Ministras versus tradición machista

El progreso del género femenino en el área de defensa es indicativo de una visión diferente sobre las fuerzas armadas. Por Hilary Burke - Periodista de la agencia Reuter.

04 Febrero 2007
BUENOS AIRES.- Los golpes de Estado, las dictaduras y la tradición machista de América Latina tallaron la imagen de hombres fuertes y carismáticos en el poder, pero cada vez más son las mujeres las que dan órdenes en asuntos de defensa.
En los últimos cinco años Chile, Colombia, Uruguay, Argentina y Ecuador han nombrado mujeres como ministras de Defensa por primera vez, lo que resalta el progreso del género femenino en la región, el mayor control político sobre las fuerzas y el nuevo rol del Ejército. “Es indicativo de la visión diferente sobre las fuerzas armadas”, dijo Peter DeShazo, director del programa de Las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, con sede en Washington. “El nombramiento de mujeres es simbólico de ese proceso”, agregó.
En 2002, Chile se convirtió en el primer país en nombrar a una mujer como ministra de Defensa: la actual presidenta del país, Michelle Bachelet. Ella se opuso a la dictadura de Augusto Pinochet, entre los años 1973 y 1990, cuyo régimen encarceló y torturó a su propio padre, un general de la fuerza aérea que murió en cautiverio. La mandataria y su madre también sufrieron cárcel y torturas.
Como presidenta, Bachelet nombró a la economista Vivianne Blanlot como ministra de Defensa. Blanlot enfrentó en diciembre el descontento de los partidarios de Pinochet en su funeral.
En Argentina y Uruguay, donde las dictaduras militares también asesinaron a disidentes de izquierda en las décadas de 1970 y 1980, dos ex abogadas en derechos humanos están hoy a cargo de los ministerios de Defensa. En estos tres países, como en muchos de Sudamérica, los gobiernos tienen un discurso más bien de izquierda, defienden los derechos humanos y son más equitativos en temas de género.
“La tendencia es adecuada en esta nueva ola de gobiernos latinoamericanos de centroizquierda”, dijo Fredy Rivera, experto de seguridad de la oficina de Ecuador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Cuando las democracias se estabilizaron en la región en las últimas dos décadas, la cantidad de conflictos fronterizos cayó y creció la cooperación militar entre los países. “La idea de posibles enfrentamientos bélicos entre países latinoamericanos definitivamente no es lo que mueve a las fuerzas armadas de la región, que más bien se ven como herramientas del Estado”, dijo Enrique Obando, jefe de asesores del ministro de Defensa de Perú.
En Ecuador, el ejército jugó un rol importante para derrocar a tres presidentes en la última década, al resistirse a reprimir las protestas callejeras contra el gobierno. Pero también ayuda en proyectos de desarrollo e infraestructura. El presidente de izquierda, Rafael Correa, nombró a la ex profesora Guadalupe Larriva como la primera mujer a cargo de la cartera de Defensa en Ecuador. Ella murió en un accidente de helicóptero, sólo nueve días después de asumir su cargo. “Vamos a ratificar que ese ministerio tan importante lo maneje una mujer. El corazón de madre de Guadalupe pudo más que la mano firme de los generales”, dijo Correa, antes de nombrar el martes a la profesora universitaria Lorena Escudero como la sucesora de Larriva.
En Colombia, donde el tráfico de cocaína mantiene vivo un conflicto entre el gobierno, la guerrilla de izquierda y grupos paramilitares de derecha, Marta Lucía Ramírez tomó el mando del Ministerio de Defensa en 2002.
Dijo que enfrentó la resistencia de algunos líderes militares durante su período, hasta que renunció. Pero afirmó que sus iniciativas lograron apaciguar el conflicto de su país.


















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