03 Octubre 2002 Seguir en 
Los ahorristas liberados volvieron a reactivar, ayer, el movimiento de la City tucumana.
En el segundo día de la apertura parcial de los depósitos del corralón, los inversores tucumanos, en especial los que tienen más de $ 10.000 inmovilizados, continuaron dándole trabajo a los empleados bancarios.
En el primer día de la flexibilización y del arranque del Canje II (el martes), predominaron las consultas y los retiros por parte de los depositantes que registraban $ 7.000 y $ 10.000. En estos casos, las entidades bancarias, que en su gran mayoría son sucursales, entregan un certificado a los poseedores de depósitos que, en 48 horas, se transforma en efectivo a través de una acreditación en cuenta a la vista de libre disponibilidad. Ahora, según confiaron varios gerentes a LA GACETA, el turno de consulta y análisis fue, mayoritariamente, para aquellos que tienen más de $ 10.000. En este caso los bancos otorgan un porcentaje de los fondos acorralados que oscila entre el 10% y el 20%.
No obstante las tensiones y broncas acumuladas desde que se retuvieron los depósitos, ayer se observó que sólo entre un 40% y un 50% de los ahorristas -según cada entidad- trata de sacar los fondos que tiene y no vuelve a depositarlos. El colchón, el dólar, el pago de deudas acumuladas o simplemente el interés de concretar algunas compras o consumos constituyen el destino del porcentaje restante.La gente sigue desconfiando del sistema financiero, pero en número superior al esperado opta por dejar sus fondos, tentada por las tasas de interés y ante los problemas de seguridad. Los primeros indicios dan cuenta que a nivel nacional sólo la mitad de los ahorristas va retirando sus depósitos.
En el segundo día de la apertura parcial de los depósitos del corralón, los inversores tucumanos, en especial los que tienen más de $ 10.000 inmovilizados, continuaron dándole trabajo a los empleados bancarios.
En el primer día de la flexibilización y del arranque del Canje II (el martes), predominaron las consultas y los retiros por parte de los depositantes que registraban $ 7.000 y $ 10.000. En estos casos, las entidades bancarias, que en su gran mayoría son sucursales, entregan un certificado a los poseedores de depósitos que, en 48 horas, se transforma en efectivo a través de una acreditación en cuenta a la vista de libre disponibilidad. Ahora, según confiaron varios gerentes a LA GACETA, el turno de consulta y análisis fue, mayoritariamente, para aquellos que tienen más de $ 10.000. En este caso los bancos otorgan un porcentaje de los fondos acorralados que oscila entre el 10% y el 20%.
No obstante las tensiones y broncas acumuladas desde que se retuvieron los depósitos, ayer se observó que sólo entre un 40% y un 50% de los ahorristas -según cada entidad- trata de sacar los fondos que tiene y no vuelve a depositarlos. El colchón, el dólar, el pago de deudas acumuladas o simplemente el interés de concretar algunas compras o consumos constituyen el destino del porcentaje restante.La gente sigue desconfiando del sistema financiero, pero en número superior al esperado opta por dejar sus fondos, tentada por las tasas de interés y ante los problemas de seguridad. Los primeros indicios dan cuenta que a nivel nacional sólo la mitad de los ahorristas va retirando sus depósitos.







