Una sensibilidad especial para escuchar problemas

Las mujeres poseen más tacto para manejar los casos de violencia doméstica cuando las víctimas son hombres. Inspiran confianza.

15 Enero 2007
Amenazas de muerte, mujeres víctimas de brutalidad, hombres golpeados por sus esposas. Esas son las denuncias más frecuentes que se reciben a diario en la Comisaría de la Mujer y la Familia, cuyo personal está totalmente compuesto por mujeres.
"La mujer tiene una sensibilidad especial. Inspira más confianza a las personas que buscan a alguien que las escuche. La mujer contiene, asiste", sostiene la subcomisaria Beatriz Albina Gómez, jefa de la Comisaría de la Mujer y la Familia. Ella piensa que las mujeres son más idóneas para manejar los casos de violencia familiar. "Una mujer tiene más confianza en contar a otra sus problemas, porque sabe que no la va a juzgar", dice.
"Para manejar casos de violencia doméstica hay que poseer un magnífico equilibrio psíquico y emocional -afirma Gómez-. La comisaría tiene gente especializada que hizo cursos y seminarios".
Gómez afirma que la mujer policía puede manejar con más tacto los casos de violencia familiar cuando las víctimas son hombres. "El hombre que ha sufrido violencia doméstica siente menos vergüenza de contar su problema a una mujer, porque ante otro hombre teme las burlas. La mentalidad machista sigue instalada en la sociedad. Nosotras sabemos que es alguien que tiene un problema y necesita ayuda", dice.

Personal especializado
La Comisaría de la Mujer y la Familia se creó en setiembre de 2001 sólo para atender los hechos de violencia familiar, con personal policial femenino subalterno y oficiales especializados, que hicieron cursos y seminarios.
En octubre de 2003 se fusionó con la Brigada Femenina, que ya tenía 40 años de trayectoria, y ambas instituciones quedaron bajo el nombre de Comisaría de la Mujer y la Familia, que funciona en Buenos Aires 483 y tiene una planta de 59 efectivos.
La comisaría también aloja a mujeres con causas del fuero federal y provincial, servicios de escuelas en el período lectivo, comparendos (traslados a tribunales), y traslados de las detenidas a centros asistenciales. Tienen dos celdas con 12 camas cada una, y tres celdas individuales. Actualmente hay allí 22 mujeres.