03 Octubre 2002 Seguir en 
La suba de muchos productos básicos de la canasta familiar, aunque en porcentajes menores, se mantiene en Tucumán. Ese es el caso de los lácteos y de algunos de sus derivados, que tuvieron un incremento de entre un 10% y un 15% con relación a la semana pasada. El aumento no se debió a una decisión de la industria lechera o de los productores tamberos, sino a raíz del desagio de los bonos provinciales, es decir el "efecto bono". El litro de leche de primera marca pasó de $ 1,40 a $ 1,70 y en algunos súper llegó a $ 1,80; una caja de leche en polvo de 800 gramos subió de $ 7,50 a $ 8,80; un pote de crema de leche de 250 gramos subió de $ 2,30 a $ 2,50 y el queso cuartirolo de $ 5,60 saltó a $ 6,20.
En productos de segundas marcas se puede conseguir el litro de leche a $ 1,30. Y hasta algunos productos lácteos, como quesos de primera marca, comenzaron a escasear en las góndolas. Y algunos temen que comience a producirse un desabastecimiento en la provincia.
El dueño de un reconocido supermercado que tiene fiambrería y productos lácteos admitió que tuvo que aumentar esta semana por el desagio de los bonos. "Los productos no subieron de precio pero una de las empresas líderes, La Serenísima, decidió aceptar sólo el 30% del total de la compra en bonos y exige el 70% restante en efectivo, cuando antes nos recibía el 100% en Bocade. Sabemos que igual postura adoptarán las demás empresas", admitió. "Esto provocó que tuviéramos que trasladar el desagio al precio final y no sé en qué va a terminar todo esto si no solucionan este grave problema", añadió.Desde la devaluación, el incremento de precios de los productos lácteos fue de más del 130%. El litro de leche, en diciembre, costaba entre $ 0,50 y $ 0,70.
El precio de la leche en polvo de 800 gramos depende de la marca. Así, en las góndolas se observan algunas de $7,60 y hasta de $ 9. Una leche maternizada para bebés, también de 800 gramos, que costaba $ 29 ahora vale $ 34.
Otro supermercadista reconoció que los productos lácteos tienen, en Tucumán, el obstáculo de que las marcas líderes incorporan el desagio de los bonos en el precio de algunos productos. "Es un inconveniente y no podemos trabajar a pérdida, por lo que el círculo cada vez se cierra más", dijo. "Además, a la gente ya no le alcanza ni para comer", añadió.El comerciante puntualizó que las autoridades provinciales deben solucionar lo antes posible este grave conflicto y destrabar la operatoria FET. "Allí dejamos mucha plata en bonos y hasta ahora no hay ninguna garantía de recuperarla", aseveró.
Angela de Sorrentino, de Adelco, exigió que el Gobierno "saque esos papeles sucios que están cerrando el alimento a muchas familias de escasos recursos". "Así, ¿quién resuelve los problemas de la gente?, se preguntó. El dirigente de la FET Ricardo Fernández admitió que Tucumán es la provincia más cara. "Estamos ante una hiperinflación contenida y esperamos que no suceda lo que ocurrió en 1989", expresó.
En productos de segundas marcas se puede conseguir el litro de leche a $ 1,30. Y hasta algunos productos lácteos, como quesos de primera marca, comenzaron a escasear en las góndolas. Y algunos temen que comience a producirse un desabastecimiento en la provincia.
El dueño de un reconocido supermercado que tiene fiambrería y productos lácteos admitió que tuvo que aumentar esta semana por el desagio de los bonos. "Los productos no subieron de precio pero una de las empresas líderes, La Serenísima, decidió aceptar sólo el 30% del total de la compra en bonos y exige el 70% restante en efectivo, cuando antes nos recibía el 100% en Bocade. Sabemos que igual postura adoptarán las demás empresas", admitió. "Esto provocó que tuviéramos que trasladar el desagio al precio final y no sé en qué va a terminar todo esto si no solucionan este grave problema", añadió.Desde la devaluación, el incremento de precios de los productos lácteos fue de más del 130%. El litro de leche, en diciembre, costaba entre $ 0,50 y $ 0,70.
El precio de la leche en polvo de 800 gramos depende de la marca. Así, en las góndolas se observan algunas de $7,60 y hasta de $ 9. Una leche maternizada para bebés, también de 800 gramos, que costaba $ 29 ahora vale $ 34.
Otro supermercadista reconoció que los productos lácteos tienen, en Tucumán, el obstáculo de que las marcas líderes incorporan el desagio de los bonos en el precio de algunos productos. "Es un inconveniente y no podemos trabajar a pérdida, por lo que el círculo cada vez se cierra más", dijo. "Además, a la gente ya no le alcanza ni para comer", añadió.El comerciante puntualizó que las autoridades provinciales deben solucionar lo antes posible este grave conflicto y destrabar la operatoria FET. "Allí dejamos mucha plata en bonos y hasta ahora no hay ninguna garantía de recuperarla", aseveró.
Angela de Sorrentino, de Adelco, exigió que el Gobierno "saque esos papeles sucios que están cerrando el alimento a muchas familias de escasos recursos". "Así, ¿quién resuelve los problemas de la gente?, se preguntó. El dirigente de la FET Ricardo Fernández admitió que Tucumán es la provincia más cara. "Estamos ante una hiperinflación contenida y esperamos que no suceda lo que ocurrió en 1989", expresó.







