Perseguir un resultado no es la única meta del deporte

05 Febrero 2007
La renovación de los desafíos deportivos siempre constituyó en Tucumán un interesante ejercicio, fundamentalmente por el potencial que demuestra nuestras provincia año a año a través de quienes se deciden a representarla. Como viene sucediendo en los últimos tiempos, muchas actividades tuvieron la posibilidad de comenzar a medir fuerzas dentro y fuera del territorio provincial durante enero, pero es en febrero cuando el grueso de las disciplinas se pone en marcha. En ese contexto, para muchos resulta importante comenzar bien el año. Para otros, completar una buena temporada no pasa exclusivamente por dar primeros buenos pasos, sino por alcanzar un rendimiento equilibrado durante los meses de mayor acción. En cualquiera de los casos, los unen el esfuerzo y las ambiciones de llegar a la meta, por más pequeña que esta sea. Pero para lograr los objetivos, deben estar acompañados.
En el fútbol, la proliferación de representantes tucumanos en los distintos torneos organizados por la AFA da cuenta del rol protagónico de nuestros clubes. San Martín ya está detrás del objetivo de dar otro salto, esta vez hacia la máxima división, después de haber accedido al “B” Nacional el año pasado. Y Atlético y La Florida buscan alcanzar en el Argentino “A” un rendimiento que les permita luchar por el ascenso. Concepción FC y Ñuñorco, por su lado, dan pelea en el competitivo Argentino “B”. Y Famaillá, Sportivo y Central Norte, desde el Torneo del Interior, intentan sumar sus nombres en forma permanente al listado de entidades que representan a la provincia en competencias nacionales.
Por su parte, Alberdi defiende con altura el crédito tucumano en la Liga Nacional “B” de basquetbol, un deporte que alguna vez fue referente de la provincia y que busca reencontrar su identidad.
En el voley, Instituto Pellegrini le pone sacrificio y pasión a su incursión por la Liga de Clubes, en la que está cumpliendo un rol destacado, y en el rugby, el seleccionado tucumano ya dio el puntapié inicial de su preparación camino a una nueva participación en el Campeonato Argentino de la especialidad, en el que el año pasado alcanzó el subcampeonato.
Otras disciplinas, como el automovilismo, ya se están metiendo con todo en la temporada: los pilotos del rally provincial serán los que abrirán el fuego en Tafí del Valle. Luego será el turno de quienes intervendrán en el Turismo Nacional, en el flamante Campeonato Argentino de Rally y en el karting.
No son las únicas actividades que buscarán echar a volar sus ilusiones en esta temporada 2007 que se perfila muy activa: las artes marciales tratarán de confirmar el excelente crecimiento registrado en los últimos años, no sólo en número de practicantes sino también en logros; una ambición similar atesoran el tenis, el golf y el hockey, mientras que el parapentismo ya se está preparando para su gran cita de este año, una fecha del Mundial.
  La náutica, con el windsurf como estandarte, irá por más, al igual que el motociclismo, el mountain bike, el polo y el boxeo. A su turno, las carreras de aventura intentarán hacer más firmes los excelentes pasos que dieron en los últimos años. Y todas las demás actividades buscarán el modo de generar competencia y sobresalir en este difícil camino.
Con este panorama, queda claro que el público tucumano tiene y tendrá ofertas para todos los gustos. Se espera su acompañamiento, sobre todo en las actividades más populares, con un correcto comportamiento. Lo sucedido ayer en cancha de Sportivo, sin embargo, enciende otra vez una luz roja. Sin la ayuda de la gente, de una óptima asistencia dirigencial y el necesario apoyo económico, cualquier emprendimiento tendrá un final inapropiado.













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