Cartas de lectores

20 Enero 2007
INUNDACIONES (I)
Nuevamente asistimos a la dolorosa realidad de las inundaciones y a sus terribles consecuencias para la salud, el medio ambiente y los medios de vida de la comunidad. Eventos adversos como estos no generan sólo pérdidas materiales, sino que enfrentan a los damnificados con pérdidas humanas y simbólicas: seres queridos, escenarios y objetos significativos. Trabajar para reducir la ocurrencia de desastres y la gravedad de sus consecuencias significa enfrentar los condicionamientos socioculturales e históricopolíticos, y los problemas de desarrollo, que profundizan la  vulnerabilidad de nuestros pueblos. Sabemos que  hubiera sido necesario mucho trabajo previo, que no se hizo, para que esto no hubiera ocurrido o, al menos, para minimizar sus consecuencias. Sin embargo, no podemos permanecer como espectadores pasivos frente a tal inacción, pues los damnificados necesitan ser asistidos con urgencia. Ademas de la ayuda material, la contención emocional de todos los actores involucrados es de vital importancia para desarrollar la capacidad de afrontar la situación de toda la comunidad, sin la cual es imposible la recuperación. Es de esperar que tanta pérdida sirva para mantener la conciencia de la necesidad de resolver la problemática subyacente, y para desarrollar planes a mediano y a largo plazo, que conviertan esta situación en una oportunidad para el desarrollo.

Claudia Gómez Prieto
Sociedad  Argentina de Psicología en Emergencias y Desastres
cgprieto@fibertel.com.ar



INUNDACIONES (II)

Mientras nos quejamos y discutimos sobre temas que poco conocemos, como el clima, la ingeniería hidráulica o la defensa civil, y salpicamos nuestras versadas opiniones con chismes políticos, un grupo reducido de servidores públicos y de gente de buena voluntad trabaja denodadamente para paliar las consecuencias y solucionar los problemas en la emergencia. Empleados municipales que no duermen y trabajan 36 horas seguidas; funcionarios que abandonan sus vacaciones y se ponen a disposición de quienes los necesitan y vecinos que desinteresadamente ofrecen su ayuda son algunos de los ejemplos que no salen en las noticias o no son suficientemente destacados. Las comunidades se reconocen como los amigos en las malas, y no todo está perdido cuando uno puede conocer, escuchar y comprobar estas actitudes, que mantienen encendida la esperanza en una sociedad más comprometida y solidaria. Son pocos, son muchos, eso no importa en la emergencia. Lo importante es saber qué hizo cada uno de nosotros cuando el prójimo estuvo en problemas.

Carlos Iñurrategui
Los Pinos 275- El Corte
Yerba Buena (Tucumán)



SAN PEDRO DE COLALAO

San Pedro de Colalao es una de las villas veraniegas más visitadas de nuestra provincia, no sólo por tucumanos sino también por turistas de otras provincias y por extranjeros. Sin embargo, este dato parece ser menor para quienes manejan el turismo en Tucumán, si tenemos en cuenta los lamentables servicios que se prestan en esa comuna. Recorriendo el lugar, vemos que el camino principal que lleva a tres o cuatro destinos muy visitados en esta época del año (Reserva Zoológica, Piedra Pintada, Puente del Indio, por ejemplo) se encuentra intransitable en varios sectores y no tiene la debida iluminación. También es notable la falta de organización y de previsión en el sector gastronómico (falta de personal y de comida; pésima predisposición para la atención al cliente, entre otras). Esto lleva, por ejemplo, a la saturación de los restaurantes los días domingos y provoca el hartazgo del turista, que deja San Pedro llevándose una pésima imagen del lugar. No debemos olvidar que la comuna está a cargo de un interventor puesto por el gobernador para paliar una situación irregular que se generó durante la conducción anterior. Pero lo cierto es que, en algunas cuestiones, no se diferencian demasiado.

Erika Moeykens
La Madrid 379
Yerba Buena (Tucumán)



MEDICAMENTOS
Me alegra mucho leer las opiniones que se vuelcan en LA GACETA acerca de los medicamentos. Esto nos hace pensar que nuestra sociedad está dispuesta a discutir temas tan importantes como lo es la salud. Y sólo digo la sociedad, porque nuestros gobernantes hacen oídos sordos a los reclamos de los ciudadanos. Que el Siprosa cuente sólo con cuatro o cinco farmacéuticos inspectores, no es culpa de los inspectores, sino del Ministerio responsable que no se digna a nombrar más profesionales en el área. Que el Colegio Profesional haga poco por informar a la comunidad, no es culpa sólo de su presidente de turno, sino de todos los farmacéuticos de la provincia, aun de aquellos que critican a la entidad. Que los quioscos vendan medicamentos, no sólo es su culpa, sino de quienes les venden el producto y de la población que los adquiere. Tanto nosotros los profesionales como el Estado debemos asumir nuestra responsabilidad y seguir luchando contra esta mala cultura o mala costumbre de los argentinos de consumir remedios sin consultar previamente a un profesional y confiar su salud a personas que nada saben de medicamentos.
 
Adrián Ernesto Diambra
Chacabuco 334
San Miguel de Tucumán



PINTADAS
El presidente de la filial de Tucumán de la DAIA, Osvaldo Aiziczon, se refirió a las pintadas en contra del gobernador. Estas son una agresión infame, esa acción proviene de psicópatas, como él lo dice, que a su vez son empleados por cualquiera de las facciones en rivalidad. La comunidad judía convive en paz y armonía con el resto de la población de la provincia desde hace décadas. Unos cuantos funcionarios que nos gobiernan no alterarán ese espíritu. Todos estos actos son producto de una sucia política que degrada a la verdadera vocación por ese arte. Unos funcionarios irresponsables no podrán discriminar a la hermandad entre las personas. Los líderes religiosos de las distintas creencias ojalá pudieran orar a Dios para que estas manifestaciones de “más de lo mismo” se aplaquen; y para que se piense sólo en la fraternidad y el bien común.

Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S. M. de Tucumán



UN PAIS EN SERIO
Los  avisos de la presidencia de la Nación terminan invariablemente con la leyenda “Argentina, un país en serio”. Pienso que debe referirse a que en serio pasa por encima de los principios constitucionales. Citemos sólo dos ejemplos. Las cargas tributarias deben tener valores similares para las distintas actividades productivas. ¿Cómo se justifica que la actividad agroindustrial tenga una imposición del 54% del Producto Bruto y que en el resto de las actividades productivas los gravámenes sean de un 35%? El segundo ejemplo lo tenemos con el reciente decreto del Poder Ejecutivo mediante el cual aumenta las retenciones a la soja del 4% con lo cual se totaliza un 27.5%. La Constitución, en su artículo 75, inciso 1, dice que corresponde al Poder Legislativo establecer los derechos de exportación. Si viviéramos en una República, la Suprema Corte debería actuar de oficio defendiendo a la ciudadanía de este avasallamiento del Poder Ejecutivo sobre el Poder Legislativo. Pero estamos en un país en serio.

Carlos F. Espejo
Salta 307 (5º “C”)
S.M. de Tucumán



Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán  ser entregadas en Mendoza 654 o en
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del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas  por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio
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