargados del cobro de peajes, lo que aumenta la especulación de que podría tratarse de un automovilista disgustado.
La misteriosa serie de cartas bomba disparó la alarma en el Reino Unido. Dada la gravedad de la situación, el gobierno debió admitir que se trata del séptimo ataque contra empresas de este tipo en lo que va del año. Las últimas bombas eran similares a otras cuatro enviadas en enero, una de las cuales aparecía como remitida por un activista de los derechos de los animales encarcelados. Una de las bombas hirió el sábado al director de una compañía. La carta le había sido enviada a su domicilio. "Abrí la carta y bang", dijo esta víctima, que no quiso revelar a qué tipo de negocios se dedica. "Afortunadamente, sólo sufrí heridas menores en el estómago, un par de dedos chamuscados y un poco de ceniza en la cara", señaló.
Estos dispositivos no contienen explosivos convencionales y, aunque todavía se espera el resultado de los peritajes, se cree que los dispositivos son de una pequeña cantidad de material que se usa en pirotecnia. Una carta bomba explotó el martes en la oficina de una fábrica de aparatos de regulación de tráfico, e hirió a dos hombres. El lunes, una mujer sufrió lesiones leves al explotarle una carta bomba en la oficina de una empresa que controla los pagos de peaje de Londres. El primer ministro Tony Blair declaró ante el Parlamento que se trata de incidentes preocupantes. (Reuter)







